viernes, 10 de febrero de 2017

La clonación de los dioses.

La humanidad ha transitado en su devenir por un sinfín de dioses. Dioses que obedecen a una constante humana en donde su manifestación abstracta obedece al diseño que de cada uno de ellos se ha hecho. Así por ejemplo tenemos a Horus y algunos otros que poseen, como dioses solares, un común denominador. Lo cual no quiere decir que no haya más dioses, sino que tomamos esta pequeña muestra como un ejemplo de la múltiple y similar creación de dioses que hemos gestado los seres humanos.

Ante la obvia pregunta que el lector se hará de por qué los dioses se parecen entre sí… La respuesta es igual de obvia: porque el creador de todos estos dioses solares es el mismo: el ser humano. Los hombres hemos creado a los dioses basándonos en lo más primitivo que tenemos: la observación de la bóveda celeste.

La observación del firmamento fue lo que nos permitió educir las estaciones, el momento de la siembra y de la cosecha. El comportamiento del sol, la luna y otros astros. Gracias a la observación del cielo descubrimos los ciclos de los astros, lo que nos permitió elaborar un calendario y, como no, una humana interpretación de la creación en función de la observación de los astros.

Así, pues, la creación es la misma, es solo que no la reconocemos porque se nos olvida que la vida es sustitución. Los dioses son los mismos, lo que varía son los nombres de los dioses y las manifestaciones culturales que se han edificado a partir de sus respectivas creaciones.

Explicado este punto proceder a enumerar una pequeña lista de ellos, en donde lo único que no nos deberá sorprender es el parecido entre uno y otro, debido a que todos son obra del mismo autor: el hombre.   

Horus (el elevado) - 3,000 AC.
Sah, el dios de la vida en la mitología egipcia, se le presentó a la virginal Isis-Meri para anunciarle que tendría un hijo de Osiris, el cual nacería el 25 de diciembre y al que debería llamar Horus (el elevado). Su nacimiento fue acompañado por una estrella en el este, la misma que siguieron los tres reyes que viajaron de muy lejos para encontrar y adorar al salvador, que había nacido en un pesebre en Behedet.

A los doce años de edad fue considerado un niño maestro. A los 30 años fue bautizado en el rio Larutana (Jordán) por Anup el Bautista, que fue decapitado. Inició su ministerio después de la muerte de Anup. Su padre terrenal era Seb (José). Tuvo doce discípulos que testimoniaron sus milagros, siendo el más notorio el de haber llegado caminando sobre el agua para ofrecer pan y pescado a la gente.

Tenía el don de la sanación. Sano a enfermos y lisiados, le devolvió la vista a los ciegos y la audición a los sordos. Fue traicionado por uno de sus discípulos. Se le crucifico. Murió y resucito al tercer día.

Horus fue conocido como: La verdad; El cordero de dios; El sagrado hijo de dios; El buen pastor; El rey de reyes y muchos otros.

Mithra (sánscrito – amigo) de Persia – 1,600 AC.
Mithra nació el 25 de diciembre de una mujer virgen llamada Madre de Dios. Nació en una cueva y recibió regalos, oro y esencias. Fue enviado por el Padre para que se cumplieran sus deseos en la Tierra. Instauro la comunión con pan y vino.

Ejerció su ministerio. Fue sacrificado y su sangre redimió a la humanidad entera. Resucito y ascendió al cielo. Mithra fue venerado como el lazo de unión de Dios y los hombres. Era conocido como el buen pastor, la luz, la verdad. El día sagrado del dios Mithra era el domingo y su símbolo es una cruz con un círculo al centro. El ultimo templo del dios Mithra estuvo en la colina de los vaticinios, lo que hoy conocemos como el vaticano.

Krishna – 1,400 AC.
Krishna de la India es hijo de la Virgen Rohini. Nació en una cueva. Su nacimiento fue anunciado por una estrella del este. El nacimiento de Krishna se trató de evitar, ya que Kamsa, tirano del reino de Vrisni, recibió una profecía en la que decía que iba a nacer el que lo iba a derrocar, por lo que ordeno el asesinato de todos los recién nacidos. Fue crucificado, descendió a los infiernos y resucito al tercer día.

Atis de Frigia – 1,200 AC.
Atis de Frigia nació el 25 de diciembre. Es hijo de la virgen Cibeles conocida también como Nana o Madre de Dios. Esta quedo embarazada al comer del árbol sagrado. Fue una virgen perpetua que no perdió la virginidad con el nacimiento de Atis.

Murió crucificado en un árbol de pino para salvación de toda la humanidad. Tres días después de su entierro apareció una luz cegadora en su sepultura, resucitando de los muertos y trayendo con él salvación en su renacimiento. Sus discípulos recibieron el bautizo de su sangre. Bautizo con el que lavaron sus pecados para poder renacer como hombres nuevos.

Instituyo la comida sagrada, la cual era cuerpo de su cuerpo. La Pasión de Atis se celebrada el 25 de marzo, exactamente nueve meses antes de la fiesta solsticial de su nacimiento, el 25 de diciembre. Era conocido como el Buen Pastor; El Unigénito hijo de Dios; El Salvador.  

Zoroastro – 600 AC.
Zoroastro nació de una mujer virgen. Nació con una sonrisa en los labios. Fue un niño sabio que logro impresionar a los maestros. Recibió el bautizo en un rio, lo que le permitió iniciar su ministerio a los 30 años de edad.

Se retiró al desierto donde fue tentado por los demonios. Fue un sanador que exorcizo demonios del cuerpo de un hombre y le devolvió la vista a un ciego. Reveló todos los misterios del Cielo, del Infierno, de la Resurrección, del juicio, de la Salvación y del Apocalipsis.

En su doctrina hizo un gran énfasis en libre albedrío del hombre para elegir entre el bien y el mal, por lo que tendría que rendir cuenta de sus actos en el momento de pasar de la vida a la muerte.

Murió atravesado por una lanza en el costado y resucitó a los tres días. Instituyo la eucaristía por medio de un alimento sagrado con sus doce discípulos. Sus fieles decían de él que era “La Palabra hecha Carne". 

Dionisio de Grecia – 500 AC.
Dionisio de Grecia nació el 25 de diciembre de la Virgen Semele, la cual quedó embarazada por el espíritu de Zeus. Inicio su culto en toda el Asia menor. Fue un maestro que realizo milagros enfrente de sus discípulos y seguidores, como transformar el agua en vino.

No obstante su orígenes humildes (nació en un pesebre), hizo su entrada triunfal montado en un burro. Fue traicionado y crucificado. Resucito a los tres días. Era conocido como el Rey de Reyes; el Redentor; El Salvador y mucho más.

Buda (El Iluminado) – 400 AC.
Nació un 25 de diciembre. Hijo de la Virgen Maya a la cual se le apareció en sueños un elefante blanco con seis colmillos blancos, los cuales entraron por su costado para preñarla sin dejar huella alguna. Su nacimiento fue anunciado por una estrella, la cual siguieron unos hombres sabios con presentes y regalos para adorar al Salvador que había nacido.

Sano personas enfermas, camino sobre las aguas y alimento a 500 personas con una cesta de bollos. Insto a sus seguidores a renunciar al mundo terrenal y a los bienes impuros de este. Muerto, fue sepultado y resucitado entre los muertos luego de que su tumba fuera abierta por una fuerza sobrenatural. Seguidamente ascendió hacia los cielos (Nirvana). 

Jesús de Nazaret.
Jesús es hijo de la Virgen María. La celebración de su nacimiento se pasó al 25 de diciembre para que coincidiera con la del nacimiento del dios-Sol (natalis invicti Solis). Este cambio se instituyo en el siglo III DC con la finalidad de que los pueblos paganos se convirtieran al cristianismo.

Nación en Belem. Su nacimiento fue anunciado por una estrella del este, la cual siguieron tres reyes magos que acudieron con presentes para el nuevo salvador. A los doce años impresiono a con su sabiduría a los sacerdotes del templo. A los 30 fue bautizado en el Jordán por Juan el Bautista, quien murió decapitado.

Inicio su ministerio a los treinta años. Tenía doce discípulos, los cuales testimoniaron sus milagros. Fue un sanador que curaba enfermos, ciegos y lisiados. Resucito muertos y camino sobre el agua. Fue traicionado por uno de sus discípulos. Murió crucificado y resucito al tercer día.

La clonación de los dioses.
Todas estas creaciones obedecen al hombre. Este observo desde el principio de los tiempos que en el firmamento estaban determinados los ciclos de la naturaleza y de la cosecha. Así fue como observaron que Sirius, la estrella del este, se alinea con las estrellas más brillantes del cinturón de Orión (los tres reyes) para señalar el lugar donde sale el sol el 25 de diciembre. Es por ello que todos estos dioses solares nacieron el 25 de diciembre.  

Todos nacieron de una mujer Virgen, ya que esta simboliza a la constelación de virgo, que representa los meses de agosto y septiembre, que es cuando se lleva a cabo la cosecha. Naciendo de la tierra virgen el producto que nos dará de comer.

La crucifixión es también un evento que comparten todos los dioses solares. Como todos saben el sol se detiene tres días en su elíptica de ocaso. Días que pareciera ser que esta muerto, que ya no tiene movilidad (22,23 y 24 de diciembre).

No obstante la aparente muerte del sol, su inamovilidad termina justo pasados los tres días, ya que todos los 25 de diciembre sube un grado hacia la constelación de la cruz, anunciando un ascenso en la temperatura y con ello el florecimiento de todo lo devastado en el invierno. Así pues, el sol muere en la constelación de la cruz del sur y resucita el tercer día para anunciar una nueva vida

Lo mismo pasa con los apóstoles. Estos representan las doce constelaciones del zodiaco, a través de las que los dioses solares viajan en el decurso de su ciclo.

Otro ejemplo tangible de la clonación es la epopeya de Gilgamesh (2,600 AC).
En la epopeya de Gilgamesh podemos leer del diluvio ordenado por dios, así como de la construcción de un arca para salvar los animales. Menciona el vuelo y retorno de la paloma. Menciona que dos tercios de Gilgamesh son dios y un tercio humano. Creo al hombre de la arcilla y lo creo a su imagen y semejanza.

Los mandamientos.
En la India Manu (sanscrito – primer hombre) es el primer ser humano. Reino sobre la tierra y fue salvado del diluvio. Fue progenitor de una dinastía que se extiende hasta nuestros tiempos y todos sus descendientes son llamados humanos. Manu subió a la montaña y bajo con las leyes o mandamientos que deberían seguir los hombres.

Minos (hijo de Zeus y Europa). Obsérvese la semejanza con Menes de Egipto; Mannus de Alemania; Manu de la India y Moisés del judaísmo. Minos de Creta subió a la montaña para recibir de las manos de Zeus las leyes o mandamientos que habrán de regir a los hombres. Lo mismo hizo Menes de Egipto, quien le entrego a los hombres las tablas de dios con las leyes escritas.

Los diez mandamientos fueron extraídos del Libro de los Muertos egipcio, lo cual es lógico si tomamos en cuenta que el pueblo de Israel estaba en Egipto.

De hecho el Nuevo testamento toma cosas del antiguo para crear la imagen de Jesús.
José nace de un parto milagroso. Tiene doce hermanos. Empezó su trabajo a los treinta años. Fue vendido por veinte monedas de plata y fue Judas el que propuso su venta.

Jesús nace de un parto milagroso. Tiene doce discípulos. Inicio su ministerio a los treinta años. Fue vendido por treinta monedas de plata y como todos sabemos, fue Judas el que lo hizo.
Las semejanzas son bastas, ya que el creador siempre es el mismo: el hombre.

La importancia de la religión.
La religión es, además de una guía moral, un catalizador ante las penas de la vida. Si bien es cierto que no se le reza a nada, también los es que cuando una persona reza u ora, se está hablando a sí mismo, lo que ineluctablemente le ayudará a encontrar paz en sí mismo, y una solución ante lo posible y resignación ante lo imposible.

La fe no quita ni las oscuridades ni la angustia ante el misterio. Los supera oscura y angustiosamente. No obstante una fe que no se arriesga a enfrentarse con el misterio y con la verdad, no merece la pena de ser vivida.

Nos leemos en la siguiente entrega.

martes, 7 de febrero de 2017

La arteriosclerosis del poder.

Blanca es una mujer de 75 años de edad. Se muestra fuerte, lucida y obstinada. Con una obstinación que obedece a la edad y a la personalidad. Recuerde usted que la personalidad es progresiva y mortal. Los atributos de la personalidad no desaparecen con la edad, se acrecientan. De tal suerte que el que de joven es obstinado, de viejo lo será más.  

No obstante la edad de Blanca, sus movimientos son agiles y rápidos. Pertenece a esa generación que no se podía divorciar, por lo que la única opción que tenían era la del divorcio a la italiana, que no es otra cosa más que esperar o propiciar la muerte del conyugue para recuperar su libertad.

Encantadoramente inútil.
Gonzalo, el esposo de Blanca, era el vivo encanto de la inutilidad. Su papá murió cuando él tenía treinta años, lo que lo llevo a una orfandad que no pudo superar.

Renuncio al banco en el que trabajaba y de ahí en adelante no hizo otra cosa más que dolerse de su orfandad, por lo que Blanca se vio en la necesidad de generar los ingresos que requerían para vivir, así como los que requerían para construir la plataforma patrimonial que los soportaría en la vejez.

Gonzalo era alto, apuesto y encantadoramente inútil. Exigía con la fuerza y el ímpetu de los que no aportan. Por lo que Blanca tenía que trabajar jornadas extraordinarias para mantener el golf, la copa y el gusto por la buena mesa de Gonzalo.

Dos años ante de morir le pidió a Blanca que lo dejara manejar las cuentas bursátiles que ella tenía. La poca experiencia que tenía él era en banco por lo que ella accedió. Gonzalo se hizo cargo de ellas y logro dejar las cuentas en ceros en poco más de un año, lo cual no era fácil, ya que los montos que Blanca había logrado generar, ascendían a varios cientos de millones.

Blanca se dio cuenta del primer fallo, no obstante le dio un voto de confianza a Gonzalo dejándolo al frente de las otras cuentas. Esto lo hizo al tiempo de que ella iniciaba un proceso contra la casa de Bolsa para recuperar la perdida que su marido había autorizado.

Blanca me busca, me presenta el caso, lo estudio y le hago saber que no hay nada que hacer. Que los movimientos fueron autorizados por Gonzalo y por ende la Casa de Bolsa no era responsable del fallo. Le recomendé que liberara a Gonzalo de la responsabilidad de las cuentas, ya que lo más probable es que terminara perdiendo lo que tantos años le había costado.

No acepto mi diagnóstico, por lo que busco otras opciones las cuales coincidieron con mi análisis, y así siguió hasta que encontró una que le dio la razón. De ese momento a la fecha han pasado muchos meses sin lograr resultado alguno, salvo el pago de los honorarios del despacho que lleva el caso.

A los pocos meses del primer fallo. Gonzalo volvió autorizar otra compra venta de acciones, con las cuales se iba a resarcir de la perdida. Para tal efecto giro instrucciones de que se vendieran acciones que a juicio de él ya habían alcanzado su máximo, para invertir en acciones en las que tenía plena certeza de que iban a subir.

Su compañero de golf y propietario de la empresa de la que compro acciones, le había dicho que estas iban a subir debido a que estaban en pláticas para comprar a la competencia y que esto se concretaría de un momento a otro.

Blanca me consulta, le recomiendo que no autorice la compra venta. Le llama al corredor de bolsa y éste le recomienda lo mismo, no obstante Gonzalo la convence y esta termina autorizando la transacción. La pérdida fue fatal. Las cuentas terminaron en cero y sin reservas para vivir.

Gonzalo decide retirarse de todo tipo de actividad. Deja de ir al golf y de salir con los amigos. Opto por aislarse del mundo para no sufrir el escarnio de sus amigos y así estuvo hasta que murió, lo cual aconteció meses después del último fallo.

Blanca y Gonzalo no tuvieron hijos, por lo que Blanca se dedicó de lleno a los negocios y a poner en orden su patrimonio familiar. Descubre con azoro que la liquidez que posee en las cuentas bamncarias le va a servir para un par de meses, por lo cual se aboca a promover la venta de una parte de sus bienes raíces, los cuales le ayudaran a sortear el problema de liquidez y a invertir en el desarrollo de un proyecto turístico de dimensiones colosales. 

Me llama a mis oficinas. Acordamos una cita y viajo a Monterrey para revisar su portafolio y escoger la mejor opción, ya que el proyecto que desea desarrollar asciende a varios cientos de millones.

El bien inmueble elegido posee una ubicación inmejorable, no obstante es un bien difícil de colocar. El mercado al que va dirigido es sustancialmente pequeño, amén de que es sumamente especializado. La operación de compra venta de dicho bien es muy compleja y demanda de un arduo trabajo de ingeniería fiscal y financiera, tanto de parte del vendedor (Blanca) como de parte del comprador.

Por si esto fuera poco, Blanca consigue que uno de los peritos valuadores le compre sus ideas sobre el valor del terreno, ideas que no están erradas, pero que hacen más difícil la colocación. El perito en cuestión emite un valor avaluó que complica más las cosas, ya que ese mismo terreno en la acera de enfrente vale una décima parte de lo que indica el avaluó del suyo.

Decidimos tomar la opción y trabajamos intensamente en la colocación del inmueble. En el devenir del proceso, conseguimos varios compradores, los cuales transitaron desde ofertas ridículas hasta una que ofreció pagar el valor avaluó. Lo que hicimos fue prepararle al comprador una ingeniería financiera y un proyecto de negocio en el que la compra del terreno era de suma importancia para lo que venía después. El comprador hace la oferta, se la presentamos a Blanca y la rechaza.

Arteriosclerosis del poder.
La arteriosclerosis del poder es un endurecimiento de las formas y de la razón. Es muy común en personas a las que les cuesta trabajo entender y adaptarse a las nuevas formas del mundo.

Es importante no confundir la arteriosclerosis del poder con la nostalgia del poder. La nostalgia del poder es algo que ineluctablemente vamos a padecer en algún momento de la vida, sin embargo la nostalgia no tiene que ver con la edad sino la función.

En artículos anteriores hemos explicado lo que son los impulsos antropológicos, así como la calificación que estos tienen en nuestro ser y quehacer. No vamos a hablar de ellos en este momento, no obstante me es menester mencionar dos de los cinco impulsos para poder explicar la arterioesclerosis del poder.

Impulsos antropológicos.
Sexo 10 – 9.
El sexo es una constante en el ser humano. Es el motor más grande de nuestra especie. El sexo está presente en todos nuestros actos. Al hablar, al escuchar al otro. Al caminar, al pararnos, al movernos. Al elegir nuestra ropa, nuestras compras, comidas y demás etcéteras del hacer humano.

El sexo está en todas nuestras actividades, hasta en las religiosas. Revise usted las imágenes religiosas y descubrirá que casi todas son eróticas. El muslo de San Francisco es tan seductor como el busto desdibujado de María. Es por ello que el sexo está implícito en toda publicidad, ya que de lo contrario no nos detendríamos en ella.

El sexo es el impulso más grande de los seres humanos y el más natural, lo paradójico es que es el más castigado y penado por las religiones y por la sociedad en sí. El sexo tiene una calificación de 10 -9. Diez en la primera mitad de la vida, nueve en la segunda mitad. Es decir, que en la primera mitad te casas por poder y en la segunda mitad te divorcias por no poder.

Poder  9 – 10.
El poder es el segundo motor de los seres humanos. El poder lo persiguen todos los seres humanos sin importar edad, nivel socio económico o cultural. Este, junto el sexo, está en todo lo que hacemos y define todo nuestro comportamiento.

El poder está en él bebe que le arrebata el biberón a su hermano, el infante que no comparte sus juguetes o que los condiciona, el adolescente que busca destacar en deportes o en la academia, al adulto en lo profesional o patrimonial, la esposa en su coto de poder y el esposo en sus condicionamientos económicos, psicológicos o morales.

El poder ha sido, como el sexo, una constante en el devenir humano. Tanto que este recibe una calificación de 9 – 10. Nueve en la primera mitad de la vida y diez en la segunda mitad.  

Para poder explicar la arterioesclerosis del poder me va a ser menester hacer una pequeña disgregación…

En la vida son más los sustos que los males. Sustos hay muchos, males muy pocos.
Los males antropológicos son tres:
La enfermedad que nos hace inútiles y dependientes.
Darnos cuenta de que no somos lo que pensamos.
Que los nuestros se den cuenta de que no somos lo que decimos.   


Todos las demás cosas son sustos pero no males. Y los sustos pasan con el tiempo, los males no. Estos no solo se quedan en nosotros, sino que además mellan nuestra autoestima y aprecio en los demás.

Dentro de esos males, la pérdida de poder es el principal causante de nuestra pérdida de valor, tanto con nosotros mismos como con los demás.

Si usted quiere saber cuánto sabe una persona, vea cuanto puede hacer.
El saber que no tiene poder no es saber. Es un saber teorético, no pragmático.
Es por ello que los académicos, idealistas y teoréticos viven perenemente frustrados, ya que están conscientes de la superioridad de su saber y de la inferioridad de su poder.

Hay que saber distinguir entre lo que hemos aprendido y lo que sabemos repetir.
La gran mayoría de nuestro saber es un falso saber. Es un saber de oídas. Es un saber que repite con la autoridad del que no sabe lo que repiten los demás… Unos demás que a su vez lo escucharon de los demás. Lo que ineluctablemente hace que nos convirtamos en sabios de segunda mano, es decir, en dueños de un saber que no es utilitario.

La arterioesclerosis del poder es en sí mismo una pérdida de poder.
La persona tiene el control pero no el poder. Es decir, es dueña de las cosas, pero ya no tiene el poder de hacer que las cosas sucedan. Se aferra a un hacer que perdió vigencia, que obstaculiza y entorpece el trabajo de los demás.

La arterioesclerosis del poder la padecen aquellas personas que se niegan a actualizarse. Personas que sin lugar a dudas fueron muy exitosas en su tiempo, ya que su hacer era el hacer de ese tiempo. Sin embargo son personas a las que la dinámica del cambio las fue dejando atrás, pero no se dan cuenta de ello debido a que viven de la inercia de lo creado, lo cual les hace más difícil el proceso de cambio.

El caso de Blanca.
Blanca fue una empresaria muy exitosa. Acumulo una fortuna considerable, amén de que realizo inversiones inmobiliarias muy acertadas. No obstante los últimos diez años estuvo viviendo de sus rentas, ya que sus nuevos emprendimientos estaban lejos de la dinámica del mercado.

Sus emprendimientos eran loables, pero inoperantes. Uso una buena parte de su fortuna en comprar empresas en estado de gestación. Incubadas, la gran mayoría de ellas, por personas que estaban entrando a la cuarta edad, personas que, como ella, estaban alejadas de la dinámica del mercado.

Su asesor de cabecera fue Gonzalo. Este le acercaba gente que tenía ideas pero no recursos. Ideas que obedecían al ideal más no a la realidad. Invirtió, por ejemplo, en un proyecto para darle trabajo a todas las comunidades indígenas del país, con la finalidad de que estos dejaran de ser indígenas. Fracaso.

Blanca llega a mí después de varios descalabros. Me pide ayuda con el tema de Gonzalo. Ella, en su arteriosclerosis del poder, está convencida de que la única responsable de su descalabro bursátil fue la Casa de bolsa, ya que esta debió haberle impedido que Gonzalo hiciera lo que hizo.

Líneas arriba comenté que en aras de ayudarle seleccionamos un terreno de su propiedad de gran valor pero de reducido mercado. Logramos colocar el terreno en el valor que indica el avaluó, sin embargo no pudimos cerrar la operación debido a que Blanca quería que este se cerrara con sus condiciones. Lo cual no tiene nada de extraño, no obstante estas eran improcedentes.

Sus condiciones para vender, aun a sabiendas de que ya no tenía un centavo de liquidez, eran las siguientes: no pagar comisión al despacho que coloco la venta, no pagar impuestos porque el gobierno se los roba y que el nuevo comprador le diera un anticipo del 50% en el inter de que ella arreglaba escrituras y demás papeles.

La operación se canceló, no obstante es fecha de que Blanca, dueña de una gran cantidad de bienes inmuebles, no puede vender un solo de sus terrenos, debido a que los despachos de venta le quieren cobrar comisiones y el gobierno impuestos.

Mantengo contacto con ella, ya que más allá de su arterioesclerosis del poder, es una buena persona. Difícil en sus formas pero buena persona. En ella no hay maldad ni ausencia de ganas. Lo que ya no hay es entendimiento de las nuevas formas. Tiene el control, pero no el poder de hacer que las cosas sucedan.

Es difícil ayudar a una persona así. No porque no se dejen ayudar, sino porque creen que están en lo correcto. Están convencidos de que todos los demás están mal, menos ellos.

Combatir la arteriosclerosis del poder.
La mejor forma de evitar la arterioesclerosis del poder es rodearse de gente joven. Gente que tiene el dominio de las formas, pero no la experiencia. Esta gente se alimentara de nuestra sapiencia y nosotros de sus formas. No obstante es menester estar abierto a las nuevas formas.

Recién me comento un joven emprendedor que se había asociado con un pariente entrado en años para manejar los negocios de este. El joven en cuestión hizo un diagnostico operativo de los negocios y se dio cuenta de que podrían ampliar significativamente su base de mercado y sus utilidades al vender vía internet.

Preparo el modelo, hizo las corridas financieras y se las presento a su pariente. Este quedó impactado ante el crecimiento que reflejaban los números, y más debido a que la estructura de costos se reducía más allá de lo que él hubiese podido hacer.

Todo iba muy bien hasta que el pariente le preguntó que él (el joven) que iba a hacer. Este le dijo que su responsabilidad era hacer que las cosas pasaran y que a eso se iba a abocar. El pariente le preguntó si iba a estar físicamente con los clientes, a lo que este respondió que no, salvo que fuera necesario, ya que la base de mercado a la que van a migar, es totalmente diferente a la actual.

El pariente se arremolina en su silla y le dice que no está de acuerdo. Que el creció bajo el modelo del trabajo operativo. Ese que lo mantenía día a día con el cliente y con el colaborador, que cómo iba a ser posible que él ganara dinero sin trabajar.

Entiendo a la perfección a la persona arriba mencionada, no obstante ese es otro ejemplo de cómo nos negamos a evolucionar. Tenemos el control, pero ya no el poder de hacer que las cosas sucedan.

Lo que tenemos que hacer es mantenernos vigentes. Investigar cuales son las nuevas formas y explorarlas. Que no se nos olvide que el ser humano es un explorador experto de caminos inexplorados.

Las tablas nos las da el escenario, y entre más expuestos estemos a diferentes escenarios, más tablas desarrollaremos y más vigentes nos mantendremos.


Nos leemos en el siguiente artículo.   

martes, 31 de enero de 2017

Salir de una depresión...

Recién platique con una amiga, la cual me comento que un primo de ella estaba inmerso en una depresión, y que si bien había visto a un buen número de psiquiatras, ninguno de ellos lo había podido sacar de la misma.

No dudo de las palabras de mi amiga, pero obviamente hay algo que no corresponde a la realidad. Su primo no está en una depresión, ya que los psiquiatras lo hubiesen sacado sin problema alguno.

Lo que su primo padece es una frustración que lo tiene postrado sobre sus glúteos, inmerso en un constante ejercicio de auto conmiseración, en lugar de pensar y diseñar alternativas de acción que le ayuden a salir adelante.

Obviamente que no las piensa no porque no quiera hacerlo, sino porque no sabe cómo hacerlo, amén de que en medio de la frustración es muy difícil ver más allá de la inmediatez del problema.    

Mi amiga, siempre atenta a los suyos, me lo comento como buscando una opción más de las muchas que pueden tomar. La escuche con atención. Me dio los pormenores de la supuesta depresión, así como las causas de la misma.

Lo primero que le hice ver es que los síntomas que describía eran obsecuentes a los de una persona frustrada, y que si bien es cierto que yo no había visto a su primo como para emitir un juicio de opinión, que lo que si podía hacer es educir, por el contenido de sus palabras, que lo que su primo tenía era una frustración galopante ante el estéril resultado de sus emprendimientos, tanto en el ámbito del ser como del hacer. Y que todos, de una forma u otra, nos hemos enfrentado ese tipo de descalabros, en donde el resultado no corresponde al esfuerzo.

Origen de la frustración.
Toda persona, pareja o proyecto, tiene un resultado natural, no más, si menos, al de su propia capacidad.

La frustración deviene del hecho de inyectarle a una persona, pareja o proyecto más de lo que su capacidad natural es.

Ejemplificaré esto con uno objeto y luego con un sujeto.
Si usted toma un envase de un litro, y se afana en meter en él un litro y medio, descubrirá que su frustración será directamente proporcional al esfuerzo adicional que aplico en el envase.

La realidad es que por mucho que usted haga, el envase solo le podrá dar cabida a un litro. Lo demás no solo es inútil, sino que le acarreará una frustración proporcional al esfuerzo adicional que aplico en él proyecto.

Esto, aplicado a los seres humanos, es mucho más difícil de medir, ya que: ¿cómo mide uno la capacidad natural del otro? Sobre todo cuando la vida nos ha demostrado que no hay límites… Siempre se puede llegar más arriba y siempre nos podemos hundir más y más, hasta que en apariencia nos sea imposible salir del abismo en el que estamos.

No obstante la realidad es que la historia de una persona nos puede ayudar a educir los límites visibles que esta tiene, ya que sus límites se han mostrado como una constante en el devenir de su vida, por lo que no nos va a ser difícil hacer un estimado de lo que inercialmente pueda llegar a hacer.

Veamos algunos ejemplos.
Horacio es un relacionista público que gusta de estar en las esferas del poder. Nunca ha ocupado un puesto de poder, pero siempre se le ha visto al lado de los hombres de poder, ya sea sirviendo los refrescos, arreglando las salas de juntas, acomodando las sillas, recibiendo a los invitados y atendiéndolos para que todo salga bien.

¿Su recompensa? Que todos lo vean alrededor de los poderosos, aun cuando él mismo carece de poder. Recuerde usted que si el que sirve, sirviera, no sirviera… Tendría gente a su servicio, pero no estaría sirviendo él.

Horacio vive rodeándose de gente que cree que si tiene poder. Gente a la que le muestra fotografías con los hombres de poder, en donde esta con su familia y la de ellos. Enfrente de sus asociados le llama vía teléfono a algún hombre de poder, el cual ocasionalmente le toma la llamada o se la regresa para pedirle que le dé seguimiento a uno de sus pendientes. Lo que hace que sus asociados crean que tiene poder.

Horacio siempre está lleno de proyectos que lo van a hacer millonario y junto con él a los que invierten en él. Lo conocí porque me visito en mis oficinas para presentarme un proyecto que tenía tanta oportunidad de llevarse a cabo, como yo de ser canonizado por el Vaticano.  

Uno de sus asociados le sugirió a Horacio que me vinieran a ver, ya que el tamaño del proyecto los obligaba a buscar un fondo de inversión y no un banco.

Los recibí en la fecha convenida. Horacio se presentó a sí mismo. Me hablo maravillas de él y me mostró, como no, fotografías en las que se le veía acompañado de un ex presidente de su país, mientras que en otras salía acompañado por el actual presidente. Y una más donde su familia estaba cenando con la familia del actual líder del partido en el poder.

Como ustedes saben, si alguien se ve en la necesidad de demostrar sus relaciones y contactos, es porque no los tiene. No obstante lo escuche con atención. Recibí el proyecto y lo archive en el cajón de rarezas y extrañezas.

Horacio me proponía que financiera la construcción de un complejo turístico en tierras de su propiedad. Tierras que por supuesto no eran de él, amén de que las tierras que me presento estaban abajo del mar.

Tiempo después viaje a México y comí con la persona que me presento a Horacio. Le pregunte qué cómo iban y me dijo que muy bien. Que ya traían otros proyectos y que estaba seguro de que alguno de ellos iba a cristalizar.  

Le comenté que yo pensaba que ninguno tenía factibilidad y que estaba perdiendo su dinero y su tiempo con él. Que Horacio vivía de gente como él, gente que le financiaban sus gastos y caprichos en aras de algo que no tenía posibilidad.

La persona se molestó conmigo y nos distanciamos un tiempo. Tres años después coincidimos en un evento en la ciudad de México. De inmediato me abordo y me comento que Horacio era un fraude y que nada de lo que les había dicho era cierto.

Le pregunte que cuantos años trabajo con él. Me contesto que cuatro. Le pregunté que cuales habían sido los resultados del primero, segundo y demás años. Su respuesta fue contundente. Nunca hubo resultados. Por lo que volví a preguntar: ¿Si nunca viste resultados, qué te hizo creer que los iba a ver? ¿Y qué fue lo que te llevo a alejarte de él?

Me comento que se alejó de él, cuando Horacio logro cerrar un pequeño negocio en el que no le compartió nada. Que justo en ese momento fue cuando vio lo que todos habían visto, menos él.

En este caso, la constante de Horacio ha sido una sola: lograr que otros le paguen sus fantasías. Porque entonces habría que creer que iba lograr lo que nunca en su historia logro.

Otro ejemplo es el de Fernando, el primo de mi amiga.
Fernando fue un junior toda su vida. Su habilidad social era extraordinaria. Era un sibarita que gustaba de atender a sus invitados con la elegancia y majestuosidad de su estrato social. Y así continuo hasta que los negocios se fueron a pique, terminando en una ruina por demás onerosa. Al grado de que en ocasiones se le complica cumplir con lo más elemental, como es el pago de servicios y despensa.

Fernando se quedó al frente del único negocio que conservo su familia. Y con el negocio la responsabilidad de mantener a sus padres, hermanos, sobrinos y demás parientes. Amén, claro está, de su esposa e hijos.

Ninguno de los hermanos de Fernando se vio en la necesidad de trabajar. Nacieron con todo resuelto y pensaron que iba a ser para siempre. Así, cuando la mala administración y los cambios de hábitos del consumo hicieron que los negocios quebrarán, descubrieron que ninguno de ellos se podía mantener por sí mismo.  

Cómo bien pueden imaginar, no hay negocio que subsista así. Todo negocio requiere que se invierta en él, amén del capital de trabajo que se requiere para operar, de lo contrario perderá capacidad operativa y con ella la capacidad de servir a sus clientes. El fin es previsible.

Para no hacer esto más largo comentaré que Fernando termino como empleado del negocio con un sueldo acorde a su función, vendiendo la titularidad del negocio a un amigo de la infancia que se asocio con él, pero que lo defenestro hasta dejarlo como gerente en la nómina del negocio.

Fernando está inmerso en una serie de actos repetitivos que le sirven de refugio ante la incertidumbre del vivir. Actos que no le van a servir para cambiar el sino de las cosas, sino todo lo contrario.

Actos; Hábitos, Costumbre.
En la vida siembras actos y cosechas hábitos...
Siembras hábitos y cosechas costumbres...
Y la costumbre siempre se convierte en una segunda forma de ser.

Así, lo mejor para salir de una tristeza derivada de una suma de actos fallidos en el combes del hacer o del ser, es sembrar nuevos actos. Actos que a fuerza de repetición se conviertan en hábitos y estos en costumbre.

Antes de describir esto a detalle, es menester aclarar que una cosa es la tristeza que deviene de una suma de actos fallidos en el hacer, que la tristeza que emana de una suma de actos fallidos del ser.

Los actos fallidos del ser, sobre todo los que tienen que ver con los seres que amamos, demandan de una nueva siembra de actos y de un arduo trabajo de conciliación, en la inteligencia de que no debemos esperar del otro más de lo que históricamente ha dado.

El problema en este rubro es que siempre tendemos a esperar lo inesperable. Lo que al final termina frustrándonos más de lo debido, ya que le brindamos a la persona más tiempo, dedicación y energía que la que ameritaba… No porque la persona no lo valga, sino porque históricamente no hay nada que nos diga que va a dar más de lo que siempre ha dado.

Así pues, en la conciliación hay que definir con la persona a la que se le va a ayudar, no lo que ha fallado, ya que esto es obvio para todos, sino el hasta donde se compromete a llegar, y poner sobre la mesa, basándonos en la historia de sus aciertos, lo que si va a hacer, es decir, lo que esta cierto de lograr. Lo demás será un plus, pero ese plus no nace de nosotros, sino de él mismo.

Podemos luchar contra el mundo entero por la persona que queremos, pero nunca podremos luchar contra ella misma. El querer es intrínseco, no extrínseco

En otras palabras, por más que usted haga por la persona amada, si esta no quiere hacer más de lo que siempre ha hecho, no lo va a hacer. Para él será mejor vivir frustrado con la conmiseración de todos, que hacer lo que tiene que hacer.

Todo acto nuevo es tierra virgen.
Sembrar actos nuevos nos lleva a recorrer caminos inexplorados. Caminos que no conocemos, que nos inspiran miedo y que nos roban la tranquilidad. Lo más fácil es regresar a lo que ya conocemos. A eso que, a sabiendas de que está mal, nos reconforta y tranquiliza.

 Un ludópata, alcohólico o adicto a cualquier otra desviación del ser, va a regresar a ella cuando sienta que no avanza como desea (lo cual pasa todos los días). Obviamente que inculpara a los suyos antes que a él mismo. Los suyos, a ojos de él, serán los que no le entienden, apoyan y quieren como él necesita, razón por la cual no puede salir del abismo en el que se encuentra.

La realidad es que el cambio le cuesta tanto, que el miedo a no lograrlo siempre será mayor que las ganas de lograrlo.

Lo que tenemos que hacer es revisar el resultado histórico de la persona. Esto nos servirá para saber lo que podemos esperar y la energía que debemos aplicar. Modificando está en función de los resultados que la persona vaya obteniendo.

En el caso de Fernando (y de cualquier otra persona) lo mejor es no comprarle su frustración ni consentir su sentir. Todo lo contrario. Lo que debemos hacer es ignorarla y pedirle que nos ayude con una serie de cosas que impliquen para él.., la siembra de actos nuevos. Actos que le será más fácil hacer debido a que son para nosotros, no para él.

Por ejemplo. Si Fernando ha demostrado en el devenir de su vida que no es un hombre de negocios, que no es un administrador, que no sabe usar el dinero, pero que si es un buen relacionista público y un gran promotor de ideas, busquemos la forma de que nos ayude promoviendo nuestro producto, ya sea buscando nuevos clientes o ampliando la cartera de los que ya se tiene.

Si no podemos hacer esto, busquemos dentro de nuestra agenda a esas personas o negocios en los que tenemos gente a la que podamos acudir, para colocar a Fernando ahí donde sus habilidades, en un marco ajeno al de siempre, den mejores resultados.

En otras palabras, podemos brindarle todo el cariño y comprensión que pide, sin embargo la realidad es que no le va a ayudar. El cariño y el apoyo emocional le van a ayudar a ser conmiserativo consigo mismos, creando las justificaciones mentales que le impiden salir de donde está.

Lo correcto es minimizar su aparente depresión, haciendo que nos ayude en lo arriba mencionado, o colocándole con un amigo o contacto donde sus habilidades sean de utilidad.

Es importante entender que un entorno nuevo le va a demandar habilidades y adaptaciones distintas a las de siempre, que son las que al final lo sacarán de la aparente depresión en la que se encuentra.

Tan pronto se descubra útil, cambiará la percepción de sí mismo y de todo lo que le rodea.  

Nos leemos en el siguiente artículo.  

domingo, 29 de enero de 2017

La Biblia... Conjunto de mitos.

El Jesús histórico versus el Jesús bíblico.
Actualmente hay más de dos billones de cristianos en el mundo, de los cuales la gran mayoría dicen creer en la resurrección. Por lo que no deja de extrañar que en las Iglesias y templos del mundo adoren la imagen del cristo agónico en lugar del resucitado.

Hay dos posibles explicaciones de esto: una de ellas es que el Hombre Masa prefiere el cristo agónico porque identifica su vida con la de él, y la segunda es que las iglesias y la Masa en sí, prefieren el agónico ante la duda inconsciente de la resurrección. Ya que la agonía la conocen todos, la resurrección, no.

Otra buena parte de ellos cree que Jesús es hijo de dios. De un dios cruento y crudo que ante sus propios errores opta por sacrificar a su hijo, para que la sangre de éste redima a los hombres ante él, que es el causante de haberlos creado así. Amén, claro está, que al hacer esto logra que los hombres se sientan culpables de por vida de un muerte que sentencio él y no nosotros.

Esto nos pone ante un dios que decidió sacrificar a su hijo para que la sangre de este salvara a la humanidad de la ira de él mismo por los errores de él mismo.

Esto, obviamente, no es propio de un dios. Por lo que lo más probable es que los escritores se hayan equivocado al escribir la Biblia, ya que dios sería incapaz de hacer esto.

Dejemos al dios de los escritores atrás y centrémonos en su supuesto hijo.
Nos es menester reconocer que la humanidad sabe poco de Jesús. Fue este un hombre como todos los demás, es decir con papá, mamá y hermanos de sangre… Con fortalezas y debilidades, con virtudes y defectos como cualquier mortal o en realidad fue hijo de dios.

Por ejemplo, si en realidad fue hijo de dios, qué tratamiento recibían sus desechos, ya que al comer y beber, obligadamente tenía que defecar y orinar. Así, la pregunta obligada es: ¿eran estos desechos divinos tratados con la veneración que amerita toda sustancia celestial o eran tratados como los de cualquier otro mortal?

La realidad es que el misterio sobre la carnalidad o divinidad de Jesús ha suscitado mil y un problemas en del devenir del tiempo, no obstante la polémica sigue sin que se haya podido llegar a una conclusión.

La polémica se avivo en el 2002 cuando se descubrió el osario de Santiago. Este decía así: Santiago, hijo de José, hermano de Jesús. Indistintamente de que el osario haya sido un fraude, la polémica se intensifico y una muestra de ello es lo que sigue…

Las iglesias de inmediato negaron que Jesús hubiese tenido hermanos biológicos, alegando que María (que quedó embarazada a los 14 años -lo que diría mi mamá), fue virgen antes del parto, durante el parto y después del parto, conservando su virginidad hasta el día de su muerte. Lo cual significa que José jamás tuvo relaciones con ella (lo que diría mi mujer).

Casi todo lo que sabemos del Jesús mítico viene de cuatro evangelios: Marcos; Mateo; Lucas y Juan. Evangelios que supuestamente fueron escritos entre cuarenta y setenta años después de la muerte de Jesús, aun cuando algunos de ellos vieron las luz cientos de años después. No obstante este escribir fuera de tiempo significa que lo que se plasmó en ellos no es lo que realmente sucedió, sino el recuerdo de una memoria distorsionada intencionalmente para cambiar la realidad y reclutar adeptos… 

Aunque también está la otra versión que por plausible es más creíble, que estos fueron el brillante y majestuoso trabajo de un grupo de literatos que instituyeron un mito para crear una religión.

Los Evangelios están llenos de inexactitudes y contradicciones entre uno y otro, amén de un sin fin de idealismos, posibilidades, romanticismos e improbabilidades que subliman al Hombre Masa, que es, al final de todo, el objetivo de toda religión.

El Hombre Masa aspira a lo posible, no a la probable.
El antiguo testamento es una narrativa idealizada de la historia de Israel, cosa que no sucede con el nuevo testamento. Este es producto del trabajo febril (en su acepción correcta: fiebre) de hombres que escucharon de trasmano lo que unos le contaron a otros sobre los hechos de Jesús. 
  
La narrativa que los cuatro evangelios hacen de la vida de Jesús es subjetiva y ambigua. Lo que permite que los ministros y pastores de turno puedan acomodar los conceptos justo como ellos los necesitan. Amén de que la ambigüedad ayuda a que la fe cobije aquello que la razón no puede aceptar. Es por ello que las contradicciones e inexactitudes en fechas y lugares sean irrelevantes, ya que lo importante no es demostrar, sino hacer que la gente crea.

Tan bien redactado está el nuevo testamento que si usted se afana en demostrarle a un Hombre Masa que es improbable que una Mujer conserve la virginidad durante el embarazo, alumbramiento y posterior nacimiento de un niño, este le dirá con convicción que usted está equivocado. Que por supuesto que sí es probable… Siempre y cuando, claro está, esto no le suceda a una de sus hijas. Ahí la cosa cambia.

De igual forma el cuento de la resurrección es una artimaña psicológica que los redactores de los cuatro evangelios usaron con maestría para darle tranquilidad a aquel, que en su infinita mediocridad, necesita de otra vida que justifique las miserias de esta.

Un ejemplo de cómo se crea un mito es la forma en que los evangelistas redactaron la crucifixión y resurrección de Jesús. Su objetivo no era explicar las cosas desde la realidad, sino lograr que el Hombre Masa se identificara plenamente con el dolor y abuso que ellos mismos padecen día a día.

Como usted sabe las crucifixiones en ese entonces eran muy comunes. Pontius Pilatus crucificaba a diario a malhechores y delincuentes. Era una forma de demostrar el poder de Roma.

A los ladrones y sinvergüenzas se les crucificaba cabeza arriba. A los líderes políticos se les crucificaba cabeza abajo, y a los apostatas o creadores de nuevas religiones, que sería el caso de Jesús, se les condenaba a morir lapidados.

A Jesús se le crucifico junto a dos ladrones debido a que la autoridad lo tenía fichado como tal, ya que en el asalto al templo los cambistas que estaban en el pórtico perdieron una gran cantidad de dinero. Lo paradójico de estos es que no obstante lo aparatoso de su acto, su crucifixión paso desapercibida. Era una más de las muchas que se hacían día a día.

Pedro y los demás le abandonaron por razones obvias, ya que la ley condenaba con la misma pena a los involucrados en el bandidaje. Las únicas personas que es posible que lo acompañaran fueron su madre, la Magdala y el misterioso joven de la manta. La función de estos era espantar los cuervos para que no se comieran los ojos de Jesús.

El relato evangélico dice que los soldados se mofaron de Jesús, cosa que era de lo más normal después de todo lo que había hecho (asalto al templo). También dicen que cuando tuvo sed le dieron a beber vino mezclado con hiel, pero no dice que se lo dieron por consideración, ya que era lo que la gente acostumbraba a tomar para calmar la sed.

También dicen que una vez que le crucificaron los legionarios se repartieron sus vestidos echándolos a la suerte. Lo que no dice es que en aquel entonces la ropa era un lujo y que lo justo era que se lo echaran a la suerte para ver quien se quedaba con ella.

Los evangelistas no explican que la ley romana prohibía que los crucificados tuvieran sepultura alguna. Todos los crucificados eran arrojados a una fosa común, donde los perros y los cuervos se comían los cadáveres. Ningún crucificado tenía derecho a sepultura y no hay registro de uno solo que lo haya tenido.

No obstante la narración dice que Jesús fue enterrado en el sepulcro de José de Arimatea, miembro del Tribunal Supremo de los Judíos (Sanedrin) y Decurión del Imperio Romano, lo que de suyo hace poco plausible la idea, ya que esto le acarrearía graves problemas.

Así pues pareciera ser que los evangelios nos dicen: vamos a contarles algo increíble pero lo tienen que creer, lo que ineluctablemente nos lleva a Tertuliano (160 - 220), ya que éste, en su calidad de Padre de la Iglesia, es el que acuño la frase: Credo quia absurdum (creo porque es absurdo). Frase que dicta que los dogmas de religión deben creerse con una convicción inversamente proporcional a la racionalidad de los mismos.

Un ejemplo de lo anterior es Pablo, un mito que da testimonio de otro mito, el de Jesús.
Pablo ocupa casi el 50% del nuevo testamento, por lo que no hay forma de que no se le considere, ya que es el que más escribió sobre un Jesús que no conoció.

Pablo de Tarso.
Pablo escribió casi el 50% del nuevo testamento, 80 mil palabras en trece cartas de las cuales cuatro son personales (Filemón, Tito, Primera y Segunda a Timoteo), mientras que el resto son colectivas (Primera y Segunda a los Tesalonicenses, a los Gálatas, Primera y Segunda a los Corintios, a los Romanos, a los Filipenses, a los Colosenses y a los Efesios), es decir, cartas no dirigidas a una persona en particular sino a la comunidad eclesiástica de manera colectiva.

 Lo primero que nos llama la atención es que Pablo nunca escucho hablar de María, ni de José, Belén, Herodes y Juan el bautista. Nunca escucho de los múltiples milagros que se le achacan a Jesús, ni cita de primera mano algo dicho por él, así como tampoco menciona que Jesús tuviera ministerio alguno.

No sabe nada de la entrada de Jesús a Jerusalén. Nunca menciona a Poncio Pilatos y mucho menos el supuesto papel que tuvo el Sanedrín en la captura y posterior crucifixión de Jesús.

Menciona, cierto es, la crucifixión, resurrección y ascensión de Jesús, pero habla de él como si nunca hubiese estado en la tierra. Como si siempre hubiese sido una idea, una abstracción, pero no un hombre de carne y hueso.

La razón por la que Pablo ha tenido tanto existo, amén de su pluma, si es que las escribió él, es debido a que éste uso como base de sus escritos una idea etérea y desdibujada de un mito que yacía en el subconsciente colectivo de la época y que satisfacía (y satisface) las necesidades intrínsecas del Hombre Masa.

Otro tema no menos importante y que le ha pasado desapercibido al hombre Masa, es el hecho de que el primer evangelio haya aparecido cuarenta años después de la muerte de Jesús, cuando supuestamente fue una figura que marco un parteaguas en su época. No obstante la realidad es que Jesús vivió, murió y de inmediato paso al olvido. Por cuarenta años nadie hablo de él.

Pablo es el creador del Cristianismo. Él es que empezó los escritos del nuevo testamento y lo hizo con las cartas que les escribía a las iglesias que había fundado en las ciudades del este de Grecia. En donde lo más probable es que estos fueran escritos con la intención de brindarles paz a los judíos de la diáspora, sobre todo después de la primera revuelta (66 DC) y posterior destrucción de Jerusalén (70 DC).

Un dato curioso es que así como no existe registro del Jesús histórico fuera de la biblia y el que existe es negado por la iglesia (Jesús, hijo de Judas de Gamaliel, conocido como el Mesías fallido, el cual también murió crucificado), tampoco existe registro alguno fuera de la biblia que hable de Pablo de Tarso.

En otras palabras, lo más probable es Pablo también sea una figura ficticia, ya que no hay rastro histórico documental de ninguno de los dos. No obstante fue el personaje de Pablo el que transformo a Jesús el judío olvidado en Jesús el hijo de Dios. Lo cual fue muy oportuno para mitigar el dolor de la diáspora.  

Las cartas de Pablo son una novela llena de emoción y misterio. No obstante la realidad es que por mucho que nos gusten, nos vemos en la necesidad de reconocer que nos imposible estudiarlas a fondo, ya que las cartas más antiguas que existen de él son copias de copias, con una distancia de siglo y medio de las originales. En otras palabras, no existe en el hipogeo ni en ningún otro lugar, una sola carta escrita de su puño y letra.

Es como si Pablo nunca hubiesen existido. Se puede decir que son como él, ya que no hay testimonio real de su existencia y las únicas evidencias existentes son las religiosas. La más antigua de todas es un manuscrito llamado Papiro 46 (P46), del 200 DC. Las copias están en Chester Beatty y la Universidad de Michigan.

Si bien es cierto que el libro de los Hechos de los Apóstoles habla de Pablo, también lo es que el libro de los Hechos miente o miente Pablo en Gálatas. Ya que en Gálatas podemos leer que el itinerario de Pablo contradice totalmente lo dicho en el de Hechos.

En Gálatas podemos leer que Pablo viajo de Damasco a Arabia (Jordán moderno). De Arabia a Damasco (donde permaneció tres años). De Damasco a Jerusalén donde estuvo quince días con Pedro y el hermano de Jesús. Después se fue a Siria y Cilicia (Gálatas 1.21) donde permanece 14 años. Después regresa a Jerusalén (Gálatas 2) llevando con él a Bernabé y Tito.

Por lo que lo dicho en el libro de Hechos está equivocado, ya que ahí dice que Pablo empieza en Jerusalén y persigue a los discípulos. Sin embargo en Gálatas 1.22 dice: y no era conocido de vista a las iglesias de Judea, que eran en Cristo. Es decir, que nunca habían visto su cara. En palabras de Pablo, nunca estuvo en Jerusalén persiguiendo a la Iglesia.

Si estuvo persiguiendo a alguien, cosa que está en duda, los hizo en Siria, no en Judea, por lo que no fue visto en Jerusalén hasta 17 años después. De tal suerte que: o Pablo miente en Gálatas o miente la Biblia en el Libro de los Hechos.

Regresemos al tema. La copia más antigua del Libro de Hechos que habla de Pablo es del siglo III (Papiro 20, P45 y P53), los demás son del siglo IV y V de nuestra era. Del libro de Pedro existe solo una copia del año 300 de nuestra era (P72).

Las cartas de Pablo fueron los primeros escritos cristianos, sin embargo, como ya mencionamos, ninguno de los cuatro evangelios hablan de él. Las cartas de Santiago, Judas y Juan tampoco lo hacen y el Apocalipsis lo omite totalmente.

No hay en ningún documento de la época que haga referencia alguna de ellos dos (Jesús y Pablo), cosa por demás difícil de aceptar. Lo más curioso es que hay mucha evidencia de gente de mucha menor importancia, pero no de ellos.

La realidad es que ningún poeta, funcionario o recaudador de impuestos los menciona o habla de ellos (Jesús y Pablo), ni aparecen en sus registros. Aparece mucha gente de la época, menos ellos dos.

Conclusión: El Jesús real, si le hacemos caso a la biblia, nació, vivió, murió y paso al olvido en un santiamén.

El Jesús teológico, el Jesús abstracto, ese que no existió, es, como todo lo abstracto, eterno. 

Y nada tiene que ver uno con el otro. Amén de que no hay forma de que estas figuras se entrelacen entre sí. 

El resultado sería una mala teología o una muy mala historia…. 

Usted decide.