martes, 21 de enero de 2025

El no saber que hacer.

Este artículo se debió llamar: el difícil arte del retiro, no obstante, opte por: El no saber que hacer; debido a que frecuentemente me topo con personas que le tienen un miedo enorme a la jubilación, debido, principalmente, a que no saben qué hacer cuando no tienen nada que hacer.

Para muchos es más doloroso haber perdido el ayer que no alcanzar el mañana.
Es común que los hombres jubilados se reúnan con sus iguales en los mentideros sociales (café) a platicar de lo extraordinariamente exitosos que son, de lo mal que esta el mundo y el pais ahora que ellos ya no lo operan y de lo extraviadas que están las nuevas generaciones. No demerito dichas reuniones, ya que la narrativa épica que se da entre ellos les ayuda a sentirse mejor, sin embargo, esto no resuelve el núcleo de su problema, que es el no saber qué hacer cuando no tienen nada que hacer.

Recién acudí al llamado de una persona que se retiró del quehacer empresarial hace poco más de dos años. Me pidió que nos reuniéramos en un mentidero social porque necesitaba consultarme algunas cosas. Yo sabía que no tenía nada que consultarme y que lo que realmente necesitaba era un auditor. Consciente de ello acudí a la cita para encontrar a un hombre abúlico que en nada se parecía al acendrado hombre que fue ayer.

Lo que más llamó mi atención fue su pereza mental. Es un hombre que está en su primeros sesenta (64), lo que me hace pensar que, de seguir así, se le dificultará cada vez más el intercambio dialógico. Amén de ello, me azoro de sobre manera que de lo único que me hablaba era de su pasado. En su platica no había presente ni futuro, solo pasado.

Al preguntarle sobre su día a día, me comento que este oscila entre las redes sociales, las series de televisión y el YouTube. Lo cual se nota no solo en su mente, sino en su cuerpo (sobrepeso). Cuando le pregunté que qué era lo que seguía para él, se quedó un momento en pausa y me respondió que es algo que está en proceso de definición.

Es importante anotar que este no saber que hacer les acaece solo a aquellos que llegaron a creer que eran lo que hacían. Lo que hace que el retiro sea el equivalente a un ostracismo social y funcional que los lleva a dejar de existir en el ser de los demás.

La gran mayoría de los hombres que se jubilan se dilatan en las redes sociales y en las series televisivas. Esas que antes llamábamos telenovelas, pero que hoy suena más elegante si le decimos “series”. Amén, claro está, de que acompañan este dilatar con un intenso ejercicio mandibular y etílico que deja huella y facturas en el cuerpo interno y externo.

Las mujeres experimentan algo similar, sobre todo cuando empiezan a desaparecer del radar de su marido y de sus hijos (en ese orden). No obstante, estas llenan su tiempo recurriendo a un recurso que les pertenece de origen: las amigas. La diferencia entre hombres y mujeres es que las amistades son una constante en estas y una intermitencia en estos. No quiere decir que los hombres no tengan amigos de vida, los tienen, solo que el hombre no ve a los amigos con la frecuencia y la intención que la mujer ve a las suyas (ellas hablan de sus cosas, ellos, no).

A lo ya mencionado hay que agregar el hecho de que la mujer, cuando no se siente bien, prefiere estar con las amigas que con su pareja. El hombre, cuando no se siente bien, prefiere estar con su pareja que con sus amigos. El hombre es mucho más dependiente de la mujer que esta de él. No obstante, lo que menos quiere la mujer es tener en casa a un hombre sin nada que hacer, lo cual en sí mismo es una paradoja, ya que el no hacer es una especialidad masculina.

Por otro lado, está el hecho de que la mujer posee una capacidad de interlocución de seis a siete veces mayor que la del hombre. De tal suerte que cuando está llega a esa etapa en la que ya no tiene que hacer lo que antes tenía que hacer, su necesidad de interlocución se extrapola. Lo que hace que cuando encuentran un auditor, no lo suelten, con el consabido resultado de que saturen el oído de este, cuando es hombre, o que compitan por hablar, cuando es mujer.

Lo ideal, más allá de su ingente necesidad de hablar es que encuentren un nuevo hacer en el voluntariado, en un taller de lectura o en clases de algo que les ayude a proyectar todo lo que aún tienen que decir.

Olvido escrito.
La historia del mundo y de nosotros mismos no es otra cosa más un “olvido escrito”. Cuando comprendes que el “olvido escrito” es inexorable, aprovechas el estadio del retiro para hacer nuevos emprendimientos. No solo tienes el conocimiento, sino que además tienes la experiencia. Cierto que el emprendimiento demanda que nos reinventemos, pero es algo que, por salud mental y física, debemos hacer.

Nos leemos en el siguiente artículo.

miércoles, 15 de enero de 2025

Todo cabe en lo humano.

Con el tiempo aprendes que todo cabe en lo humano: todo el bien, todo el mal. Toda la locura, toda la cordura. Y es precisamente este infinito de posibilidades que se dan en el ser humano lo que nos lleva al error al perfilar o describir el ser y hacer de un individuo, ya que en este cabe desde al acto racional más puro hasta ese otro que carece de cualquier atisbo de cordura.

Aceptar este infinito de posibilidades en ser humano nos ayudaría a entender que ese alógico accionar que vemos en los demás, es directamente proporcional al alógico accionar que ellos ven en nosotros.

Hay, por ejemplo, quien tiene una ingente necesidad de publicar todo en redes sociales, al tiempo que hay otros que las utilizan como laboratorio para educir el interior de los demás. A los primeros les parecerá inentendible el accionar de los segundos y a estos el de los primeros. Sin embargo, la realidad es que ambos obedecen a su interior, es decir, a eso que consciente o inconscientemente decidieron que tiene cabida en su muy especial forma de “ser humano”.

Comparto una anécdota personal que ilustra muy bien esa rara forma que tenemos de: ser humano. Un amigo me pidió que le firmara unas actas de una junta que sostuvimos días antes en el Consejo de su empresa. Para tal efecto mando a mi Estudio a una joven abogada que está en sus primeros treintas. El objetivo era que le firmara las actas y que le explicara uno de los temas que se decidieron en la junta. Recibí a la ejecutiva en cuestión y al término de la breve reunión me preguntó si me podía hacer una pregunta y un comentario personal. Al darle mi venia me preguntó qué es lo que hacía yo para divertirme. Al responderle me dijo con la frescura propia de la edad, que yo era el ser más aburrido que había conocido en su vida, lo cual obviamente me causo hilaridad. Al preguntar la causa de su dicho, me dijo: es que usted solo lee y escribe. Que aburrido.

Para ella, en su muy especial forma de “ser humano”, la mía no solo es una forma extraña a ella y a su entorno, sino que además es una vida sosa y aburrida. Lo cual, desde su muy especial forma de “ser humano”, es cierto. Más allá de si mi hacer es aburrido o no (cosa en la que yo me divierto en demasía), lo que ilustra esta anécdota es lo arriba mencionado. Hay tantas formas de “ser humano”, como humanos hay.     

Los domingos participo como voluntario en un trueque de libros que tiene mucho movimiento. El año pasado intercambiamos poco más de seis mil libros con personas de diferentes segmentos etarios y gustos. El trueque, además de ser muy enriquecedor en el combes de lo literario, lo es en lo antropológico, ya que no solo me ha permitido observar una gran variedad de formas de “ser humano”, sino que además me hizo visible un fenómeno que me ha llamado la atención y al que no le encontraba respuesta.

En el intercambio de libros veo una enorme cantidad de parejas que dan la impresión de que lo único que hay entre ellos es tolerancia y acompañamiento. Cierto que es algo que es más notorio en ellos que en ellas, pero hay casos en los que es claro hasta en ellas. Cuando ellos van solos se muestran joviales, alegres y platicadores. Cuando van con ellas, se les ve cenizos, serios y apagados. Ellas, por el contrario, se muestran casi igual solas que acompañadas, salvo raras excepciones en la que es muy notoria la incomodidad de su relación.

Confieso que por meses me estuvo rondando en la cabeza el porqué de esas parejas disparejas. Y así estuve hasta que un inversionista que esta en sus tempranos cuarentas, me preguntó si podía cenar con él y tres de sus socios para hablar de lo que se ve venir para México en este sexenio, y de lo que podría pasar en el mundo de los negocios y de la geopolítica con la llegada de Donaldo Trump a la Casa Blanca. Acudí a la cena en cuestión y me topé con la sorpresa de que los cuatros fueron acompañados de sus respectivas esposas, parejas (dos casados y dos solteros).

En la cena pude darme cuenta de que a la pareja del que me invito, le pesaba mucho el dedo, aun cuando a él no le sobraba anillo. Me quedo claro en el transcurso de la charla que ella ya había decidido casarse con él y que este no tenía ni idea de la decisión de esta. Lo importante para ella no es si él es el hombre con el que podrá formar un hogar. Lo importante es casarse, ya que eso es lo que está en su muy especial forma de “ser humano”.

Usted pudiera pensar que está mal, sin embargo, si voltea a ver a su alrededor va a ver muchas parejas en las que a ellas les pesaba mucho el dedo y a ellos nos les sobraba anillo, y, sin embargo, se casaron y se reprodujeron. Esto, que a todas luces es una decisión no inteligente, dadas las ingentes consecuencias que acarreará después, forma parte de esa muy rara forma que tenemos de “ser humano”.

Los seres humanos vivimos inmersos en un cúmulo de contradicciones y claroscuros que son normales en nosotros y extraños en los otros. Este asumir como normal nuestro alógico e irracional accionar es lo que nos hace ver como inentendible el de los demás, lo que nos lleva a juzgar, pero no a entender.

Entre mayor sea nuestra capacidad para comprender que todo cabe en lo humano, mejor será nuestra relación con los demás, entendiendo y asumiendo que tan anormal es el accionar de los demás para nosotros como anormal es el nuestro para ellos. Estamos, pues, en una equitativa relación con todos los demás.

Nos leemos en el siguiente artículo.

lunes, 13 de enero de 2025

Tu emoción - tu responsabilidad.

James Oliver Rigney Jr., fue un escritor de fantasía épica. Sus obras más conocidas son: La Rueda del Tiempo y Conan. Este autor enuncia constantemente lo importante que es que el individuo identifique, entienda y procese sus emociones. Cuando un personaje de la saga habla de sus miedos con su mentor, este le dice a su discente: Es “tu” miedo. Entiéndelo, procésalo y resuélvelo tú. Cuando le habla de su alegría, le dice: es “tu” alegría. Entiende el porqué de está y disfrútala tú. 

Se comprende lo propio, se entiende lo ajeno. 
La responsabilidad de los padres, lideres o mentores es hacer que nuestros hijos, educandos o colaboradores asuman la responsabilidades de sus emociones para que no se las transfieran a los demás. Esto es muy importante ya que con bastante frecuencia transferimos la responsabilidad de nuestros miedos, fracasos y frustraciones a terceras personas, ya sea a los padres porque no nos dan en tiempo y especie lo que deseamos, al mentor que no nos entiende o al líder que no le importa nuestro sentir. 

No obstante, la realidad es que en la vida se comprende lo propio y se entiende lo ajeno. Nadie puede comprender (comprhendere = abrazar, incluir, hacer propio) lo que no vive. Todos podemos entender (intendere = darse una idea) el sentir de los demás, pero no podemos vivir ni sentir lo que ellos viven o sienten. El vivir y sentir es autobiográfico, puedes platicar de él, pero jamás hacer sentir al otro lo que sientes. 

Jamás podrás dirigir y mucho menos cambiar, lo que no conoces.
La tarea del formador es ayudar al otro a que identifique, procese y dirija lo que siente, ayudándole a comprender que eso que siente se debe única y exclusivamente a él. El otro no tiene nada que ver en el proceso.

Sirva, de muy mal ejemplo, el amor… La realidad es que tú nunca te enamoras del otro. Te enamoras de lo que sientes cuando estas con el otro. El otro es un medio, pero no causa raíz de tu sentir. Ya una vez que identificas el por qué de tu sentir, lo podrás procesar y dirigir. Entonces y solo entonces podrás comprender que nadie hace nada por nadie. Las cosas las hacemos por nosotros, poniendo de pretexto a los otros. Todo lo que hacemos en la relación de pareja, con los hijos, familiares o amigos, lo hacemos por la satisfacción que ese hacer nos brinda. Decirle o reclamarle al otro todo lo que hacemos por él, es un ejercicio de persuasión emotiva (chantaje). Esto, en lugar de acercar al otro, lo aleja.
 

Personas bonsái.
Asumir la responsabilidad del sentir de los demás, es propio de aquellos que desean crear individuos bonsái. Personas a las que les será muy difícil asumir la responsabilidad de sus emociones, ya que lo único que han aprendido a hacer, es transferir la responsabilidad de sus emociones a los demás.

En otras palabras, lo que estaremos haciendo es crear parásitos emocionales que toda la vida van a depender de terceros para poder hacer las cosas. De tal suerte que ya de adultos, la pareja será él o la única responsable de todo lo que va mal en la relación de pareja. Los jefes de su poco o nulo desarrollo y los amigos de su incomprensión y falta de apoyo. Para estas personas, nada es suficiente.

Recién me compartió una amiga el desconcierto que le generó el mayor de sus hijos. Por años escuche de sus labios es que su hijo (treinta años) era, además de muy inteligente, una maravilla de persona. El joven en cuestión no solo vive en casa de sus padres, sino que además no trabaja debido a que aún no encuentra un trabajo que este a su nivel. En el intertanto mi amiga le asigna una mesada que difícilmente podrá igualar una oferta de trabajo. El desconcierto se debió a que, en el pasado, por razones fiscales, puso la casa a nombre de su hijo. Cuando ya cansada de que este no solo no hacía nada, sino que además los gastos de él se acercaban mes a mes a lo que gana un directivo medio, le sugirió, en aras de empezar a enfrentarlo con la realidad, que se independizara y buscara donde vivir, a lo que su hijo le contesto que si alguien se debía salir de la casa es ella, ya que la casa estaba a nombre de él.

Su estupor fue mayúsculo, no obstante, la realidad es que ella lo formo así. Al preguntarle qué es lo que pensaba hacer el respecto, me comento que le redujo la mesada a la mitad, cosa que dudo pueda sostener, ya que toda la vida se ha hecho responsable del sentir de los suyos.

Entiendo que es muy difícil hacer que los demás asuman la responsabilidad de sus emociones, pero nuestro deber es enseñarles a asumirla. Es lo mejor que podemos hacer por ellos.

Nos leemos en el siguiente artículo.

miércoles, 8 de enero de 2025

¿Guerra militar o comercial?

Los seres humanos cuando estamos ante un problema que no sabemos cómo resolver, creamos uno mayor. Uno que no solo enmascare nuestro problema personal, sino que además se convierta en un problema que podamos extender a los demás, ya sea que esos demás sean aquellos a los que gobernamos o aquellos con los que vivimos o trabajamos.  

Esto viene a colación debido a que todo indica que el mayor problema que vamos a enfrentar en los siguientes diez años, es la incompetencia de nuestros políticos. Estos, ante la incapacidad de resolver los problemas para los cuales fueron elegidos, se van a ver tentados a crear un problema mayor que no solo enmascare su debilidad e incompetencia, sino que además se convierta en un problema de todos, para lo cual acudirán a una venta patriotera, ideológica y masiva a través de todos los medios y redes de comunicación. Y lo harán conscientes de que hay una muy buena parte de sus connacionales que no solo les comprarán lo vendido, sino que además comprarán esa venta ideológica como una alternativa que les permita enmascarar su propia incompetencia.

El desencanto de la democracia es un fenómeno que se está dando en todo el mundo, sin embargo, los alcances de las invenciones para la desviación que crearán los lideres políticos, obedecerán, en cuanto a magnitud y trascendencia, a la influencia que en el concierto mundial tengan los gobernantes de las respectivas naciones donde esto se suscite, de tal suerte que en unos casos será un problema de índole nacional (polarizar a la nación), en otros de índole regional (conflictos diplomáticos con otros países) y en algunos otros global (guerra). 

En donde es más factible que las repercusiones de estas estratagemas de invención para la desviación se den con un impacto global, es en Europea. Los gobernantes de una buena parte de los países más importantes de Europea (Inglaterra, Alemania, Francia, Austria), están enfrentando una serie de problemas estructurales en lo económico, en lo social y en lo político. En lo económico: altos costos de energía, desindustrialización, pérdida de competitividad, desempleo y déficit gubernamental (6%) En lo social: baja tasa de natalidad, inmigración no cualificada, costo de la vivienda y falta de oportunidades para los grados profesionales. En lo político: pérdida de poder de los globalistas (mi pais en el mundo) a favor de los nacionalistas (mi pais antes que el mundo). 

Es muy posible que los lideres de esos países busquen un enemigo allende sus fronteras que les ayude a brindarle a esa masa informe de gobernados, que también está perdida en lo referente a su rumbo personal, un sentido de misión del que carecen en este momento. Esa Masa amorfa que oscila entre el 35% y 40% de la población de un pais, es la que causará el efecto arrastre que los sostendrá en el poder, debido a que ahora el problema es de todos. En otras palabras, lo que los lideres harán es vender el problema como algo que no tiene nada que ver con su supuesta incompetencia, sino con la moral, la paz y la justicia (lo que sea que eso signifique). 
 

Variables y escenarios.
Es importante entender esto debido a que estamos terminando el primer cuarto del siglo (01 -25), es decir el periodo en el que se da la “crisis de las instituciones”. Intervalo del siglo en el que el sistema pierde credibilidad y las instituciones se quiebran o desaparecen. 

En el segundo cuartil del siglo (26 – 50) viviremos lo que se conoce como la: “crisis de la crisis”. Espacio tiempo en el que nada parece funcionar (ni lo viejo ni lo nuevo). Es un periodo convulso donde los contendientes harán todo lo que sea menester para imponer su proyecto sistema sobre el de todos los demás. 

Así pues, el 2025 va a ser un año de alta inestabilidad política en donde los líderes más cuestionados se verán tentados a crear un ejercicio de invención para la desviación que les ayude a mantener el poder y con él la inmunidad que este otorga. La mala noticia es que en este momento tenemos muchos lideres de este tipo en Europa y en Europa del este (y muchos más en América Latina, pero estos no tienen peso en el concierto mundial).
   

La buena noticia es que para hacer esto necesitan dinero y armas, elementos que en este momento no tienen, por lo que se verían en la penosa necesidad de endeudar a sus naciones mucho más allá de lo ya hecho, creando con ello una mayor inflación y un mayor déficit, lo cual les puede acarrear fuertes desestabilizaciones internas. La otra alternativa es buscar el apoyo de ese otro del que no solo esperaban que no pudiera contender, sino que además lo vilipendiaron en privado y públicamente, lo que sin lugar a duda va a generar fuertes presiones de cambio en el tablero mundial. 

El 20 de enero, si todo sigue su curso, arriba a la Casa Blanca un presidente nacionalista (mi país antes que los otros) que más allá de su estrambótico estilo, llega con alto respaldo popular y con el control de ambas cámaras. Lo más probable es que este presidente (rencoroso donde los haya) condicione o retire su apoyo a los lideres de la Unión Europea, lo que los debilitaría aún más con sus gobernados (Inglaterra; Francia; Alemania; Bruselas; Austria; Polonia; Ucrania y demás etcéteras). 

Lo que veríamos si esto llegará a suceder, es un cambio de gobernantes en donde los nacionalistas tendrían la presidencia o el control de parlamentos y/o cámaras, cancelando el apoyo económico y militar que brindan a otras naciones para usar esos recursos en su propio pais. 

Lo que Estados Unidos, China, India, Rusia y el mundo necesitan es comercio, no una guerra. Lo que veremos, si EE. UU retira el apoyo militar y económico a la Unión Europea, serán lides arancelarias, pero no militares. 

Cierto que nadie puede saber qué es lo que va a pasar, pero si de algo podemos estar ciertos es que vamos a vivir cuatro años de alta inestabilidad política, económica y financiera donde el futuro inquilino de la Casa Blanca hará todo lo que sea menester para afianzar al Trumpismo mucho más allá de este cuatrienio, por lo que hoy más que nunca sería prudente centrarse en lo doméstico, olvidándonos un poco del álgido entorno que vamos a vivir para centrarnos más en nuestra economía y la de los nuestros.
    

Nos leemos en el siguiente artículo.

lunes, 6 de enero de 2025

La espiral humana.

Los seres humanos nos movemos de la misma manera en que se mueve todo en el universo, y es precisamente esto lo que hace que nos repitamos una y otra vez aun cuando no estemos conscientes de ello. Sirva de ejemplo su restaurante favorito. Observe a los meseros. Es muy probable que siempre vea las mismas caras, sobre todo si estos se encuentran en la treintena de su vida. Estos están inmersos en un espiral que les hace repetirse una y otra vez en el mismo lugar. Espiral que con la edad se ira haciendo descendente, aun cuando en ese momento no lo alcancen a ver. 

Con esto no quiero decir que esta mal, sino ilustrar que lo humanamente normal es que nos movamos en una espiral que puede ser ascendente o descendente, lo que nos condena a repetirnos una y otra vez con el mismo tipo de problemas y con el mismo tipo de gente. No nos damos cuenta debido a que cuando volvemos a pasar por el origen, el escenario y los actores han cambiado, pero el origen no. 

Si a usted lo soltaran en la selva sin brújula y sin ningún instrumento que le permita guiarse, se vera en la necesidad de caminar en busca de una salida que le permita llegar a alguna vereda, carretera, cabaña, pueblo o puerto que lo conecte con la civilización, no obstante, lo más probable es que su largo andar lo regrese al mismo lugar. 

Lo mismo acaece con nuestro devenir personal, sin importar si este es sentimental, social, laboral o empresarial, nos movemos en círculos. Tan es así que siempre nos equivocamos y acertamos con el mismo tipo de personas y problemas. 

Esto que aplica a todos, viene a colación debido a que recién me reuní con un ex-empresario que está inmerso en una espiral a la baja de la que difícilmente va a salir. Espiral que lo ha llevado a perder empresa, esposa, hijos, hermanos y amigos. Estos estarán contigo en la espiral, pero entre más bajas en ella, más fácil es que los pierdas en el camino, ya que, si bien es cierto que te empeñas en seguir en ella debido a que piensas que va a venir un golpe de suerte que va a cambiar todo, estos, cuando ven que nos así y que ese golpe de suerte fracasa una y otra vez, te empiezan a abandonar, ya que lo más normal es que si se quedan contigo, los jale la gravedad. 

Cuando tu espiral va hacia arriba, te sobran amores, socios y amigos, y muy probablemente pienses que vas avanzando, cuando la verdad es que estas en el mismo lugar. En otro piso de la espiral, pero en el mismo lugar. 

Lo ideal, cuando todo esta bien o cuando todo esta mal, es iniciar otra espiral, es decir, cambiar hábitos, haceres y horizontes. Ambos escenarios tienen su grado de dificultad. Cuando todo esta mal, estás solo. El único apoyo que tienes es tu voluntad y tu infinita miseria, pero debes estar dispuesto a pagar el precio y entender que te va a llevar un par de décadas volver a salir de donde estás. 

Cuando todo está bien, los obstáculos van a ser internos (tu propia comodidad), amén de que tu pareja, hijos, socios y amigos te van a dar muy buenas razones (las de ellos), del porque no debes cambiar de espiral. Lo importante es definir qué quieres hacer, si seguir en la espiral que estas aun cuando solo subas o bajes de piso sin moverte de lugar…, o avanzar. 

Nos leemos en el siguiente artículo.

viernes, 3 de enero de 2025

El incierto futuro de la Unión Europea.

La Unión Europea tiene varios problemas que no solo son de difícil solución, sino que además ponen en riesgo el futuro de la Unión. El principal problema que enfrentan es la decreciente tasa de natalidad (1.46 hijos por mujer); el segundo es el oneroso costo en sanidad y pensiones que se agrava con la llegada de inmigrantes no cualificados (problema que comparte con muchas naciones del mundo, incluidos Estados Unidos y México); el tercero es el alto costo de la generación de energía; el cuarto es el espíritu de regulación temprana. Y el último y más difícil de resolver es la ineficiente y anacrónica burocracia de la Unión Europea (Bruselas).

La Unión Europea necesitaría subir su tasa de natalidad a 2.1 hijos por mujer o como mínimo a 1.8. La primera aseguraría la tasa de reemplazo y con ello su permanencia e influencia en el concierto mundial. La segunda (1.8) no resolvería el problema, pero le ayudaría a ganar tiempo en el inter de que subsanan el problema de los inmigrantes. Sin embargo, la dinámica social, económica y poblacional que vive la Unión desde hace poco más de dos décadas, hace que se antoje difícil de lograr.

El otro problema que por su complejidad se ve difícil de resolver, es el de la calidad de sus inmigrantes. El sistema de sanidad y pensiones en todo el mundo está diseñado para que cada individuo termine costando cero pesos. Esto se logra cuidando el frágil equilibro entre lo que cuesta un individuo y lo que aporta en impuestos. El tema es que los inmigrantes que recibe la Unión Europea son de baja cualificación, lo que hace que lo que aporten en impuestos sea mucho menor que lo que terminan costando en sanidad y pensiones.

Para resolver el acusado déficit fiscal de la Unión (lo que eleva su deuda año a año), se vería en la necesidad de instrumentar un programa que facilite la llegada de inmigrantes con grado universitario, los cuales aportarían más que lo que recibirían en sanidad y pensiones. Sin embargo, el óbice de esta medida serían las protestas que presentarían los graduados universitarios que no encuentran trabajo acorde a lo que estudiaron.

El otro problema que presenta la Unión Europea es el concepto de la Unión. Lo peor que le pudo pasar a Europa es Bruselas. Los norteamericanos, más inteligentes y pragmáticos que los Europeos, hicieron un Tratado de Libre Comercio con Canadá y México, pero no formaron una Unión. Esto es lo que les ha permitido lidiar con la asimetría de los firmantes, cosa que no pasa en la Unión.

Los países de Europa eran mucho más creativos, productivos y competitivos en forma individual que ahora que están regulados y limitados por Bruselas. La burocracia de escritorio de Bruselas acabo con la creatividad y emprendimiento de Europa. Lo mejor que les podría pasar es que cada pais retomara su autonomía y con ella su responsabilidad, firmando con los demás países un tratado de libre comercio que les permita lidiar con la asimetría de sus miembros.

La reglamentación de Bruselas limita a los países de la Unión en muchas cosas. Gracias a ella es que cerraron las plantas de energía nuclear, lo que los hizo dependientes del petróleo y del gas barato de Rusia. Al sancionar a Rusia se sancionaron a sí mismos, ya que el costo de energía les resto competitividad a sus empresas, llevando a muchas de ellas a cambiarse de continente o a cerrar.

El mismo afán de control de Bruselas los ha llevado a regular la tecnología y los emprendimientos antes de que estos sean una realidad en el campo de los negocios. Esta regulación temprana les ha impedido capitalizar las múltiples oportunidades de negocio que están surgiendo en otros países con la Inteligencia Artificial. Negocios que les permitirían crecer entre un 3.8 % y 4.2% al año, en lugar del 1.4% que van a crecer. Todo indica que la Unión Europea va a perder la batalla contra naciones como Estados Unidos, China e India.

Por último, está el tema de la inflación. Es importante anotar que los aranceles no crean inflación. Lo que crea la inflación son las políticas económicas de los estados (gasto social, costo de la deuda) y las ineficientes respuestas de los Bancos Centrales.

Entiendo que los gobiernos le hagan creer a sus votantes que el problema del estancamiento, desempleo e inflación se arregle cerrando fronteras y poniendo aranceles a las mercancías que entren al pais, pero la realidad es que los inmigrantes afectan solo en los costos de sanidad y pensiones, mientras que las políticas económicas afectan a todo lo demás: estancamiento, desempleo e inflación.

La unión Europea va a enfrentar fuertes problemas para mantenerse unida. Veamos que deviene para ellos en los siguientes cinco años, pero el panorama no se ve alentador.


Nos leemos en el siguiente artículo.   

miércoles, 1 de enero de 2025

La educación de la mujer.

En el artículo anterior (La familia: extraño e incierto futuro) hablamos de la acusada diminución de la tasa de natalidad que se está dando en gran parte del mundo. La tasa de reemplazo es de 2.1 hijos por mujer y son muchos los países que están por debajo de ella.

En el continente americano la tasa de natalidad promedio es de 1.8 hijos por mujer, siendo México el pais con la tasa más alta (1.8) y Canadá con la más baja (1.33). El promedio en la Unión Europa es 1.46 hijos por mujer, registrando Francia la tasa más alta (1.79) y España la más baja (1,16).

En Asia oriental (China, Hong Kong, Macao, Taiwán, Corea del Norte, Corea del Sur, Japón y Mongolia) la tasa de natalidad es de 1,5 hijos por mujer. El pais con la tasa más alta es Mongolia (2.77) y Corea del Sur el de la más baja (0.84).

Son varios los factores que han incido en esta disminución, la más evidente es el hecho de que los jóvenes prolongan su soltería hasta la tercera o cuarta década, amén de que cada vez son más las mujeres que no se casan durante su vida reproductiva.

La erosión del matrimonio en las culturas más Occidentales progresó a la par del aumento de la cohabitación y la procreación fuera del matrimonio. En Francia el 60% de los nacimientos se producen fuera del matrimonio, en USA el 40%, en Canadá el 33% y en México el 65%. 

En Asia oriental el matrimonio sigue estando estrechamente relacionado con la reproducción, al grado que la procreación fuera del matrimonio representa solo el 3% de todos los niños nacidos en Corea del Sur, Japón, Taiwán y Singapur. La causa de la reducción de la tasa de natalidad en Asia oriental es el aumento de la soltería permanente en una proporción cada vez mayor de mujeres y hombres, amén de que el matrimonio tardío es cada vez más frecuente, lo contribuye a una mayor falta de hijos en esa región. 

Más allá de estos factores, la causa raíz del cambio en la dinámica poblacional se debe al cambio en la educación de la mujer. 

El valor de la mujer en la sociedad ha ido cambiando desde hace tres generaciones. Antaño a la mujer se le reconocía por su papel como madre, esposa o hija. Hoy se le reconoce personal y profesionalmente, sin importar si es madre, esposa o hija. Esto no solo ha hecho que la decisión de casarse o vivir en pareja se demore una década o dos, sino que además ha hecho que el primer hijo lo tengan alrededor de los 35 – 40 años. 

Lo cierto es que hoy se casan menos parejas, pero las que lo hacen duran más en comparación con lo que ocurría en los años ochenta y noventa, amén de que hoy está bien visto el que una mujer dedique su vida a su desarrollo profesional. 

Lo que cambio pues, es la educación de la mujer, no del hombre. Este sigue recibiendo la misma educación de antaño, lo que ha hecho que le cueste más definir su rol en la sociedad, amén de que el "ser hombre" es algo que se ha desdibujado en la mente del hombre. Muchos batallan para encontrar la forma de darse valor, mientras que otros, más acomodaticios, le han ido dejando a ellas una buena parte del peso de las responsabilidades que tenían ellos. 

El cambio en la mujer ha sido de forma, no de fondo. Esta sigue exigiendo del hombre lo que siempre ha demandado, algunas, incluso, lo han llevado al extremo, al grado de que exigen mucho y aportan poco. Y no poco en cuanto a lo material, sino en cuanto el rol que al hombre necesita de la mujer. 

Los próximos años vamos a ver cambios fundamentales en los roles de ambos, amén de una prolongada reducción en la tasa de natalidad en todo el mundo, lo cual inevitablemente nos va a llevar a una fuerte reestructura política, económica y social. 

Reestructura que mi generación va a vivir en lo político (incremento del populismo en todo el mundo), pero que las nuevas generaciones enfrentarán en todos los demás ámbitos (personal, económico y social). 

Nos leemos en el siguiente artículo.