miércoles, 8 de enero de 2025

¿Guerra militar o comercial?

Los seres humanos cuando estamos ante un problema que no sabemos cómo resolver, creamos uno mayor. Uno que no solo enmascare nuestro problema personal, sino que además se convierta en un problema que podamos extender a los demás, ya sea que esos demás sean aquellos a los que gobernamos o aquellos con los que vivimos o trabajamos.  

Esto viene a colación debido a que todo indica que el mayor problema que vamos a enfrentar en los siguientes diez años, es la incompetencia de nuestros políticos. Estos, ante la incapacidad de resolver los problemas para los cuales fueron elegidos, se van a ver tentados a crear un problema mayor que no solo enmascare su debilidad e incompetencia, sino que además se convierta en un problema de todos, para lo cual acudirán a una venta patriotera, ideológica y masiva a través de todos los medios y redes de comunicación. Y lo harán conscientes de que hay una muy buena parte de sus connacionales que no solo les comprarán lo vendido, sino que además comprarán esa venta ideológica como una alternativa que les permita enmascarar su propia incompetencia.

El desencanto de la democracia es un fenómeno que se está dando en todo el mundo, sin embargo, los alcances de las invenciones para la desviación que crearán los lideres políticos, obedecerán, en cuanto a magnitud y trascendencia, a la influencia que en el concierto mundial tengan los gobernantes de las respectivas naciones donde esto se suscite, de tal suerte que en unos casos será un problema de índole nacional (polarizar a la nación), en otros de índole regional (conflictos diplomáticos con otros países) y en algunos otros global (guerra). 

En donde es más factible que las repercusiones de estas estratagemas de invención para la desviación se den con un impacto global, es en Europea. Los gobernantes de una buena parte de los países más importantes de Europea (Inglaterra, Alemania, Francia, Austria), están enfrentando una serie de problemas estructurales en lo económico, en lo social y en lo político. En lo económico: altos costos de energía, desindustrialización, pérdida de competitividad, desempleo y déficit gubernamental (6%) En lo social: baja tasa de natalidad, inmigración no cualificada, costo de la vivienda y falta de oportunidades para los grados profesionales. En lo político: pérdida de poder de los globalistas (mi pais en el mundo) a favor de los nacionalistas (mi pais antes que el mundo). 

Es muy posible que los lideres de esos países busquen un enemigo allende sus fronteras que les ayude a brindarle a esa masa informe de gobernados, que también está perdida en lo referente a su rumbo personal, un sentido de misión del que carecen en este momento. Esa Masa amorfa que oscila entre el 35% y 40% de la población de un pais, es la que causará el efecto arrastre que los sostendrá en el poder, debido a que ahora el problema es de todos. En otras palabras, lo que los lideres harán es vender el problema como algo que no tiene nada que ver con su supuesta incompetencia, sino con la moral, la paz y la justicia (lo que sea que eso signifique). 
 

Variables y escenarios.
Es importante entender esto debido a que estamos terminando el primer cuarto del siglo (01 -25), es decir el periodo en el que se da la “crisis de las instituciones”. Intervalo del siglo en el que el sistema pierde credibilidad y las instituciones se quiebran o desaparecen. 

En el segundo cuartil del siglo (26 – 50) viviremos lo que se conoce como la: “crisis de la crisis”. Espacio tiempo en el que nada parece funcionar (ni lo viejo ni lo nuevo). Es un periodo convulso donde los contendientes harán todo lo que sea menester para imponer su proyecto sistema sobre el de todos los demás. 

Así pues, el 2025 va a ser un año de alta inestabilidad política en donde los líderes más cuestionados se verán tentados a crear un ejercicio de invención para la desviación que les ayude a mantener el poder y con él la inmunidad que este otorga. La mala noticia es que en este momento tenemos muchos lideres de este tipo en Europa y en Europa del este (y muchos más en América Latina, pero estos no tienen peso en el concierto mundial).
   

La buena noticia es que para hacer esto necesitan dinero y armas, elementos que en este momento no tienen, por lo que se verían en la penosa necesidad de endeudar a sus naciones mucho más allá de lo ya hecho, creando con ello una mayor inflación y un mayor déficit, lo cual les puede acarrear fuertes desestabilizaciones internas. La otra alternativa es buscar el apoyo de ese otro del que no solo esperaban que no pudiera contender, sino que además lo vilipendiaron en privado y públicamente, lo que sin lugar a duda va a generar fuertes presiones de cambio en el tablero mundial. 

El 20 de enero, si todo sigue su curso, arriba a la Casa Blanca un presidente nacionalista (mi país antes que los otros) que más allá de su estrambótico estilo, llega con alto respaldo popular y con el control de ambas cámaras. Lo más probable es que este presidente (rencoroso donde los haya) condicione o retire su apoyo a los lideres de la Unión Europea, lo que los debilitaría aún más con sus gobernados (Inglaterra; Francia; Alemania; Bruselas; Austria; Polonia; Ucrania y demás etcéteras). 

Lo que veríamos si esto llegará a suceder, es un cambio de gobernantes en donde los nacionalistas tendrían la presidencia o el control de parlamentos y/o cámaras, cancelando el apoyo económico y militar que brindan a otras naciones para usar esos recursos en su propio pais. 

Lo que Estados Unidos, China, India, Rusia y el mundo necesitan es comercio, no una guerra. Lo que veremos, si EE. UU retira el apoyo militar y económico a la Unión Europea, serán lides arancelarias, pero no militares. 

Cierto que nadie puede saber qué es lo que va a pasar, pero si de algo podemos estar ciertos es que vamos a vivir cuatro años de alta inestabilidad política, económica y financiera donde el futuro inquilino de la Casa Blanca hará todo lo que sea menester para afianzar al Trumpismo mucho más allá de este cuatrienio, por lo que hoy más que nunca sería prudente centrarse en lo doméstico, olvidándonos un poco del álgido entorno que vamos a vivir para centrarnos más en nuestra economía y la de los nuestros.
    

Nos leemos en el siguiente artículo.

lunes, 6 de enero de 2025

La espiral humana.

Los seres humanos nos movemos de la misma manera en que se mueve todo en el universo, y es precisamente esto lo que hace que nos repitamos una y otra vez aun cuando no estemos conscientes de ello. Sirva de ejemplo su restaurante favorito. Observe a los meseros. Es muy probable que siempre vea las mismas caras, sobre todo si estos se encuentran en la treintena de su vida. Estos están inmersos en un espiral que les hace repetirse una y otra vez en el mismo lugar. Espiral que con la edad se ira haciendo descendente, aun cuando en ese momento no lo alcancen a ver. 

Con esto no quiero decir que esta mal, sino ilustrar que lo humanamente normal es que nos movamos en una espiral que puede ser ascendente o descendente, lo que nos condena a repetirnos una y otra vez con el mismo tipo de problemas y con el mismo tipo de gente. No nos damos cuenta debido a que cuando volvemos a pasar por el origen, el escenario y los actores han cambiado, pero el origen no. 

Si a usted lo soltaran en la selva sin brújula y sin ningún instrumento que le permita guiarse, se vera en la necesidad de caminar en busca de una salida que le permita llegar a alguna vereda, carretera, cabaña, pueblo o puerto que lo conecte con la civilización, no obstante, lo más probable es que su largo andar lo regrese al mismo lugar. 

Lo mismo acaece con nuestro devenir personal, sin importar si este es sentimental, social, laboral o empresarial, nos movemos en círculos. Tan es así que siempre nos equivocamos y acertamos con el mismo tipo de personas y problemas. 

Esto que aplica a todos, viene a colación debido a que recién me reuní con un ex-empresario que está inmerso en una espiral a la baja de la que difícilmente va a salir. Espiral que lo ha llevado a perder empresa, esposa, hijos, hermanos y amigos. Estos estarán contigo en la espiral, pero entre más bajas en ella, más fácil es que los pierdas en el camino, ya que, si bien es cierto que te empeñas en seguir en ella debido a que piensas que va a venir un golpe de suerte que va a cambiar todo, estos, cuando ven que nos así y que ese golpe de suerte fracasa una y otra vez, te empiezan a abandonar, ya que lo más normal es que si se quedan contigo, los jale la gravedad. 

Cuando tu espiral va hacia arriba, te sobran amores, socios y amigos, y muy probablemente pienses que vas avanzando, cuando la verdad es que estas en el mismo lugar. En otro piso de la espiral, pero en el mismo lugar. 

Lo ideal, cuando todo esta bien o cuando todo esta mal, es iniciar otra espiral, es decir, cambiar hábitos, haceres y horizontes. Ambos escenarios tienen su grado de dificultad. Cuando todo esta mal, estás solo. El único apoyo que tienes es tu voluntad y tu infinita miseria, pero debes estar dispuesto a pagar el precio y entender que te va a llevar un par de décadas volver a salir de donde estás. 

Cuando todo está bien, los obstáculos van a ser internos (tu propia comodidad), amén de que tu pareja, hijos, socios y amigos te van a dar muy buenas razones (las de ellos), del porque no debes cambiar de espiral. Lo importante es definir qué quieres hacer, si seguir en la espiral que estas aun cuando solo subas o bajes de piso sin moverte de lugar…, o avanzar. 

Nos leemos en el siguiente artículo.

viernes, 3 de enero de 2025

El incierto futuro de la Unión Europea.

La Unión Europea tiene varios problemas que no solo son de difícil solución, sino que además ponen en riesgo el futuro de la Unión. El principal problema que enfrentan es la decreciente tasa de natalidad (1.46 hijos por mujer); el segundo es el oneroso costo en sanidad y pensiones que se agrava con la llegada de inmigrantes no cualificados (problema que comparte con muchas naciones del mundo, incluidos Estados Unidos y México); el tercero es el alto costo de la generación de energía; el cuarto es el espíritu de regulación temprana. Y el último y más difícil de resolver es la ineficiente y anacrónica burocracia de la Unión Europea (Bruselas).

La Unión Europea necesitaría subir su tasa de natalidad a 2.1 hijos por mujer o como mínimo a 1.8. La primera aseguraría la tasa de reemplazo y con ello su permanencia e influencia en el concierto mundial. La segunda (1.8) no resolvería el problema, pero le ayudaría a ganar tiempo en el inter de que subsanan el problema de los inmigrantes. Sin embargo, la dinámica social, económica y poblacional que vive la Unión desde hace poco más de dos décadas, hace que se antoje difícil de lograr.

El otro problema que por su complejidad se ve difícil de resolver, es el de la calidad de sus inmigrantes. El sistema de sanidad y pensiones en todo el mundo está diseñado para que cada individuo termine costando cero pesos. Esto se logra cuidando el frágil equilibro entre lo que cuesta un individuo y lo que aporta en impuestos. El tema es que los inmigrantes que recibe la Unión Europea son de baja cualificación, lo que hace que lo que aporten en impuestos sea mucho menor que lo que terminan costando en sanidad y pensiones.

Para resolver el acusado déficit fiscal de la Unión (lo que eleva su deuda año a año), se vería en la necesidad de instrumentar un programa que facilite la llegada de inmigrantes con grado universitario, los cuales aportarían más que lo que recibirían en sanidad y pensiones. Sin embargo, el óbice de esta medida serían las protestas que presentarían los graduados universitarios que no encuentran trabajo acorde a lo que estudiaron.

El otro problema que presenta la Unión Europea es el concepto de la Unión. Lo peor que le pudo pasar a Europa es Bruselas. Los norteamericanos, más inteligentes y pragmáticos que los Europeos, hicieron un Tratado de Libre Comercio con Canadá y México, pero no formaron una Unión. Esto es lo que les ha permitido lidiar con la asimetría de los firmantes, cosa que no pasa en la Unión.

Los países de Europa eran mucho más creativos, productivos y competitivos en forma individual que ahora que están regulados y limitados por Bruselas. La burocracia de escritorio de Bruselas acabo con la creatividad y emprendimiento de Europa. Lo mejor que les podría pasar es que cada pais retomara su autonomía y con ella su responsabilidad, firmando con los demás países un tratado de libre comercio que les permita lidiar con la asimetría de sus miembros.

La reglamentación de Bruselas limita a los países de la Unión en muchas cosas. Gracias a ella es que cerraron las plantas de energía nuclear, lo que los hizo dependientes del petróleo y del gas barato de Rusia. Al sancionar a Rusia se sancionaron a sí mismos, ya que el costo de energía les resto competitividad a sus empresas, llevando a muchas de ellas a cambiarse de continente o a cerrar.

El mismo afán de control de Bruselas los ha llevado a regular la tecnología y los emprendimientos antes de que estos sean una realidad en el campo de los negocios. Esta regulación temprana les ha impedido capitalizar las múltiples oportunidades de negocio que están surgiendo en otros países con la Inteligencia Artificial. Negocios que les permitirían crecer entre un 3.8 % y 4.2% al año, en lugar del 1.4% que van a crecer. Todo indica que la Unión Europea va a perder la batalla contra naciones como Estados Unidos, China e India.

Por último, está el tema de la inflación. Es importante anotar que los aranceles no crean inflación. Lo que crea la inflación son las políticas económicas de los estados (gasto social, costo de la deuda) y las ineficientes respuestas de los Bancos Centrales.

Entiendo que los gobiernos le hagan creer a sus votantes que el problema del estancamiento, desempleo e inflación se arregle cerrando fronteras y poniendo aranceles a las mercancías que entren al pais, pero la realidad es que los inmigrantes afectan solo en los costos de sanidad y pensiones, mientras que las políticas económicas afectan a todo lo demás: estancamiento, desempleo e inflación.

La unión Europea va a enfrentar fuertes problemas para mantenerse unida. Veamos que deviene para ellos en los siguientes cinco años, pero el panorama no se ve alentador.


Nos leemos en el siguiente artículo.   

miércoles, 1 de enero de 2025

La educación de la mujer.

En el artículo anterior (La familia: extraño e incierto futuro) hablamos de la acusada diminución de la tasa de natalidad que se está dando en gran parte del mundo. La tasa de reemplazo es de 2.1 hijos por mujer y son muchos los países que están por debajo de ella.

En el continente americano la tasa de natalidad promedio es de 1.8 hijos por mujer, siendo México el pais con la tasa más alta (1.8) y Canadá con la más baja (1.33). El promedio en la Unión Europa es 1.46 hijos por mujer, registrando Francia la tasa más alta (1.79) y España la más baja (1,16).

En Asia oriental (China, Hong Kong, Macao, Taiwán, Corea del Norte, Corea del Sur, Japón y Mongolia) la tasa de natalidad es de 1,5 hijos por mujer. El pais con la tasa más alta es Mongolia (2.77) y Corea del Sur el de la más baja (0.84).

Son varios los factores que han incido en esta disminución, la más evidente es el hecho de que los jóvenes prolongan su soltería hasta la tercera o cuarta década, amén de que cada vez son más las mujeres que no se casan durante su vida reproductiva.

La erosión del matrimonio en las culturas más Occidentales progresó a la par del aumento de la cohabitación y la procreación fuera del matrimonio. En Francia el 60% de los nacimientos se producen fuera del matrimonio, en USA el 40%, en Canadá el 33% y en México el 65%. 

En Asia oriental el matrimonio sigue estando estrechamente relacionado con la reproducción, al grado que la procreación fuera del matrimonio representa solo el 3% de todos los niños nacidos en Corea del Sur, Japón, Taiwán y Singapur. La causa de la reducción de la tasa de natalidad en Asia oriental es el aumento de la soltería permanente en una proporción cada vez mayor de mujeres y hombres, amén de que el matrimonio tardío es cada vez más frecuente, lo contribuye a una mayor falta de hijos en esa región. 

Más allá de estos factores, la causa raíz del cambio en la dinámica poblacional se debe al cambio en la educación de la mujer. 

El valor de la mujer en la sociedad ha ido cambiando desde hace tres generaciones. Antaño a la mujer se le reconocía por su papel como madre, esposa o hija. Hoy se le reconoce personal y profesionalmente, sin importar si es madre, esposa o hija. Esto no solo ha hecho que la decisión de casarse o vivir en pareja se demore una década o dos, sino que además ha hecho que el primer hijo lo tengan alrededor de los 35 – 40 años. 

Lo cierto es que hoy se casan menos parejas, pero las que lo hacen duran más en comparación con lo que ocurría en los años ochenta y noventa, amén de que hoy está bien visto el que una mujer dedique su vida a su desarrollo profesional. 

Lo que cambio pues, es la educación de la mujer, no del hombre. Este sigue recibiendo la misma educación de antaño, lo que ha hecho que le cueste más definir su rol en la sociedad, amén de que el "ser hombre" es algo que se ha desdibujado en la mente del hombre. Muchos batallan para encontrar la forma de darse valor, mientras que otros, más acomodaticios, le han ido dejando a ellas una buena parte del peso de las responsabilidades que tenían ellos. 

El cambio en la mujer ha sido de forma, no de fondo. Esta sigue exigiendo del hombre lo que siempre ha demandado, algunas, incluso, lo han llevado al extremo, al grado de que exigen mucho y aportan poco. Y no poco en cuanto a lo material, sino en cuanto el rol que al hombre necesita de la mujer. 

Los próximos años vamos a ver cambios fundamentales en los roles de ambos, amén de una prolongada reducción en la tasa de natalidad en todo el mundo, lo cual inevitablemente nos va a llevar a una fuerte reestructura política, económica y social. 

Reestructura que mi generación va a vivir en lo político (incremento del populismo en todo el mundo), pero que las nuevas generaciones enfrentarán en todos los demás ámbitos (personal, económico y social). 

Nos leemos en el siguiente artículo.

martes, 22 de octubre de 2024

La familia: extraño e incierto futuro.

Cada vez es más frecuente toparme con jóvenes que no contemplan en su horizonte la posibilidad de formar una familia. Se ven acompañados por una pareja, pero sin hijos. De hecho, son pocos los que consideran que la relación de pareja sea un tema de larga data. A algunos les gustaría que fuera así, pero no están cerrados a cambiar de pareja si las cosas no marchan bien o si los planes de carrera de uno u otros los impelen a tomar horizontes diferentes.

La relación de pareja la ven más como un acompañamiento que como un compromiso. De hecho, la gran mayoría considera que la vida adulta es algo que empieza entre los 35 y 40, de tal suerte que en sus primeros y segundos cuarentas es cuando se convertirían en mayores, es decir, adultos que empezarían a considerar el futuro como una realidad y no como una abstracción que está ahí, pero distante.

Este fenómeno ha propiciado que la tasa de natalidad descienda en todo Occidente, lo que obviamente generará fuertes problemas sociales en muchas naciones, ya que la única fuente de mano de obra que tendrán es la de los migrantes. Los cuales lenta y progresivamente se convertirán en la mayoría votante de los países en los que están.

La trascendencia.
Las generaciones pasadas crecieron con el sentido de la trascendencia. Los individuos buscaban, a través de su ser y hacer, trascender en tiempo y espacio. Era un fenómeno que se daba en todos los estratos sociales, de tal suerte que la persona, sin importar el puesto o función que desempeñaba, buscaba que su conducta y su trabajo le ayudarán a trascender, tanto para sí mismo como por los suyos.  

Los padres de esas generaciones preparaban a sus hijos para el futuro, educándolos en casa en todo lo concerniente al ser (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) y en la escuela en las cosas del hacer (capacitación y adiestramiento). Esa generación creció consciente de que sus sueños los realizarían en la jubilación, no antes.

Poco a poco fuimos perdiendo el rumbo, al grado de que fue más importante el saber hacer que la forma de ser. Lo que importaba es que el individuo tuviera los conocimientos y herramientas que necesitaba para competir y la disposición para abrirse camino en un mundo en donde la cuantía del resultado disculpaba la forma.  

Las generaciones emanadas de ese proceso le dieron otra vuelta a la tuerca al proceso educativo, de tal suerte a muchos de los jóvenes que recién han terminado sus estudios o que están por terminar, se les ha preparado más para perseguir sus sueños que para enfrentar el futuro. Esto los ha llevado a una deslocalización laboral mayúscula, ya que cuando llegan a la realidad, descubren que esta nada tiene que ver con sus sueños, lo que los impele a renunciar una y otra vez para perseguir esa otra posición en la que tal vez encuentren su sueños.

En las generaciones anteriores, lo sustancialmente importante era cumplir con las responsabilidades primarias de la familia (educación y sustento) y ya cuando se terminaba con estas se dedicaban a eso que tanto les gustaba. Para algunos era un oficio, para otros el estudio, los viajes, el deporte, las artes plásticas y una sin fin de etcéteras más.

Esta inversión del orden de las cosas es lo que esta generando que muchos de los jóvenes de hoy no deseen tener hijos, ya que la manutención y educación de estos atenta contra el nivel de libertad y bienestar que aspiran tener.

El problema que veo a futuro es que cuando estos llegan a esa edad en la que por obvias razones se reduce el círculo social y el horizonte de posibilidad, van a enfrentar una vacuidad que no experimentó ninguna de las generaciones anteriores.

Me queda claro que no pueden extrañar lo que no conocen. Saben lo que es tener padres, pero no lo que es tener hijos. Si estas generaciones tuvieran la oportunidad de preguntarles a sus padres y abuelos sobre aquellas cosas que consideran sus logros trascendentales, descubrirían que muy pocos sustentarían uno ajeno a los hijos.

Podrán haber viajado por todo el mundo, conquistado las cimas del poder político, económico, profesional o empresarial y, aun así, lo más seguro es que los logros trascendentales que enuncien sean sus hijos, sin importar si estos están en la genialidad, en la medianía o debajo de ella.

Recién tuve oportunidad de ver el video de una ejecutiva con la que he tenido la oportunidad de interactuar desde sus inicios hasta hoy que ocupa la posición vértice de la empresa en la trabaja. Su devenir profesional ha sido encomiable y lleno de logros, no obstante, jamás la había visto como la vi en el video en el que festejaba que su hijo había ganado el primer lugar en una competición de atletismo en donde además marco una nueva marca de velocidad. Este, junto con los logros de su hija son, por la expresión que hizo de ellos, los logros más importantes de toda su vida.

Comento esta anécdota por lo siguiente: los hijos no solo son la única oportunidad que tenemos de inmortalizar nuestro potencial genético, sino que son, más allá de su capacidad y posibilidad, el único aporte que los seres humanos le hacemos a la vida.

Nos leemos en el siguiente artículo.

 

miércoles, 25 de septiembre de 2024

El dique de contención.

Andrés Manuel López Obrador, quien está a escasos días de terminar su periodo presidencial, es un fenómeno de la política que no se había dado en 90 años (el anterior fue Lázaro Cárdenas del Río). De ese entonces a la fecha, ningún presidente había logrado una popularidad como la de Andrés Manuel. Cierto que Salinas de Gortari tuvo su momento, pero nunca como el de López Obrador.

El problema, no obstante, los avances y los muy onerosos yerros que deja su gobierno no son las oportunidades perdidas, ni los dislates económicos (cancelación del aeropuerto, tren maya, dos bocas, aduanas, aeropuerto Felipe Ángeles y demás etcéteras), ni los dislates políticos (suprema corte, guardia nacional, eliminación del seguro popular y etcéteras). No, el problema real es que él ya no va a estar, por lo menos no al frente del gobierno ni de los medios de comunicación.

López Obrador, con todos los yerros y desatinos que usted le desee agregar, se convirtió en un dique de contención para millones de personas que encontraron en él a un hombre que se interesaba por ellos. Él era uno de ellos. Uno que podía hablarle de tú a los poderosos, a los lideres de potencias extranjeras y a las grandes elites políticas y económicas del mundo. En otras palabras, un hombre que podía hacer lo que ellos no podían hacer.

A esos millones de mexicanos que lo siguen e idolatran, no les importa si miente, roba o permite que los suyos se enriquezcan. Eso es algo que dan por hecho, ya que han sido bastos los sexenios en que los políticos del PRI, PAN, PRD, PT, Verde y demás, lo han hecho. Lo que les importa es que él es el primer presidente que les hacia llegar unos recursos que ningún otro político les entrego.

Ellos no se detienen a pensar si eso que les da es mucho menos que lo que antes recibían en especie (guarderías, seguro popular, medicamentos y demás etcéteras), lo que les importa es que tienen en efectivo un dinero que les ayuda a pagar algunos mínimos que antes no podían pagar. Aunado a esto hay que considerar que es el único Presidente que hablaba con ellos todos los días.

Las mañaneras no se diseñaron para hablar con los lideres de otras potencias, ni con los inversionistas, críticos o clases altas o medias de la sociedad, se diseñaron para hablar con las clases económicas menos pudientes del pais, es decir, con esas clases que los políticos atendían solo en tiempo de elecciones. Cosa que no pasaba con López Obrador, ya que él hablaba con ellos todos los días. No les importaba si lo que decía eran mentiras o inexactitudes, lo que les importaba es que hablaba con ellos como uno de ellos.

Era el hombre que le podía cobrar facturas a esos otros hombres de poder o dinero que ninguno de ellos podría cobrar. Si el cobro era imaginario o improcedente, les tenía sin cuidado. Lo importante es que les dijera todo eso que por décadas querían decir y que no podían. Y él no solo lo hacía con un nivel de desparpajo sin igual, sino que además lo hacía en el lenguaje de ellos.

Reitero, el problema real, sin animo de desestimar todos los desatinos de su gestión (que son muchos), es que ya se va.

Los intelectuales, críticos y partidos de oposición, pensaban, erróneamente, que bastaba con demostrar que todo lo que él decía era mentira. Fatal error. No supieron leer lo que la gente veía en él. Tan grave fue la lectura que no solo arraso en el 2018, sino que se consolido en el 2024. Usted puede argumentar fraude, compra de votos, manipulación y muchas cosas más y créame, tiene razón, sin embargo, el problema no es ese.

El problema es que veían que sexenio tras sexenio le iba muy bien a ciertos segmentos del poder económico y político, pero que nada de lo que esa gente ganaba se derramaba en ellos. En otras palabras, la gente no voto por AMLO porque estuvieran ciertos de que este iba a combatir la corrupción, el nepotismo y favoritismo de sexenios anteriores. Votaron por él porque sabían que él les iba a repartir unas migajas que antes no tenían.

Votaron por él porque veían en él a uno de ellos. El que AMLO llegara al poder equivalía a que todos ellos llegaban con él.

Así, pues el problema que nos debe ocupar en este momento no son los grandes yerros económicos y políticos que está dejando y que van a demandar de más de dos generaciones de trabajo duro para salir de ellos. No, lo que nos debe preocupar es que él ya no va a estar.  

Carlos Salinas de Gortari decía que era muy fácil dejar de tener contacto con la realidad. Que todos los días al despertar lo saludaban con el toque de diana. A los cuatro años, decía Salinas de Gortari, ya sientes que te lo mereces. A los seis, lo vez como lo más natural. Ahora imagínese a un pueblo que por seis años tuvo un dialogo directo e indirecto con el Presidente, cuando por décadas sus antecesores no solo se mantuvieron alejados de ellos, sino que literalmente los ignoraban.

Ese dialogo se convirtió en un dique que contenía todas esas frustraciones acumuladas que ningún político atendió, el problema pues, es que ese dique ya no va a estar.

¿Qué va a pasar con todo ese cúmulo de frustraciones que van a empezar a salir por todo el pais, en calidad de revueltas, protestas y paros? ¿Quién los va a contener?

¿Tendrá la nueva gobernante o alguien de su equipo el carisma, la paciencia y el cariño que la gente le tenía a él?  

Lo que probablemente siga en el combés de los social, va a ser que veamos el periodo de López Obrador como un sexenio de paz y certidumbre. Todo indica que lo que viene en lo social va a ser tan oneroso como lo que viene en lo político y económico.

Esperemos que mi lectura sea errónea y que todo salga bien…Nos leemos en el siguiente artículo.    

martes, 3 de septiembre de 2024

México: posibles y lamentables escenarios.

Nosotros descendemos de cobardes. Los valientes y los osados llegaron al cementerio antes que los cobardes, por lo que tuvieron más tiempo para reproducirse. A los valientes los vemos en los libros de historia, pero lo más probable es que hayan tenido menos oportunidades de reproducción. Así es que gracias a nuestros temerosos ancestros es que hoy tenemos en nuestra genética una mayor capacidad para identificar la adversidad que la oportunidad, lo malo que lo bueno.

Sirva esto para explicar el objetivo de este artículo, el cual no tiene otro fin más que poner en la palestra los posibles y lamentables escenarios que se ven para México. Escenarios que padecimos hace décadas y que hoy regresan con más fuerza que nunca.

Las reformas que están por aprobarse ponen en riesgo la seguridad jurídica de individuos, empresas e inversionistas, pero también ponen en riesgo la propiedad privada y el desarrollo económico de las nuevas generaciones, las cuales van a enfrentar un mercado laboral, profesional y económico seriamente disminuido.

Lo paradójico es que en este momento el 80% de nuestra facturación como pais es a nuestro vecino pais del norte. Y si bien es cierto que este no va a retirar sus bienes de capital de un día para otro, también lo es que no invertirá hasta que tenga la certeza jurídica de sus inversiones.

El país registró, en el segundo trimestre del año, una salida de 8 mil 233 millones de dólares de inversión extranjera de cartera (instrumentos de deuda y acciones en México), lo cual afecto poco, pero si perdemos la calificación de inversión por las reformas que el gobierno desea aprobar y que violan la equidad en cuanto a competencia y a la certeza jurídica de las inversiones y de la propiedad, corremos el riesgo de que los poco más de 105 mil millones de dólares que hay en este momento en inversión de cartera, salgan del país.

Ante esta eventualidad, se está analizando la posibilidad de modificar constitucionalmente la operatividad del Banco Central, lo que le permitiría al Gobierno hacer uso de las reservas para pagar los instrumentos de deuda y acciones que salgan del pais y para poder mantener los estímulos sociales que lo consoliden en el poder (pensiones, becas y demás prestaciones sociales). Cierto que las reservas no están en México, sin embargo, eso no impediría disponer de ellas.

De ocurrir esto, la moneda sufriría una fuerte devaluación (oscilando entre los 25 y 30 pesos por dólar), amén de una inflación que mermaría seriamente el nivel de vida de los mexicanos. Es importante anotar que en el sexenio que está por terminar tuvimos un decrecimiento neto del PIB del 0.5% (tenemos menos dinero del que teníamos en el 2018), sin embargo, este decrecimiento nos parecería la gloria comparado con lo que viene.

El gobierno entrante no tiene dinero en las arcas, pero si muchas obligaciones de carácter social (becas, pensiones y dadivas) y muchos compromisos pecuniarios (fuerzas armadas y marina) que no puede omitir, por las consecuencias que ello implica. El dinero lo van a sacar de dos fuentes: una nueva y mayor cantidad de impuestos y, si esto no les alcanza, de las reservas del Banco Central.

Veo factible lo primero, difícil lo segundo, pero si el gobierno entrante no llega a un acuerdo con el de sus socios comerciales para trabajar de la mano en temas que competen al TMEC, la posibilidad de que recurran a la segunda alternativa es muy alta y con ella una serio retroceso político, económico y social en el pais.

Hay quienes dicen que el fenómeno de la “relocalización” que necesita y está haciendo Estados Unidos, es lo que haría que el acuerdo comercial se sostenga, no obstante, y sin demeritar lo anterior, la realidad es que le veo poca probabilidad, ya que México es un pais que no pierde la oportunidad de perder una oportunidad, tan es así que hoy producimos un 26% menos de electricidad, agua y gas que la que producíamos en 2018 (fuente: INEGI).

Las plantas que se relocalizaran en el pais demandarían un nivel de electricidad, agua, gas y vivienda que no podemos garantizar, tanto que muchas de ellas se están instalando en Vietnam y Texas, pero no en México.

De nuevo, nada me daría más gusto que estar equivocado y espero que los próximos meses así lo demuestren.


Nos leemos en el siguiente artículo.