lunes, 20 de abril de 2026

La belleza de Quasimodo.

Recién me reuní con una joven ejecutiva que tenía fuertes inquietudes respecto a la forma en que el conflicto en Irán impactaría en el mercado de valores. Es una joven que desde hace años se fijó la inamovible política de ahorrar el 30% de sus ingresos, invirtiendo 25% en el mercado accionario y el 5% en instrumentos de liquidez inmediata.

Me comentó que su ejecutivo de Bolsa le ha estado insistiendo desde que empezó el conflicto, en que venda parte del portafolio accionario de ella y de su familia para disponer de un fondo líquido que le permita capitalizar las oportunidades que brinda la volatilidad del mercado. Lo cual, aunado al catastrófico apocalipsis que profetizan y venden los medios y expertos, le hizo dudar sobre el mejor proceder al respecto.

Después de analizar los fundamentos económicos y militares de los contendientes, el comportamiento de ambos portafolios y el mercado de futuros, dejo la injustificada incertidumbre atrás, para compartirme algunas cuitas personales.  

La ejecutiva en cuestión es, amén de intelectualmente atractiva, un persona de trato dulce y amigable. No obstante, se duele de que su gruesa figura le ha dificultado el proceso de emparejamiento, dado que los hombres, en palabras de ella, le dan más valor a la apariencia física que a cualquier otra variable, como si el físico no fuera a sufrir el ineluctable deterioro que se da a través del tiempo.

Era tal su desasosiego que me aseguro de que podría, dado el caso, llegar a considerar a un Quasimodo si sus modos fueran del tal relevancia que el físico dejase de ser importante, pero el problema, me decía, es que todos los hombres, incluidos los Quasimodo, se perciben a sí mismos con una belleza que están lejos de poseer. Lo que a la postre les hace descuidar el desarrollo de otros atributos que pesan más en la relación (inteligencia y educación) que el atractivo físico.

El ojo quiere su parte.
Lo primero que le comenté es que la pasión ha sido, es y será, después del instinto de supervivencia, el elemento antropológico que más incide en la conducta del ser humano. Las pasiones no solo desatan elecciones, sino que también crean el marco de referencia sobre el que justificamos acciones y decisiones.

Esto es de suma importancia, ya que los problemas que resuelve la inteligencia humana son más prácticos que teóricos. Y si bien es cierto que en ellos interviene el conocimiento, también lo es que este no garantiza nada. Tan es así que todos hacemos un sinfín de cosas que sabemos que no debemos hacer…, y nos regodeamos haciéndolas. Y es justo ahí, en ese hacer que no debemos hacer, donde entra en juego la pasión.

Lo normal es que el ojo quiera su parte, pero no todo se circunscribe al ojo: La piel atrae la mirada, pero no la retiene. Lo que te quiero decir con esto, le comenté, es que todos somos atractivos para dos o tres personas y Quasimodo para todos los demás. Y es gracias a que tenemos una imagen de nosotros mismos que no corresponde con la realidad, que salimos a la calle.

En otras palabras, no es el físico (la belleza está en la mirada de la persona que la contempla). Algo has de estar haciendo en tu primer hablar y segundo actuar, que dispara en los otros el instinto de supervivencia psíquica (huida).

Así pues, antes de ver a los otros como frívolos o superficiales, dale una revisada a tu no consciente proceder. Una de las cosas que nos enseñó la historia es que en el pronaos del Templo de Apolo en Delfos esta escrita la frase: Conócete a ti mismo. Frase con la que los responsables del templo les pedían a los consultantes que antes de recurrir a los dioses, deberían buscar en su interior la respuesta que solicitaban.  

Lo que nunca se escribió en el oráculo de Delfos es que, si quieres conocerte a ti mismo, te tienes que conocer a través de tus pasiones: Eres lo que tus pasiones son.

Has un análisis honesto de tus pasiones, así como de las elecciones y decisiones conscientes e inconscientes a las que estas te han llevado y descubrirás cuales son los resortes y motores de tu proceder. Ya una vez que logres establecer un dialogo intimo con tus pasiones, es que podrás dirigir a estas en lugar de que estas te dirijan a ti.

La otra cosa que debes considerar es que a la escuela no solo vas a aprender lo que la academia dicta. Vas a aprender que el otro existe y que tienes que lidiar con él, así como él lidia contigo. Y la tercera razón por la que tus padres te mandaron a la escuela es para que desarrolles el sentido de la responsabilidad.


El infante y el adolescente tiene una responsabilidad asignada. El adulto, asumida.
Lo que las calificaciones les muestran a los padres no es solo el nivel de aprendizaje de su hijo, sino el nivel de madurez que muestra en la asunción de la responsabilidad que le asignaron.

Un estudiante con malas notas indica un bajo nivel de madurez en la asunción de responsabilidades. De tal suerte que si en el devenir de su vida estudiantil, las malas notas fueron la constante, es posible que ya de adulto tenga problemas para asumir la responsabilidad de sus actos, lo que le impulsará a culpar a otros de las consecuencias de estos.

Así pues, mi recomendación es que trabajes en la identificación de tus pasiones. Que te conozcas a través de ellas y que realices un contrato mental contigo misma, para que seas tú la que dirija a tus pasiones y no estas a ti.

Esto no significa que vas a dejar de tener pasiones o que estas van a dejar de causarte más de un incordio. Quiere decir que estás van a aprovechar cualquier descuido de tu parte para tomar el control, lo que obstaculizara tu aparente fallido proceso de emparejamiento.

Es muy simple…, difícil pero simple: O gobiernas lo que eres o lo que eres te gobernara a ti…

Nos leemos en el siguiente artículo.  

miércoles, 25 de marzo de 2026

Trump, la guerra y el ruido mediático.

El conflicto bélico en Irán está causando el ruido mediático característico de un evento de esa envergadura. Y si bien es cierto que todo conflicto puede salirse control, también lo es que este lo han sobredimensionado los medios.

Cuando un divulgador, conferenciante o experto en el tema decide informar a su base, lo hace bajo cualquiera de los siguientes escenarios:

Mentirle a los que quieren que se les mienta, asegurando con ello mayor audiencia e ingresos;
Decirle la verdad a quienes desean escuchar la verdad. Lo que le dará para vivir, pero nada más.
Decirle la verdad a quienes desean que se les mienta. Lo que lo llevará a la ruina.

Sirva lo anterior para que usted se cuestione que tipo de comunicador es el que le está informando: el que busca alarmar para vender o el que busca informar lo que es (la realidad). 

Trump y la guerra.
Trump es, ante todo, un maestro en la gestión de la incertidumbre y la teatralidad del poder, por lo que si bien es cierto que conviene escuchar lo que dice, conviene más analizar lo que hace. Las cosas se dicen haciéndolas, no diciéndolas. El decir es para la Masa, el hacer para los tomadores de decisiones. 

Trump utiliza una estrategia de comunicación que no tiene otro fin más que el de alimentar a su base y convencer a sus oponentes de que es capaz de hacer lo dice que va a hacer (nota antropológica: si las cosas las tienes que decir, es porque no son). 

No obstante, lo que enuncian los alarmistas, la realidad es que Trump es un aislacionista, no un belicista. Su decir está dirigido a esa base que desea ver reflejado en él al guerrero que ellos dejaron de ser hace mucho. 

Créame que, si hay alguien que está convencido de que la hegemonía se define por el territorio y por el control de la tecnología a través de la energía, es él… Y sus hechos así lo demuestran.

Cierto que siempre puede haber un error de cálculo que haga que el conflicto escale (cosa que en este momento se ve poco factible), pero también es cierto que Trump sabe que sus conciudadanos migraron desde hace décadas de una sociedad de conquista a una de consumo. Hoy, las batallas más violentas del americano promedio están en Instagram, fuera de ahí, no llegan a más.

Otra variable que motivaría a Trump a evitar que el conflicto escale más allá de las fuerzas ya asignadas a él, es el costo del ataúd. La pérdida de un hijo en el conflicto de Irán haría que el electorado le cobre facturas de las que difícilmente se podría recuperar. Dos son las cosas que el ciudadano castiga electoralmente: el costo de la despensa que lleva a casa y la pérdida de un hijo en una guerra que no busco. 

Escenario bélico.
El conflicto no es una guerra por territorio, es una guerra de desgaste económico y tecnológico que Irán no puede ganar. Todo indica que el régimen buscará llegar a un acuerdo (ya están en pláticas) en el que aceptara, en aras de conservar el poder, restricciones en lo referente a energía nuclear y capacidad militar, pero para lograr esto necesita que la guerra termine cuanto antes, ya que esto disminuiría la posibilidad de un estallido social. 

Israel y los países del golfo asegurarían con el fin del conflicto la desaparición de una potencia bélica regional y EE. UU estabilizaría temporalmente la zona y el Estrecho de Ormuz.

Ya controla la franja marítima entre Panamá, Venezuela, Cuba y Golfo de México. Controla la vía ártica (Groenlandia), incide en el Canal de Suez y está en proceso definir lo que transite por el Estrecho de Ormuz. Todo esto en la inteligencia de que el controla los mares (talasocracia), controla el comercio y con ello el abastecimiento y distribución del petróleo.

El mito de la recesión Inminente.
Los vendedores de riesgo nos hablan en todos los medios de la inminente recesión, lo cual, en sí mismo, es un asústame panteón, ya que los indicadores económicos y del mercado de futuros no dan muestra de ello. 

Cierto que el barril de petróleo ha estado oscilando entre los $90 y $120 USD, pero a diferencia de crisis pasadas, EE. UU es hoy el mayor productor de petróleo y gas del orbe, lo que amortigua en mucho el mercado interno. Por otro lado, los países del G7 tienen reservas para meses de consumo sin necesidad de importar del Golfo.

La realidad es que a los mercados les inquieta más la incertidumbre que la guerra. Las Bolsas, ya una vez que los inversores calculan el alcance del conflicto (cosa que ya están haciendo), tienden a recuperarse muy rápido.
 

A lo que le tenemos que poner atención es a la inflación de los fertilizantes (han subido un 30%), ya que esto podría incidir en el precio de los alimentos en algunos países en desarrollo, pero no necesariamente generar una recesión. 

Lo que se ve venir en los mercados es un repunte en las acciones del mercado energético. Los datos del primer trimestre del año muestran que los centros de datos de IA están consumiendo energía a un ritmo sin precedentes. Se estima que, para finales de año, el consumo de los hiper escaladores (Google, Microsoft, Meta) representará casi el 20% del crecimiento de la demanda eléctrica mundial.

Tan es así que las acciones de las empresas que proveen energía 24/7 no solo están superando al Nasdaq, sino que se pueden convertir en acciones refugio. En otras palabras, el mercado, previo al conflicto, empezó valorar más la innovación que el software. Otra estimación por considerar es la revaloración del dólar, ya que en tiempos de guerra el dólar se ve como refugio, lo que significa que los Fondos de Inversión en dólares vuelven a ser opción.

El costo electoral.
Aunque EE. UU. produzca su propio combustible, el precio del galón de gasolina se rige por el mercado global (WTI/Brent). Si el petróleo se mantiene sobre los $110 USD (al momento de escribir esto estaba en $97.19 USD y estima en un  mes este en $90), el costo electoral será alto para los Republicanos. Un votante puede aguantar una caída en la bolsa, pero no perdona que llenar el tanque y el refrigerador cueste un 20% más mientras los salarios se estancan.

Trump tiene seis meses para lograr un acuerdo (lo más factible es que se concrete en dos). Estabilizar el precio de los combustibles (petróleo y gas) y, si es posible, lograr que bajen de precios. Si lo logra, las elecciones no serán tan perjudiciales para los Republicanos.

En el intertanto de que los alarmistas nos siguen asustando…

Nos leemos aquí.

viernes, 13 de marzo de 2026

Riesgo México.

El riesgo pais en estos momentos es el más alto en décadas. El gobierno de Estados Unidos ha estado presentando a México como un socio poco confiable. No en cuanto su talento y fuerza laboral, si en cuanto a su estructura de gobierno.

La exigua colaboración del gobierno Morenista en los seis años de AMLO y el limitado proceder de la Presidencia de Claudia Sheinbaum, ha llevado al gobierno de EE. UU a invocar su derecho a la autodefensa y realizar incursiones con drones o fuerzas especiales, sin coordinación previa con el gobierno de México (26 embarcaciones hundidas en 2025 y nueve en lo que va de este 2026).

Es menester anotar que amén de las incursiones mencionadas, cancelo cincuenta visas de miembros de alto nivel de la administración Morenista por presuntos vínculos con el narcotráfico. Utilizando las cancelaciones como mensaje y medida de presión al gobierno de Claudia Sheinbaum.

De aquellos polvos, estos lodos.
La revisión del T-MEC que está por iniciar el 16 de marzo de 2026, va a estar ineluctablemente ligada a los términos y acuerdos del Escudo de las Américas que recién firmo EE. UU con doce naciones de Centro y Sur América. Acuerdo en el que no solo no fue requerida la presencia de México, sino que se puso a este como el epicentro del problema, debido a la inestabilidad e inseguridad de los 3,600 kilómetros de frontera compartida con EE. UU.

La administración de Donald Trump argumenta que los
30,000 millones de dólares al año que genera el crimen organizado en México, le permite comprar a políticos y partidos para colocar a su gente en puestos claves del gobierno y de la industria minera y agrícola, amén de usar los puertos del pais como puerta de entrada a los productos y tecnología China; Rusa e Iraní.

Todo indica que EE. UU condicionará la extensión del T-MEC a la adopción por parte de México de las medidas de seguridad y combate de narcotráfico que la administración de Donald Trump le exija, así como la garantía de que las cadenas de suministro estén exentas de cualquier contenido o tecnología de origen chino, lo que inevitablemente hará que las reglas de origen vayan a ser mucho más estrictas.

Si México decide no aceptar las condiciones que se le exigen, EE. UU sujetaría la extensión del tratado a revisiones anuales obligatorias, lo que generaría una enorme nivel de incertidumbre a la inversión extranjera y nacional.
Nota: Una planta automotriz o de semiconductores requiere un horizonte de 20 años para recuperar la inversión. Lo que hace que la inversión se ralentice, dado que nadie va a invertir en un proyecto en el que las reglas del negocio cambian cada año

La revisión anual es, desde la lógica económica, un error. Desde el combés del poder, una herramienta de control.
Esto quiere decir que en caso de que no llegar a un acuerdo, las revisiones se llevarían a cabo durante la administración de Donald Trump, pero también con los gobiernos que le sucedan.
Nota: El T-MEC estipula que, si los tres países no acuerdan la extensión, este se deberá revisar anualmente hasta que se logre un acuerdo o hasta que expire (2036).

El otro cambio por considerar en este entorno es que algunas empresas dejen de considerar la firma de contratos de suministro plurianual para pasar a compras “spot” (al momento), lo que amén de encarecer los productos, reduciría los volúmenes de intercambio.

Esto también podría incidir en el costo y disponibilidad de crédito, ya que es posible que los Bancos perciban a México como un pais de riesgo en lo referente al comercio exterior, limitando con ello la financiación de más proyectos.

El que avisa no es traidor.
Para EE. UU, el problema es México, no Canadá. Tan es así que le ha ofrecido un trato preferencial si se distancia de México. Canadá ya acepto alinearse a las estrategias de seguridad y de exclusión de tecnología china que le pide EE. UU. México, no.

Si México no logra demostrar resultados contundentes en la detención de políticos y líderes del crimen organizado en los meses que dure esta revisión, la posibilidad de que EE. UU lleve a cabo acciones unilaterales en suelo mexicano…, será la más alta en décadas.

Esto no solo afectaría el tipo de cambio y la confianza de los inversionistas extranjeros, sino que además ayudaría a que otras latitudes del continente tomen un mayor nivel de relevancia. Lo que haría que la vecindad geográfica de México se vea más como riesgo que como ventaja.

Para colmo de males está el hecho de que el pais marcha a contracorriente, tan es así que el gobierno Morenista ya compró diez de los doce hospitales en los que existía una asociación pública – privada, amén de tener como objetivo prioritario la producción de las medicinas que necesita el pais, lo que, según el gobierno, lo eximiría de tener que comprárselas a los privados.

El tercer objetivo es incrementar en la medida de lo posible la intervención estatal en un porcentaje mayor al 54% que se tiene en este momento en todas las asociaciones público – privadas (energía, electricidad).

El gobierno Morenista está buscando Estatizar los activos productivos del país, lo que ineluctablemente frenara la inversión nacional y buena parte de la internacional.

No sabemos qué va a pasar, lo que sí sabemos es que estamos ante una oportunidad única y que el gobierno de EE. UU hará todo lo posible por mantener a México como el socio más importante y valioso del continente.

Cierto que la ideología que norman las decisiones de Claudia Sheinbaum deja mucho que desear, pero también es cierto que ha demostrado un cierto nivel de pragmatismo que bien puede verse reflejado en esta revisión del T-MEC que está por iniciar.

Para ello va a ser menester que rompa con algunas alianzas del pasado y logre un acuerdo en donde el gobierno de EE. UU la respalde y fortalezca, tal como lo ha hecho con otros gobernantes de América Latina.

En cuestión de meses sabremos si la inversión nacional e internacional crece, se estanca o migra a otros países.

En el inter de que ello ocurra, nos seguimos leyendo aquí.
 

 


domingo, 15 de febrero de 2026

Del vacío al exceso.

La naturaleza no va a ningún lado. Carece de dirección, lo cual no quiere decir que no tenga razón de ser. Tan la tiene que todo su hacer está orientado a un solo fin: asegurar su persistencia. Cosa que logra vía la reproducción y evolución. Con la vida pasa lo mismo. Carece de dirección. Es el ser que la vive el que le tiene que dar sentido y dirección.

Esta ingente necesidad que tenemos de darle sentido a la vida es lo que nos lleva a emprender mil y un actividades. Algunas esenciales, las menos, y otras insustanciales, las más. Amén de que esta necesidad de estar haciendo algo, es lo que antropológicamente nos impulsa más hacia el Hacer que al Logro. Hacemos mucho, logramos poco.

La no del todo consciente necesidad de darle sentido a la vida es lo que nos impele a adquirir compromisos de pareja, hijos, familia, amigos y demás etcéteras que tienen que ver más con el Ser que con el Hacer humano.

Es el darnos a esos otros que son nuestros otros y a esos otros que no son nuestros otros, lo que nos permite, por el hacer especifico que hacemos con ellos, el que nuestra vida tenga sentido. Este podrá ser satisfactorio o frustrante, de corta o larga duración, pero siempre se deberá más a nosotros que a los otros.

El secreto está en el origen.
Por la misma razón que llegamos a alguien o a algo, nos alejamos de ese alguien o algo. Si usted llego a una relación de pareja solo por la atracción física o psíquica, se alejará de esta cuando una o ambas hayan desaparecido. Si llego por ambas y para formar un equipo, ahí se va a quedar. No porque la física y psíquica de uno y otro no se deterioren -cosa que es ineluctable-, sino porque es tanta la complementariedad y complicidad que como equipo han formado y tanto lo que tienen que hacer, que nos les va a alcanzar el tiempo para realizar lo que desean coronar. Amén, claro está, que la belleza de una persona está en los ojos del ser que la contempla. Y siempre va a ver bello aquello que ama.

Lo mismo acaece en los demás ámbitos del quehacer humano. Si usted hace las cosas solo para lograr una cierta cota de estatus, reconocimiento o poder, pero no por algo que contribuya realmente al desarrollo de su ser, el sentido que estas le brindarán será tan efímero e intermitente, que tenderá a repetirse en ellas una y otra vez, en aras de lograr eso, que de origen, inició mal.  

A la naturaleza no le gustan los vacíos y los vacíos los llena con excesos.
Si usted no se cuestiona la razón primera y última que lo impele a hacer lo que hace, no podrá dimensionar si la trascendencia de su hacer es sustancial, dañino o vacuo. Lo que inexorablemente le hará gravitar hacía una suma de vacíos que tratará de curar con una abundancia de excesos. Cuando la realidad es que esas cosas que tanto le han frustrado, se enunciaban de origen Fue usted quien conscientemente decidió ignorarlas.

Y son precisamente es cosas que decidimos ignorar, las que hacen patentes nuestros vacíos (lugar en el que cabe todo) y, por ende, nuestros excesos. Cierto es que si hay algo que caracteriza a los seres humanos es que solemos llenarnos de actos que no tiene otro fin más que el de poblar el espacio tiempo que tenemos, pero una cosa son los actos inútiles y otras los excesos.

La experiencia, que no es otra cosa más que la proyección del pasado al futuro, le señalará esas áreas en las que sus vacíos le han llevado a repetirse una y otra vez -acertando y errando siempre con el mismo tipo de personas y en las mismas cosas.

Muchos encuentran un refugio al vacío en la pareja, hijos, amigos y trabajo. Otros en la religión y esoterismos de moda. Los más en la bebida y la fiesta, amén de aquellos que llenan sus vacío con enervantes y esos otros que lo hacen a través de deportes extremos y demás etcéteras. No obstante, lo realmente importante es que se cuestione la razón primera y última (origen) que lo lleva a hacer lo que hace, ya que siempre será el origen (causalidad) el que le haga patente la atinencia o impertinencia de su hacer.

El vació bien dirigido nos lleva a la creatividad, mal dirigido, a los excesos. Algunos, por ejemplo, incurren en un consumismo neurótico, sin tomar en cuenta que una compra que carece de significado genera un vació mayor que el que busca remediar. Entrando a una espiral a la baja que encuentra su fin cuando los recursos se agotan

Me lo crea o no, algún día se tendrá que retirar y lo ideal es que antes de que ello suceda, ya tenga un hacer que le dé sentido a su vida y que le agregue valor a su ser (el hacer que no le suma, le resta).

Recuerde que la pareja, hijos, amigos y demás etcéteras del ser y hacer humano, son transitorios. Y cuando todos se vayan, ya sea porque construyan una vida ajena a usted (hijos, amigos) o porque partan de este plano antes que usted (pareja, amigos) o porque usted mismo ya no está en la fuerza y en la posibilidad de hacer muchas cosas, el tener un hacer que le agregue valor a su ser, es lo que además de darle sentido a su vida, le hará desear estar en ella.     

Líneas arriba decíamos que la experiencia no es otra cosa más que la proyección del pasado hacia el futuro. Revise las proyecciones que ha hecho de su pasado y descubrirá los vacíos en los que ha incurrido y la forma en que ha salido o permanecido en ellos. Sin embargo, para aprender de ellos, es menester que los revise con una cierta distancia emocional (objetividad), para centrarse no en lo que han hecho los demás, sino en lo que ha hecho usted.

La revisión del pasado ha sido siempre el mejor predictor y el mejor corrector, tan es así que hay quienes al envejecer son más sabios y otros solo más viejos. Lo importante, no obstante, es que sin importar la edad que tenga, está a tiempo... Usted decide.

Nos leemos en el siguiente artículo.

 

 

 

 

lunes, 19 de enero de 2026

De la utopía a la distopía.

La utopía camina hacia adelante; la ucronía, hacia atrás.
La distopia es lo que resulta del enfrentamiento social o bélico entre la utopía y la ucronía.

Todo el progreso que hoy nos rodea y que nos hace la vida más amable y funcional fue, en algún momento dado, una utopía.

Las utopías serán un éxito en cuanto no atenten contra lo que ser humano es. Todas aquellas que han ido contra natura humana (totalitarismo, comunismo, socialismo y demás ismos), han fracasado. Debido, entre otras cosas, a que las personas, metafóricamente hablando, deciden con los pies: cuando las cosas no marchan, se marchan.

Las utopías que atentan contra lo que el ser humano es se han tenido que imponer través de la represión y de la violencia. Y, en la mayoría de los casos, con violencia extrema. Sirva para ilustrar lo anterior, dos aseveraciones del joven Vladimir Ilich Uliánov (que siempre estuvo financiado por el gobierno Alemán).

Este le decía a su gente:  
“Creéis realmente que podemos salir victoriosos sin utilizar el terror más despiadado”.
 

“Al menor intento de resistencia, debe fusilarse en masa a los rehenes, no debe caber ni la menor vacilación, ni la menor indecisión en la aplicación del terror de masas (22 de septiembre de 1918).

El ciclo de la historia.
El fantasma que recorría el mundo en el primer cuartil del siglo XX (1901 – 1925), fue el comunismo. Este se impuso con extrema violencia en todo Europa. Fue tal el avance de este, que las fuerzas contrarias llegaron a extremos similares en aras de frenarlo y recuperar ese pasado mítico en el que todo estaba bien (Ucronía).

El choque entre estas dos fuerzas fue tal, que al final del primer cuartil y devenir del segundo, se caracterizó por un enfrentamiento bélico (distopía) entre la utopía y la ucronía.

Lo que vivimos en el primer cuartil de este siglo (2001 – 2025) e inicio del segundo (2026 -2050), es muy similar lo que vivimos en los dos primeros cuartiles del siglo XX.

El fantasma que recorrió el mundo en el primer cuartil de este siglo (2001 -2025) fue el mal llamado socialismo del siglo XXI. Fue tal el avance y la degradación social que este generó, que al final del cuartil empezamos a ver importantes avances de las fuerzas contrarias, la cuales tomaron un alto grado de relevancia en el devenir de este año.

La ingente necesidad de dejar atrás los nocivos efectos del socialismo del siglo XXI anuncia una vuelta de tuerca en donde las fuerzas sociales, económicas y de poder buscarán regresar a ese pasado mítico (ucronía) en el que la sociedad tenía estructura y orden. Será un regreso fallido en el caso de que no entiendan el impulso de las nuevas generaciones Y positivo si las formas de orden y estructura contemplan e integran las nuevas formas de ser y hacer de las generaciones en curso.
 

De una forma u otra lo que vamos a ver en el devenir de este cuartil es el enfrentamiento entre la utopía y la ucronía. Los que ayer ostentaban el dominio y control bajo la bandera de una utopía que iba contra natura, buscarán por todos los medios conservar algunos espacios de poder que les permita conservar sus privilegios, al tiempo que los lideres que impulsan el regreso a las formas del pasado (ucronía), harán todo lo necesario para minimizar o eliminar a los primeros. 

Esto no quiere decir que el enfrentamiento que se dé entre ambas fuerzas (utopía y ucronía) termine forzosamente en un tema militar (distopía), no obstante, y sin descartar la posibilidad de un conflicto bélico, lo que si va a acaecer y de manera inmediata es un choque entre ambas fuerzas. 

Es posible que en los países de América Latina en los que no hay elecciones libres (Cuba; Nicaragua), veamos una colisión entre sociedad y gobernantes, pero también es factible que en los países en donde si hay elecciones libres veamos un giro de tuerca que frene de tajo el avance de la utopía que se buscó imponer.

La mal llamada derecha (el nombre correcto sería nacionalistas) mostro un crecimiento moderado en el intervalo 2015 -2020, sin embargo, es en el último lustro donde el crecimiento estallo a nivel mundial. Primero en Europa central (Alemania; Inglaterra; Francia, Italia, Países Bajos, Austria), pasando después a Europa del este (Polonia; Hungría; Rumania; Republica Checa; Bulgaria) y posteriormente a América del Sur, América Central y EE. UU.  
 

No deja de llamar la atención que el nacionalismo de los últimos cinco años este mostrando un comportamiento similar en cuanto a radicalismos que el que mostro en el mismo periodo la derecha de hace un siglo. Esto no quiere decir que vamos a vivir una guerra como la de ese entonces (las circunstancias son diferentes), pero si un fuerte enfrentamiento económico y comercial, con fuertes restricciones al comercio y al tránsito de personas. 

Estamos, pues, entrando a un enfrentamiento que nos va a llevar a una distopia política, comercial y económica que puede ralentizar el desarrollo social y económico los próximos cinco años. 

Enfrentamiento que se pudiera llegar a atemperar si la Unión Europea y Rusia llegarán a un acuerdo. La UE pensaba que, al derrotar a Rusia, las indemnizaciones de guerra que esta tendría que pagar le ayudaría a subsanar su déficit, sin embargo, la realidad les está haciendo ver que eso no va a pasar. 

Lo que más le conviene a las partes y al mundo, es que dejen atrás sus diferencias y formen una alianza comercial y económica. Esto le permitiría a la UE volver a competir en los mercados al tener acceso a energía barata, al tiempo que Rusia expandiría su comercio e influencia en toda Europa.

Cierto que EE. UU no vería con buenos ojos este acuerdo, pero también es cierto que el futuro de EE. UU está en América, en cuanto al abasto de materias primas y raras, petróleo, litio y recursos hídricos y agrícolas. Variables que le permitirían ofrecer a su propio mercado, al de la UE y socios asiáticos, recursos y productos más competitivos en cuanto a costo y calidad.

En el inter tanto de los acuerdos o desacuerdos que se dé entre las utopías y ucronías en conflicto, vamos a vivir cinco años de mucha agitación política, financiera, comercial con fuertes restricciones al tránsito de las personas entre naciones, amén de un cierto riesgo de conflictos regionales que mal manejados, pudieran llegar a algo más.

En el inter de este devenir…, nos seguimos leyendo aquí.

 

lunes, 12 de enero de 2026

Nosotros y las cosas.

Las cosas no saben que existimos y, sin embargo, nos afianzamos a la vida a través de las cosas. Estas no solo nos brindan un sentido de identidad que nos aproxima o aleja de los demás, sino que además nos dan un sentido de propiedad que nos afirma en ellas y en el mundo.

Desde la infancia hasta la vejez, las cosas, que no saben que existimos, toman un papel relevante en nuestra vida. En ellas se nos van muchos de los recursos que tan difícilmente ganamos y mucha de la energía que tenemos, aun cuando el intervalo que estas ocupan en nuestro espacio tiempo es, la gran mayoría de las veces, limitado. No porque no sean importantes, sino porque nuestro interés muta con la edad.

Lo paradójico de esto es que esas cosas que vamos dejando atrás fueron las mismas que ayer nos desvelaron y agotaron, ya sea para ganarlas o para conservarlas. Y, sin embargo, las hemos dejado atrás como mañana dejaremos las que hoy tenemos y nos tienen.  

Lo que coleccionas, te colecciona.
Los seres humanos nos parecemos a los hábitos y a las cosas que tenemos. Estás nos imaginan y semejan. Nuestros ancestros dirían: conoce la cueva del león y sabrás como es el león.  

 Las cosas, palabra que inevitablemente repetiré más de lo deseable, son, por muy preciadas que nos sean: cosa-objeto. Objetos que al morir nosotros serán una carga para nuestros hijos, ya que a estos les tocara decidir cuáles son esas pocas que van a conservar y esas muchas que van a desechar.

Nuestras cosas tienen valor solo para nosotros. No es que estas carezcan de valor en sí mismas, sino porque el valor que nosotros les damos está mucho más allá de su valor como cosa-objeto, y lo está debido a que cada una de estas nos retrotrae a algo. Y si algo nos enseña la vida en el devenir de esta es que los recuerdos arrastran recuerdos. 

Cierto que muchos pudieran pensar que lo que sentimos hacia ellas es apego, y sin duda lo es, pero también lo es el que estas nos afirman y reafirman en la vida y en uno mismo. 

El hábitat, cosa que nosotros creamos y que al final nos habita, no solo nos es sustancial, sino que cuando diseñas este pensando en que sea un lugar que te acoja y construya, se convertirá, la gran de las veces, en un lugar salvífico. Por lo que es de suma importancia meditar de que cosas nos vamos a rodear porque estas terminaran construyéndonos o destruyéndonos, aun cuando no estemos conscientes de ello. 

Líneas arriba decíamos que los seres humanos nos parecemos a los hábitos y a las cosas que tenemos, esto debido no solo a que lo que coleccionamos nos colecciona, sino que también nos coloniza. Una persona que todo lo que le rodea tiene que ver con la comida, la bebida y la fiesta, va a ser más que imposible que la colonización que estas hayan hecho de su ser y hacer no se note en el mapa de su mente, en la arquitectura de su rostro y en la geografía de su cuerpo. Lo mismo acaece con el deporte, el arte, la literatura, los libros, el ajedrez y toda esa suma de etcéteras que habitamos y nos habitan.  

En la vida, todo lo que no suma, resta.
Si la colección y los hábitos no nos construyen, nos destruyen, lo que hará más que notorio la perdida de la verticalidad de la mirada que poseen aquellos que coleccionan cosas que retan y nutren su cerebro. 

El mapa de la mente, la arquitectura del rostro y la morfología del cuerpo de una persona nos deja ver el nivel de actividad física y psíquica de la persona que tenemos enfrente. La razón por la que en el devenir de la vida vemos a algunos adultos mayores con un anacronismo estético que les hace verse muy bien física y mentalmente es, precisamente, por la intensa actividad física y mental que caracteriza su diario vivir.  

En las antípodas encontramos a esos otros en los que lo único que notamos es una acusada ausencia de ideas prácticas y una abundancia de actos e ideas erráticas que les terminan generando una temprana arterioesclerosis del poder. Arterioesclerosis que no solo no les permite usar adecuadamente los recursos que poseen, sino que además les impele a impedir el que otros los usen. 

El entorno te forma o te deforma, pero jamás te deja igual.
Las cosas, ya una vez que las habitas y te habitan, no solo te acercan o separan de los demás, sino que además te pueden construir o destruir. Así, pues, la pregunta es: las cosas y hábitos que posees y te poseen: ¿te llevan a la lenta o acelerada destrucción..., o a la lenta y progresiva construcción?

Sócrates, quien fue un hombre que en vida tuvo muy pocas cosas. Cuando lo condenaron a morir vía la ingesta de la cicuta, les pidió a sus discentes que le llevarán a su celda la flauta más barata del mercado. Este, ya una vez que sus alumnos regresaban a sus actividades cotidianas, se abocaba a practicar una melodía de difícil ejecución. 

Su carcelero que, ya había tenido la oportunidad de convivir con varios condenados a muerte, asombrado ante la calma de Sócrates y el esfuerzo que este hacía en practicar una y otra vez la melodía. Le preguntó qué porque se afanaba tanto si en cuestión de días iba a morir. A lo que este contestó: para que cuando me muera, me muera sabiéndola.

La flauta era, como todas las cosas, una cosa objeto. Sin embargo, este pidió que le llevaran una cosa objeto que jamás había utilizado, aprovechando los últimos días de su vida para aprender a hacer algo que le agregará valor a su hacer y ser…, no para la inmortalidad, sí para él.  
 

La superación y construcción van más allá del éxito económico. Es una travesía personal en la que nos vamos construyendo a través de las cosas que nos allegamos y de los habitamos que sembramos. Es un viaje que termina justo cuando terminamos nosotros, ya sea porque hemos dejado de aprender o porque dejamos de existir…

Nos corresponde a nosotros decidir y hacer.

Nos leemos en el siguiente artículo.

 

martes, 16 de diciembre de 2025

Realidad e idealidad en el acontecer mundial.

La realidad es la condición de ser una "cosa"; Una cualidad de lo que es tangible o existente por sí mismo. Cosa que no sucede con el ideal. El ideal es una abstracción. Un modelo o patrón de perfección que solo existe en la mente y no por sí misma. La existencia, pues, es falible, limitada y finita. La abstracción, infalible, ilimitada e infinita. 

La angustia no consciente de nuestra finitud y de la finitud de las cosas, nos ha llevado a tergiversar la realidad a través del lenguaje, de tal suerte que nos es muy fácil hacernos a la idea de que lo que no existe es real. Permítame ilustrar lo anterior a través de dos ejemplos: la teoría de la conspiración y el globalismo.

La conspiración, en cuanto a ente real, es falible, limitada y finita. Ya que es imposible que los conspiradores puedan controlar todas las variables (falible), todos los recursos (limitada) y todas las voluntades (finita). Cosa que no acaece con el conspiracionismo o teorías de la conspiración. Estas, como toda abstracción, son: infalibles, ilimitadas e infinitas. Son una construcción de la mente que la concibe y una aceptación de las mentes que la siguen. Y entre más atrás en el tiempo sea su aparente concepción, mejor. 

El éxito de las teorías de la conspiración se debe al hecho de que estas son el medio por el cual el Hombre Masa justifica su propia medianía. A través de estas les explica a los otros (y a sí mismo) la razón de sus fracasos, en donde estos no obedecen a él, sino al proceder de mentes oscuras que se orquestan para impedir que tenga éxito. 

Lo mismo acaece con dos términos símiles, pero distintos: globalización y globalismo. La globalización es incluyente. Y lo es más allá de las filias, fobias y creencias. El Globalismo, por el contrario, está en las antípodas. Este es divisivo y excluyente. Se nutre de las filias, fobias y creencias de todos aquellos que lo único que desean es entronizar sus ideas sobre las de los demás, lo que ineluctablemente termina separando a los individuos y a las naciones.

Me voy a extender en esta última para explicar lo que está acaeciendo y los riesgos que pueden devenir de esto.

En la vida lo mismo que te lleva al éxito te lleva al fracaso.
El mundo entro de lleno a la globalización al caer la Unión Soviética. Sin embargo, esto, que se festejó con bomba y platillo en todo Occidente, hizo que Estados Unidos, ante la ausencia de un contendiente que pudiera acotarlo, cometiera el mismo error que han cometido todos los imperios: extender su influencia cultural y operativa más allá de su propia geografía, lo que al paso del tiempo termino colisionando con las formas de hacer de cada una de las naciones con las que este trabaja y comercia (no puedes obligar a ser igual a los desiguales).

Este sobre extender las formas, influencias y modos de operar, demandó de una estructura gubernamental, militar y política que terminó excediendo las capacidades económicas del país, generando graves fisuras al interior e irreparables al exterior. Fisuras que están capitalizando aquellos países a los que ayudo y capacito para que le compitieran, lo que lo sitúa en un escenario en el que: o se resigna a una pérdida parcial de su poder o a una pérdida total del mismo.

El antecedente inmediato lo tenemos en el imperio Británico. Este, en aras de no perder ni un ápice del poder que tenía, perdió la totalidad de este. Hoy Estados Unidos está ante la disyuntiva de aceptar una perdida parcial, pero significativa de su influencia, o la totalidad de esta.

La estrategia de seguridad nacional de 2025 publicada recientemente por la Casa Blanca, migra del principio de globalización que estableció a finales de la Segunda Guerra Mundial, en donde la exigencia primera a los países que comerciaban con él, es que instituyeran la democracia como sistema de gobierno, a uno en donde a conveniencia de los intereses de EE.UU, se respetan las distintas formas de gobierno, al tiempo que se exime de la responsabilidad de correr con el gasto y la acción de defender a aquellos que antaño defendía.

Este cambio de paradigma le va a permitir canalizar al interior de su país los recursos que usaba en el extrarradio. Y lo hará con la intención de fortalecer su industria, economía, tecnología y defensa. Objetivos: reducir su gasto (déficit), maximizar su influencia en el continente americano y neutralizar o bloquear la influencia de China en el continente, cosa que se antoja difícil por la fuerte presencia que esta tiene en varios países (Brasil, Perú).

Vacíos y excesos.
A la naturaleza no le gustan los vacíos y cuando estos se generan, los llena con excesos. El problema de esta acción es el vacío y desesperación que está generando en esas naciones en las que por décadas fortaleció su presencia e influencia a través de ingentes apoyos económicos, políticos y militares. Países que al dar por sentado que Estados Unidos jamás dejaría de asumir la responsabilidad de su defensa, invirtieron sus recursos en un sistema de gobierno que al paso del tiempo se hizo obeso e ineficiente.

El problema que enfrentan hoy y que enfrentarán en los años por venir, no solo es la acusada pérdida demográfica y de influencia en el acontecer mundial, sino que además los pone en una situación de vulnerabilidad ante un ataque de un enemigo exterior, con el que primero comerciaban y después guerreaban (siempre provocas lo que temes).

Esta fragilidad los puede llevar a llenar el vació con excesos, al grado que podrían considerar la opción bélica como el único medio por el cual pudieran blindarse de influencias o intervenciones extranjeras, al tiempo que posicionan un área geográfica de control ajena a la de otras naciones que también están haciendo lo propio (EE. UU, Rusia y China).

La paradoja que enfrenta la Unión Europea es que al tiempo que sus países miembros necesitan de la energía barata que les provee ese al que hoy ven como su principal enemigo, le estarían proporcionando, al comprarle a él, los recursos económicos que necesita para fortalecer su defensa ante un posible estallido bélico por parte de ellos. La otra opción es que le compren a Estados Unidos una energía que es 40% más cara con tal de que los recursos que pagan por ella no lleguen a manos de su enemigo, aun cuando esto vaya en detrimento de su ya muy disminuida competitividad, lo que a la postre, terminaría hundiéndoles más.

Si a lo ya mencionado le sumamos el crecimiento de los partidos nacionalistas en los parlamentos y congresos de los países que integran la UE (pasaron de 270 a 380 escaños) y el endurecimiento de las políticas migratorias, el panorama de la Unión Europea se antoja difícil, volátil y de alta inestabilidad.

Probablemente lo que defina el futuro inmediato de la UE y las esferas de influencia de China, Rusia y Estados Unidos, sea la forma en que se resuelva el tema de Ucrania. Si esta se resuelve dándole a Rusia lo que pide, la UE se vera sensiblemente debilitada en lo bélico, económico y político.

Si la resolución del conflicto se hace a través de un arreglo en el que Rusia; Estados Unidos y la Unión Europea estén de acuerdo, es posible que el nivel de riesgo se atenué algunos años y que el comercio sea la vía por la cual los países lleguen a un arreglo que propicie la paz, estabilidad y prosperidad de las partes…, cosa que sabremos en muy poco tiempo.

En el intertanto de que esto ocurre, nos seguimos leyendo aquí.