domingo, 24 de mayo de 2026

La cumbre China . EE. UU y el antiamericanismo.

Recién se llevó a cabo lo que en los medios se ha denominado la cumbre China – EE. UU, en la que la gran mayoría confirman el poderío creciente de China y la lenta debacle de la hegemonía de EE. UU. Opiniones que no solo encuentran su sustento en el antiamericanismo propio de la época, sino en la palabras de Xi Jinpin sobre la trampa de Tucídides.

Comentario, desde mi óptica, poco afortunado, ya que, si bien es cierto que Tucídides le hace saber a sus contemporáneos que Esparta, ante el temor del creciente poderío de Atenas, le declararía la guerra a esta, lo que en sí mismo será el principio del fin de Esparta. Lo que no se comenta de la trampa de Tucídides es que Atenas perdió la guerra.    

Los comentarios que los expertos y que el público en general ha hecho sobre la cumbre Chino – Americana, obedecen a nuestra época y circunstancia, somos hijos de nuestro tiempo. Si hubiésemos crecido en el siglo XIX y la cumbre hubiese sido Inglaterra – Alemania, los medios del momento promoverían la debacle de Inglaterra y el ascenso del segundo.

El antiamericanismo propio de la época nos ha llevado a achacar a EE. UU todos los males, al tiempo que romantizamos a Europa e idealizamos el innegable desarrollo de China. No obstante, en este romantizar al primero y denostar a Estados Unidos, se nos olvida que la Europa que idealizamos es la que invento dos de los sistemas (Nazismo y Socialismo) que más vida y daños han causado a la humanidad, amén de que fue la que promovió el esclavismo a nivel global.

Cierto que el esclavismo fue un fenómeno global y que los mismos esclavos cuando alcanzaban su libertad (libertos), compraban esclavos en cuanto su economía se los permitía para ponerlos a trabajar en sus tierras y alfarerías. También es cierto que en África imperaba el esclavismo antes de que llegará el hombre blanco. Pero fue Inglaterra la que hizo del esclavismo un mercado global, secundada por las otras naciones europeas que deseaban capitalizar ese mercado.

El objetivo no es denostar el esclavismo que Europa impuso a nivel global. Este obedecía a su tiempo y si lo hemos de juzgar, tendría que ser con los ojos de su tiempo y no del nuestro. Lo que si nos queda más cerca es el nazismo y socialismo que los europeos le legaron al mundo y en que muchos lugares han tomado carta de natalidad.

Por otro lado, es menester reconocer que China es una potencia en ascenso. Muy lejos aún del poderío de EE. UU, pero en ascenso, sin embargo, tiene algunos problemas estructurales que le llevaran varias décadas resolver antes de pensar en aventurase como Hegemon, cosa, que es menester anotar, no está en su ADN.

Lo que vemos de China representa el 20% de lo que esta es. El otro 80% está a años luz de ese 20% que observamos y publicitan. Es como si usted viajara a la ciudad de Chihuahua, Querétaro y Monterrey y pensará que todo México es así. Pus lo mismo acece con lo que ve de China. El 80% que no ve está muy lejos del 20% que si ve.

China tiene problemas estructurales que no vemos pero que debemos considerar:
En esta primera etapa de su desarrollo necesita entre 15 y 16 millones de barriles de petróleo por día para operar, pero sus campos petrolíferos (maduros y de alto costo de extracción), difícilmente llegan a los 4 millones de barriles al día. En otras palabras, necesita importar más del 70% del petróleo que requiere, el cual pasa, en su gran mayoría, por el Estrecho de Malaca. Si EE. UU. o una coalición hostil bloqueara ese estrecho de apenas 2.5 kilómetros de ancho en su punto más angosto, la economía china se asfixiaría en semanas.

Aunado a lo anterior, es menester considerar que China no tiene salida al mar. La salida al mar la tienen Japón, Taiwán, Filipinas, todas aliadas de Occidente, amén de que son paises con los que históricamente se lleva mal.

El otro punto por considerar es el del agua potable y el de las tierras cultivables. China tiene el 18% de la población mundial, pero solo el 7% del agua dulce y el 9% de las tierras cultivables del planeta. Necesita de Brasil y de EE. UU. para alimentar a su población y a su ganado.

Su demografía y economía interna son bombas de tiempo. China implementó la política de un solo hijo, lo que en sí mismo es un suicidio demográfico. Su población ya empezó a encogerse y su fuerza laboral alcanzó su punto máximo hace años. Tan es así que para el 2050 perderá cientos de millones de personas en edad de trabajar. Tendrán una pirámide poblacional en la que un joven en edad de trabajar mantendrá a dos padres y cuatro abuelos.

Es menester anotar que más allá de sus encomiables avances tecnológicos, sigue dependiendo de la propiedad intelectual y de los semiconductores avanzados de Occidente (y de Taiwán, ASML en los Países Bajos, EE. UU., Japón). Cierto es que está invirtiendo ingentes sumas de dinero en replicar tecnologías que sus competidores ya dominan, pero su avance va a tomar algunas décadas más.

Amén de lo ya dicho, es menester considerar que lo que milenariamente impera en ellos es el concepto de "Reino Medio" (Zhongguó). En otras palabras, ni buscan ni les interesa evangelizar o expandir su estilo de vida como antaño lo hizo Inglaterra y hoy EE. UU. Lo que buscan es que el resto del mundo reconozca su capacidad tecnológica y comercial y que no se metan con su forma de gobierno.

El tema es que cuando China llegue a ser una potencia próxima a EE. UU se va a encontrar otra igual o más fuerte que ella que le va a preocupar mucho más. India ya superó a China en población, amén de que tiene una demografía que promedia los 28 años, frente a los 39 de China.

En síntesis, a lo que fue EE. UU a China es definir la forma en que van a operar la interdependencia que tienen una de la otra. China, como gesto de buena voluntad, regresará la vista antes de las elecciones de medio termino en EE. UU, lo que le permitirá a Trump reposicionarse con su base y enamorar a ese 60% que decide el voto.

Nota: el que esto escribe ha hablado erróneamente de la polarización reinante en EE. UU. La Base de Trump representa el 25% del electorado. La base de los Demócratas, el 15%. El 60% restante decide en función de su economía personal, es decir, votan en función de las circunstancias del momento. Ese 60% es el segmento que llevo a Trump a la Presidencia y el que buscará rescatar.

Conclusión: No hay tal polarización. Lo que hay un un voto racional sujeto a la economía de ese 60% del electorado que no decide en función de un partido, sino de lo bien o mal que lo ha hecho el gobernante de turno. 

Nos leemos en el siguiente artículo.  

viernes, 22 de mayo de 2026

El éxito de las malas noticias.

La prudencia, cuando joven, virtud. Cuando mayor, instinto.
La prudencia nos ha mantenido vivos y es ese instinto natural hacia la conservación el que hace que le demos más valor a las malas que a las buenas noticias. Un medio que en su origen decida distinguirse de los demás por la publicación de buenas noticias, está condenado a perecer. Los seres humanos poseemos un sesgo natural hacia las notas negativas y entre más negativas y alarmantes, mejor.

Analice los titulares de los medios o de los videos de YouTube. Todos se presentan con encabezados alarmistas, ya que estos captan más la atención que los que enuncian y explican con una racionalidad lógica la realidad. Cierto que esto se matiza en función de la geografía, raza, historia y cultura que dicha geografía generó.

Un entorno cálido (América Latina) desarrolla seres exultantes en lo positivo e iracundos en lo negativo. Un entorno gélido (Países Nórdicos) desarrolla seres reflexivos e introspectivos. Los primeros les dan un muy alto valor a las notas alarmantes y las asumen con un muy bajo nivel de escrutinio. Los segundos, sin demeritar el valor alarmista de los titulares, lo que valoran es el contenido de estas. Esto no significa que una latitud sea mejor que otra, simplemente, son distintas. Cada una con sus yerros y aciertos, pero distintas.  

Sirva esta disgregación para explicar el caso México. En un artículo anterior (https://antropologiayotrashierbas.blogspot.com/2026/03/riesgo-mexico.html), comentaba que el gobierno de EE. UU, sin importar quien sea el inquilino de la Casa Blanca, ve al gobierno de México como un socio no confiable, con un cáncer ideológico e institucional que representa para ellos un problema de seguridad nacional (3,145 kilómetros de frontera) y que a nosotros nos va a llevar más de dos sexenios revertirlo.

Recién nos hizo saber el Secretario de Economía del pais (Marcelo Ebrard) que tenemos que aprender a trabajar con aranceles y revisiones anuales, dado que es la realidad con la que operará el T-MEC en lo sucesivo. Cosa que seguirá bajo este tenor (y estos son palabras mías), hasta que México deje de representar un problema de seguridad nacional para EE. UU, lo cual estimo nos va a llevar de dos a tres lustros.

El inteligente prevé, el estúpido constata.
Dado lo anterior es menester que tomemos en cuenta en nuestra planeación financiera, de ahorro y de inversión, el hecho de que vamos a enfrentar una suma de años de bajo crecimiento económico, en donde el ahorro y la racionalidad del gasto deberán ser la prioridad de las familias y de las empresas.  

Es importante anotar que el partido en el poder no solo se va a radicalizar antes las presiones que está recibiendo del gobierno y de las cortes americanas, sino que van a hacer todo lo que sea menester para conservar la silla presidencial de uno a dos sexenios más, ya que están ciertos que en cuanto sean defenestrados de esta, serán juzgados y encarcelados por quienes les sucedan en el poder.

EE. UU y México: Vencedores y vencidos.
La diferencia entre vencedores y vencidos no es necesariamente la astucia de los primeros, sino la vanidad de los segundos. Esta les obnubila la mirada y en lugar de ver las cosas con ojos de realidad, las ven con ojos de posibilidad.

Justo es lo que le está pasando al gobierno de México. La Presidenta posee cerebro científico, pero no alma de científico. Su animae no está en la ciencia. Está en una izquierda utópica, anacrónica y retrograda que no tuvo, tiene ni tendrá lugar en nuestro pais, ya que atenta contra lo más profundo del ser humano: la libertad y seguridad del individuo.

La memoria es caprichosa. La melancolía, más.
Lo más peligroso de la melancolía es que esta nos puede llevar a sentir nostalgia de lo que no sucedió. La presidenta está consciente de la situación, pero pesa más en su animae lo que no ha sucedido que la situación actual. Al grado que tanto ella como su guía y rector, están dispuestos a sacrificar al pais en aras de cristalizar lo que no han podido lograr: la consolidación de un gobierno seudo socialista que les permita perpetuarse en el poder, no para el beneficio del pueblo de México, si para el de ellos.

Duro oficio el del rey el de contradecirse a sí mismo.
No obstante, y sin el ánimo de contradecir lo ya enunciado, pienso que lo que es más probable que acontezca es que la presión de EE. UU sea tan fuerte, que el partido en el poder va a batallar más con el crimen organizado que con la ciudadanía para conservar la presidencia y gubernaturas que ostenta.  

Conforme el crimen organizado pierda cotas de poder y de negocio por el embate que las autoridades se vean obligadas a hacer, será más público y notorio el cobro de facturas que estos les hagan a los políticos con los que establecieron alianzas electorales y de negocio.

Esto no quiere decir que los índices de seguridad vayan a mejorar de manera expedita, pero sí que al paso de los años iremos constatando una mejoría en los índices de seguridad. Mejoría que incentivará el desarrollo del comercio y de la pequeña empresa.

Es importante anotar, para los que tienen la esperanza de un rápido cambio de gobierno, que la posibilidad de que así sea es muy baja. Cierto es que de aquí a que termine el sexenio muchas cosas pueden pasar, pero para que ello suceda, la oposición debería construir un plan de gobierno que le haga sentido al elector… Y en este momento, ni oposición hay.

EE. UU va a seguir con la presión, pero sin desestabilizar de manera contundente a Morena. Esto significa que también vamos a ver ordenes de extradición de miembros prominentes de otros partidos (principalmente Verde y PT), lo cual será magnificado por Morena para enunciar los yerros de estos y ocultar los propios.

Nos quedan, pues, de uno a dos sexenios más con Morena, pero con condiciones más amables para la ciudadanía, para el comercio y para la pequeña empresa.

Nos leemos en el siguiente artículo.

lunes, 20 de abril de 2026

La belleza de Quasimodo.

Recién me reuní con una joven ejecutiva que tenía fuertes inquietudes respecto a la forma en que el conflicto en Irán impactaría en el mercado de valores. Es una joven que desde hace años se fijó la inamovible política de ahorrar el 30% de sus ingresos, invirtiendo 25% en el mercado accionario y el 5% en instrumentos de liquidez inmediata.

Me comentó que su ejecutivo de Bolsa le ha estado insistiendo desde que empezó el conflicto, en que venda parte del portafolio accionario de ella y de su familia para disponer de un fondo líquido que le permita capitalizar las oportunidades que brinda la volatilidad del mercado. Lo cual, aunado al catastrófico apocalipsis que profetizan y venden los medios y expertos, le hizo dudar sobre el mejor proceder al respecto.

Después de analizar los fundamentos económicos y militares de los contendientes, el comportamiento de ambos portafolios y el mercado de futuros, dejo la injustificada incertidumbre atrás, para compartirme algunas cuitas personales.  

La ejecutiva en cuestión es, amén de intelectualmente atractiva, un persona de trato dulce y amigable. No obstante, se duele de que su gruesa figura le ha dificultado el proceso de emparejamiento, dado que los hombres, en palabras de ella, le dan más valor a la apariencia física que a cualquier otra variable, como si el físico no fuera a sufrir el ineluctable deterioro que se da a través del tiempo.

Era tal su desasosiego que me aseguro de que podría, dado el caso, llegar a considerar a un Quasimodo si sus modos fueran del tal relevancia que el físico dejase de ser importante, pero el problema, me decía, es que todos los hombres, incluidos los Quasimodo, se perciben a sí mismos con una belleza que están lejos de poseer. Lo que a la postre les hace descuidar el desarrollo de otros atributos que pesan más en la relación (inteligencia y educación) que el atractivo físico.

El ojo quiere su parte.
Lo primero que le comenté es que la pasión ha sido, es y será, después del instinto de supervivencia, el elemento antropológico que más incide en la conducta del ser humano. Las pasiones no solo desatan elecciones, sino que también crean el marco de referencia sobre el que justificamos acciones y decisiones.

Esto es de suma importancia, ya que los problemas que resuelve la inteligencia humana son más prácticos que teóricos. Y si bien es cierto que en ellos interviene el conocimiento, también lo es que este no garantiza nada. Tan es así que todos hacemos un sinfín de cosas que sabemos que no debemos hacer…, y nos regodeamos haciéndolas. Y es justo ahí, en ese hacer que no debemos hacer, donde entra en juego la pasión.

Lo normal es que el ojo quiera su parte, pero no todo se circunscribe al ojo: La piel atrae la mirada, pero no la retiene. Lo que te quiero decir con esto, le comenté, es que todos somos atractivos para dos o tres personas y Quasimodo para todos los demás. Y es gracias a que tenemos una imagen de nosotros mismos que no corresponde con la realidad, que salimos a la calle.

En otras palabras, no es el físico (la belleza está en la mirada de la persona que la contempla). Algo has de estar haciendo en tu primer hablar y segundo actuar, que dispara en los otros el instinto de supervivencia psíquica (huida).

Así pues, antes de ver a los otros como frívolos o superficiales, dale una revisada a tu no consciente proceder. Una de las cosas que nos enseñó la historia es que en el pronaos del Templo de Apolo en Delfos esta escrita la frase: Conócete a ti mismo. Frase con la que los responsables del templo les pedían a los consultantes que antes de recurrir a los dioses, deberían buscar en su interior la respuesta que solicitaban.  

Lo que nunca se escribió en el oráculo de Delfos es que, si quieres conocerte a ti mismo, te tienes que conocer a través de tus pasiones: Eres lo que tus pasiones son.

Has un análisis honesto de tus pasiones, así como de las elecciones y decisiones conscientes e inconscientes a las que estas te han llevado y descubrirás cuales son los resortes y motores de tu proceder. Ya una vez que logres establecer un dialogo intimo con tus pasiones, es que podrás dirigir a estas en lugar de que estas te dirijan a ti.

La otra cosa que debes considerar es que a la escuela no solo vas a aprender lo que la academia dicta. Vas a aprender que el otro existe y que tienes que lidiar con él, así como él lidia contigo. Y la tercera razón por la que tus padres te mandaron a la escuela es para que desarrolles el sentido de la responsabilidad.


El infante y el adolescente tiene una responsabilidad asignada. El adulto, asumida.
Lo que las calificaciones les muestran a los padres no es solo el nivel de aprendizaje de su hijo, sino el nivel de madurez que muestra en la asunción de la responsabilidad que le asignaron.

Un estudiante con malas notas indica un bajo nivel de madurez en la asunción de responsabilidades. De tal suerte que si en el devenir de su vida estudiantil, las malas notas fueron la constante, es posible que ya de adulto tenga problemas para asumir la responsabilidad de sus actos, lo que le impulsará a culpar a otros de las consecuencias de estos.

Así pues, mi recomendación es que trabajes en la identificación de tus pasiones. Que te conozcas a través de ellas y que realices un contrato mental contigo misma, para que seas tú la que dirija a tus pasiones y no estas a ti.

Esto no significa que vas a dejar de tener pasiones o que estas van a dejar de causarte más de un incordio. Quiere decir que estás van a aprovechar cualquier descuido de tu parte para tomar el control, lo que obstaculizara tu aparente fallido proceso de emparejamiento.

Es muy simple…, difícil pero simple: O gobiernas lo que eres o lo que eres te gobernara a ti…

Nos leemos en el siguiente artículo.  

miércoles, 25 de marzo de 2026

Trump, la guerra y el ruido mediático.

El conflicto bélico en Irán está causando el ruido mediático característico de un evento de esa envergadura. Y si bien es cierto que todo conflicto puede salirse control, también lo es que este lo han sobredimensionado los medios.

Cuando un divulgador, conferenciante o experto en el tema decide informar a su base, lo hace bajo cualquiera de los siguientes escenarios:

Mentirle a los que quieren que se les mienta, asegurando con ello mayor audiencia e ingresos;
Decirle la verdad a quienes desean escuchar la verdad. Lo que le dará para vivir, pero nada más.
Decirle la verdad a quienes desean que se les mienta. Lo que lo llevará a la ruina.

Sirva lo anterior para que usted se cuestione que tipo de comunicador es el que le está informando: el que busca alarmar para vender o el que busca informar lo que es (la realidad). 

Trump y la guerra.
Trump es, ante todo, un maestro en la gestión de la incertidumbre y la teatralidad del poder, por lo que si bien es cierto que conviene escuchar lo que dice, conviene más analizar lo que hace. Las cosas se dicen haciéndolas, no diciéndolas. El decir es para la Masa, el hacer para los tomadores de decisiones. 

Trump utiliza una estrategia de comunicación que no tiene otro fin más que el de alimentar a su base y convencer a sus oponentes de que es capaz de hacer lo dice que va a hacer (nota antropológica: si las cosas las tienes que decir, es porque no son). 

No obstante, lo que enuncian los alarmistas, la realidad es que Trump es un aislacionista, no un belicista. Su decir está dirigido a esa base que desea ver reflejado en él al guerrero que ellos dejaron de ser hace mucho. 

Créame que, si hay alguien que está convencido de que la hegemonía se define por el territorio y por el control de la tecnología a través de la energía, es él… Y sus hechos así lo demuestran.

Cierto que siempre puede haber un error de cálculo que haga que el conflicto escale (cosa que en este momento se ve poco factible), pero también es cierto que Trump sabe que sus conciudadanos migraron desde hace décadas de una sociedad de conquista a una de consumo. Hoy, las batallas más violentas del americano promedio están en Instagram, fuera de ahí, no llegan a más.

Otra variable que motivaría a Trump a evitar que el conflicto escale más allá de las fuerzas ya asignadas a él, es el costo del ataúd. La pérdida de un hijo en el conflicto de Irán haría que el electorado le cobre facturas de las que difícilmente se podría recuperar. Dos son las cosas que el ciudadano castiga electoralmente: el costo de la despensa que lleva a casa y la pérdida de un hijo en una guerra que no busco. 

Escenario bélico.
El conflicto no es una guerra por territorio, es una guerra de desgaste económico y tecnológico que Irán no puede ganar. Todo indica que el régimen buscará llegar a un acuerdo (ya están en pláticas) en el que aceptara, en aras de conservar el poder, restricciones en lo referente a energía nuclear y capacidad militar, pero para lograr esto necesita que la guerra termine cuanto antes, ya que esto disminuiría la posibilidad de un estallido social. 

Israel y los países del golfo asegurarían con el fin del conflicto la desaparición de una potencia bélica regional y EE. UU estabilizaría temporalmente la zona y el Estrecho de Ormuz.

Ya controla la franja marítima entre Panamá, Venezuela, Cuba y Golfo de México. Controla la vía ártica (Groenlandia), incide en el Canal de Suez y está en proceso definir lo que transite por el Estrecho de Ormuz. Todo esto en la inteligencia de que el controla los mares (talasocracia), controla el comercio y con ello el abastecimiento y distribución del petróleo.

El mito de la recesión Inminente.
Los vendedores de riesgo nos hablan en todos los medios de la inminente recesión, lo cual, en sí mismo, es un asústame panteón, ya que los indicadores económicos y del mercado de futuros no dan muestra de ello. 

Cierto que el barril de petróleo ha estado oscilando entre los $90 y $120 USD, pero a diferencia de crisis pasadas, EE. UU es hoy el mayor productor de petróleo y gas del orbe, lo que amortigua en mucho el mercado interno. Por otro lado, los países del G7 tienen reservas para meses de consumo sin necesidad de importar del Golfo.

La realidad es que a los mercados les inquieta más la incertidumbre que la guerra. Las Bolsas, ya una vez que los inversores calculan el alcance del conflicto (cosa que ya están haciendo), tienden a recuperarse muy rápido.
 

A lo que le tenemos que poner atención es a la inflación de los fertilizantes (han subido un 30%), ya que esto podría incidir en el precio de los alimentos en algunos países en desarrollo, pero no necesariamente generar una recesión. 

Lo que se ve venir en los mercados es un repunte en las acciones del mercado energético. Los datos del primer trimestre del año muestran que los centros de datos de IA están consumiendo energía a un ritmo sin precedentes. Se estima que, para finales de año, el consumo de los hiper escaladores (Google, Microsoft, Meta) representará casi el 20% del crecimiento de la demanda eléctrica mundial.

Tan es así que las acciones de las empresas que proveen energía 24/7 no solo están superando al Nasdaq, sino que se pueden convertir en acciones refugio. En otras palabras, el mercado, previo al conflicto, empezó valorar más la innovación que el software. Otra estimación por considerar es la revaloración del dólar, ya que en tiempos de guerra el dólar se ve como refugio, lo que significa que los Fondos de Inversión en dólares vuelven a ser opción.

El costo electoral.
Aunque EE. UU. produzca su propio combustible, el precio del galón de gasolina se rige por el mercado global (WTI/Brent). Si el petróleo se mantiene sobre los $110 USD (al momento de escribir esto estaba en $97.19 USD y estima en un  mes este en $90), el costo electoral será alto para los Republicanos. Un votante puede aguantar una caída en la bolsa, pero no perdona que llenar el tanque y el refrigerador cueste un 20% más mientras los salarios se estancan.

Trump tiene seis meses para lograr un acuerdo (lo más factible es que se concrete en dos). Estabilizar el precio de los combustibles (petróleo y gas) y, si es posible, lograr que bajen de precios. Si lo logra, las elecciones no serán tan perjudiciales para los Republicanos.

En el intertanto de que los alarmistas nos siguen asustando…

Nos leemos aquí.

viernes, 13 de marzo de 2026

Riesgo México.

El riesgo pais en estos momentos es el más alto en décadas. El gobierno de Estados Unidos ha estado presentando a México como un socio poco confiable. No en cuanto su talento y fuerza laboral, si en cuanto a su estructura de gobierno.

La exigua colaboración del gobierno Morenista en los seis años de AMLO y el limitado proceder de la Presidencia de Claudia Sheinbaum, ha llevado al gobierno de EE. UU a invocar su derecho a la autodefensa y realizar incursiones con drones o fuerzas especiales, sin coordinación previa con el gobierno de México (26 embarcaciones hundidas en 2025 y nueve en lo que va de este 2026).

Es menester anotar que amén de las incursiones mencionadas, cancelo cincuenta visas de miembros de alto nivel de la administración Morenista por presuntos vínculos con el narcotráfico. Utilizando las cancelaciones como mensaje y medida de presión al gobierno de Claudia Sheinbaum.

De aquellos polvos, estos lodos.
La revisión del T-MEC que está por iniciar el 16 de marzo de 2026, va a estar ineluctablemente ligada a los términos y acuerdos del Escudo de las Américas que recién firmo EE. UU con doce naciones de Centro y Sur América. Acuerdo en el que no solo no fue requerida la presencia de México, sino que se puso a este como el epicentro del problema, debido a la inestabilidad e inseguridad de los 3,600 kilómetros de frontera compartida con EE. UU.

La administración de Donald Trump argumenta que los
30,000 millones de dólares al año que genera el crimen organizado en México, le permite comprar a políticos y partidos para colocar a su gente en puestos claves del gobierno y de la industria minera y agrícola, amén de usar los puertos del pais como puerta de entrada a los productos y tecnología China; Rusa e Iraní.

Todo indica que EE. UU condicionará la extensión del T-MEC a la adopción por parte de México de las medidas de seguridad y combate de narcotráfico que la administración de Donald Trump le exija, así como la garantía de que las cadenas de suministro estén exentas de cualquier contenido o tecnología de origen chino, lo que inevitablemente hará que las reglas de origen vayan a ser mucho más estrictas.

Si México decide no aceptar las condiciones que se le exigen, EE. UU sujetaría la extensión del tratado a revisiones anuales obligatorias, lo que generaría una enorme nivel de incertidumbre a la inversión extranjera y nacional.
Nota: Una planta automotriz o de semiconductores requiere un horizonte de 20 años para recuperar la inversión. Lo que hace que la inversión se ralentice, dado que nadie va a invertir en un proyecto en el que las reglas del negocio cambian cada año

La revisión anual es, desde la lógica económica, un error. Desde el combés del poder, una herramienta de control.
Esto quiere decir que en caso de que no llegar a un acuerdo, las revisiones se llevarían a cabo durante la administración de Donald Trump, pero también con los gobiernos que le sucedan.
Nota: El T-MEC estipula que, si los tres países no acuerdan la extensión, este se deberá revisar anualmente hasta que se logre un acuerdo o hasta que expire (2036).

El otro cambio por considerar en este entorno es que algunas empresas dejen de considerar la firma de contratos de suministro plurianual para pasar a compras “spot” (al momento), lo que amén de encarecer los productos, reduciría los volúmenes de intercambio.

Esto también podría incidir en el costo y disponibilidad de crédito, ya que es posible que los Bancos perciban a México como un pais de riesgo en lo referente al comercio exterior, limitando con ello la financiación de más proyectos.

El que avisa no es traidor.
Para EE. UU, el problema es México, no Canadá. Tan es así que le ha ofrecido un trato preferencial si se distancia de México. Canadá ya acepto alinearse a las estrategias de seguridad y de exclusión de tecnología china que le pide EE. UU. México, no.

Si México no logra demostrar resultados contundentes en la detención de políticos y líderes del crimen organizado en los meses que dure esta revisión, la posibilidad de que EE. UU lleve a cabo acciones unilaterales en suelo mexicano…, será la más alta en décadas.

Esto no solo afectaría el tipo de cambio y la confianza de los inversionistas extranjeros, sino que además ayudaría a que otras latitudes del continente tomen un mayor nivel de relevancia. Lo que haría que la vecindad geográfica de México se vea más como riesgo que como ventaja.

Para colmo de males está el hecho de que el pais marcha a contracorriente, tan es así que el gobierno Morenista ya compró diez de los doce hospitales en los que existía una asociación pública – privada, amén de tener como objetivo prioritario la producción de las medicinas que necesita el pais, lo que, según el gobierno, lo eximiría de tener que comprárselas a los privados.

El tercer objetivo es incrementar en la medida de lo posible la intervención estatal en un porcentaje mayor al 54% que se tiene en este momento en todas las asociaciones público – privadas (energía, electricidad).

El gobierno Morenista está buscando Estatizar los activos productivos del país, lo que ineluctablemente frenara la inversión nacional y buena parte de la internacional.

No sabemos qué va a pasar, lo que sí sabemos es que estamos ante una oportunidad única y que el gobierno de EE. UU hará todo lo posible por mantener a México como el socio más importante y valioso del continente.

Cierto que la ideología que norman las decisiones de Claudia Sheinbaum deja mucho que desear, pero también es cierto que ha demostrado un cierto nivel de pragmatismo que bien puede verse reflejado en esta revisión del T-MEC que está por iniciar.

Para ello va a ser menester que rompa con algunas alianzas del pasado y logre un acuerdo en donde el gobierno de EE. UU la respalde y fortalezca, tal como lo ha hecho con otros gobernantes de América Latina.

En cuestión de meses sabremos si la inversión nacional e internacional crece, se estanca o migra a otros países.

En el inter de que ello ocurra, nos seguimos leyendo aquí.
 

 


domingo, 15 de febrero de 2026

Del vacío al exceso.

La naturaleza no va a ningún lado. Carece de dirección, lo cual no quiere decir que no tenga razón de ser. Tan la tiene que todo su hacer está orientado a un solo fin: asegurar su persistencia. Cosa que logra vía la reproducción y evolución. Con la vida pasa lo mismo. Carece de dirección. Es el ser que la vive el que le tiene que dar sentido y dirección.

Esta ingente necesidad que tenemos de darle sentido a la vida es lo que nos lleva a emprender mil y un actividades. Algunas esenciales, las menos, y otras insustanciales, las más. Amén de que esta necesidad de estar haciendo algo, es lo que antropológicamente nos impulsa más hacia el Hacer que al Logro. Hacemos mucho, logramos poco.

La no del todo consciente necesidad de darle sentido a la vida es lo que nos impele a adquirir compromisos de pareja, hijos, familia, amigos y demás etcéteras que tienen que ver más con el Ser que con el Hacer humano.

Es el darnos a esos otros que son nuestros otros y a esos otros que no son nuestros otros, lo que nos permite, por el hacer especifico que hacemos con ellos, el que nuestra vida tenga sentido. Este podrá ser satisfactorio o frustrante, de corta o larga duración, pero siempre se deberá más a nosotros que a los otros.

El secreto está en el origen.
Por la misma razón que llegamos a alguien o a algo, nos alejamos de ese alguien o algo. Si usted llego a una relación de pareja solo por la atracción física o psíquica, se alejará de esta cuando una o ambas hayan desaparecido. Si llego por ambas y para formar un equipo, ahí se va a quedar. No porque la física y psíquica de uno y otro no se deterioren -cosa que es ineluctable-, sino porque es tanta la complementariedad y complicidad que como equipo han formado y tanto lo que tienen que hacer, que nos les va a alcanzar el tiempo para realizar lo que desean coronar. Amén, claro está, que la belleza de una persona está en los ojos del ser que la contempla. Y siempre va a ver bello aquello que ama.

Lo mismo acaece en los demás ámbitos del quehacer humano. Si usted hace las cosas solo para lograr una cierta cota de estatus, reconocimiento o poder, pero no por algo que contribuya realmente al desarrollo de su ser, el sentido que estas le brindarán será tan efímero e intermitente, que tenderá a repetirse en ellas una y otra vez, en aras de lograr eso, que de origen, inició mal.  

A la naturaleza no le gustan los vacíos y los vacíos los llena con excesos.
Si usted no se cuestiona la razón primera y última que lo impele a hacer lo que hace, no podrá dimensionar si la trascendencia de su hacer es sustancial, dañino o vacuo. Lo que inexorablemente le hará gravitar hacía una suma de vacíos que tratará de curar con una abundancia de excesos. Cuando la realidad es que esas cosas que tanto le han frustrado, se enunciaban de origen Fue usted quien conscientemente decidió ignorarlas.

Y son precisamente es cosas que decidimos ignorar, las que hacen patentes nuestros vacíos (lugar en el que cabe todo) y, por ende, nuestros excesos. Cierto es que si hay algo que caracteriza a los seres humanos es que solemos llenarnos de actos que no tiene otro fin más que el de poblar el espacio tiempo que tenemos, pero una cosa son los actos inútiles y otras los excesos.

La experiencia, que no es otra cosa más que la proyección del pasado al futuro, le señalará esas áreas en las que sus vacíos le han llevado a repetirse una y otra vez -acertando y errando siempre con el mismo tipo de personas y en las mismas cosas.

Muchos encuentran un refugio al vacío en la pareja, hijos, amigos y trabajo. Otros en la religión y esoterismos de moda. Los más en la bebida y la fiesta, amén de aquellos que llenan sus vacío con enervantes y esos otros que lo hacen a través de deportes extremos y demás etcéteras. No obstante, lo realmente importante es que se cuestione la razón primera y última (origen) que lo lleva a hacer lo que hace, ya que siempre será el origen (causalidad) el que le haga patente la atinencia o impertinencia de su hacer.

El vació bien dirigido nos lleva a la creatividad, mal dirigido, a los excesos. Algunos, por ejemplo, incurren en un consumismo neurótico, sin tomar en cuenta que una compra que carece de significado genera un vació mayor que el que busca remediar. Entrando a una espiral a la baja que encuentra su fin cuando los recursos se agotan

Me lo crea o no, algún día se tendrá que retirar y lo ideal es que antes de que ello suceda, ya tenga un hacer que le dé sentido a su vida y que le agregue valor a su ser (el hacer que no le suma, le resta).

Recuerde que la pareja, hijos, amigos y demás etcéteras del ser y hacer humano, son transitorios. Y cuando todos se vayan, ya sea porque construyan una vida ajena a usted (hijos, amigos) o porque partan de este plano antes que usted (pareja, amigos) o porque usted mismo ya no está en la fuerza y en la posibilidad de hacer muchas cosas, el tener un hacer que le agregue valor a su ser, es lo que además de darle sentido a su vida, le hará desear estar en ella.     

Líneas arriba decíamos que la experiencia no es otra cosa más que la proyección del pasado hacia el futuro. Revise las proyecciones que ha hecho de su pasado y descubrirá los vacíos en los que ha incurrido y la forma en que ha salido o permanecido en ellos. Sin embargo, para aprender de ellos, es menester que los revise con una cierta distancia emocional (objetividad), para centrarse no en lo que han hecho los demás, sino en lo que ha hecho usted.

La revisión del pasado ha sido siempre el mejor predictor y el mejor corrector, tan es así que hay quienes al envejecer son más sabios y otros solo más viejos. Lo importante, no obstante, es que sin importar la edad que tenga, está a tiempo... Usted decide.

Nos leemos en el siguiente artículo.

 

 

 

 

lunes, 19 de enero de 2026

De la utopía a la distopía.

La utopía camina hacia adelante; la ucronía, hacia atrás.
La distopia es lo que resulta del enfrentamiento social o bélico entre la utopía y la ucronía.

Todo el progreso que hoy nos rodea y que nos hace la vida más amable y funcional fue, en algún momento dado, una utopía.

Las utopías serán un éxito en cuanto no atenten contra lo que ser humano es. Todas aquellas que han ido contra natura humana (totalitarismo, comunismo, socialismo y demás ismos), han fracasado. Debido, entre otras cosas, a que las personas, metafóricamente hablando, deciden con los pies: cuando las cosas no marchan, se marchan.

Las utopías que atentan contra lo que el ser humano es se han tenido que imponer través de la represión y de la violencia. Y, en la mayoría de los casos, con violencia extrema. Sirva para ilustrar lo anterior, dos aseveraciones del joven Vladimir Ilich Uliánov (que siempre estuvo financiado por el gobierno Alemán).

Este le decía a su gente:  
“Creéis realmente que podemos salir victoriosos sin utilizar el terror más despiadado”.
 

“Al menor intento de resistencia, debe fusilarse en masa a los rehenes, no debe caber ni la menor vacilación, ni la menor indecisión en la aplicación del terror de masas (22 de septiembre de 1918).

El ciclo de la historia.
El fantasma que recorría el mundo en el primer cuartil del siglo XX (1901 – 1925), fue el comunismo. Este se impuso con extrema violencia en todo Europa. Fue tal el avance de este, que las fuerzas contrarias llegaron a extremos similares en aras de frenarlo y recuperar ese pasado mítico en el que todo estaba bien (Ucronía).

El choque entre estas dos fuerzas fue tal, que al final del primer cuartil y devenir del segundo, se caracterizó por un enfrentamiento bélico (distopía) entre la utopía y la ucronía.

Lo que vivimos en el primer cuartil de este siglo (2001 – 2025) e inicio del segundo (2026 -2050), es muy similar lo que vivimos en los dos primeros cuartiles del siglo XX.

El fantasma que recorrió el mundo en el primer cuartil de este siglo (2001 -2025) fue el mal llamado socialismo del siglo XXI. Fue tal el avance y la degradación social que este generó, que al final del cuartil empezamos a ver importantes avances de las fuerzas contrarias, la cuales tomaron un alto grado de relevancia en el devenir de este año.

La ingente necesidad de dejar atrás los nocivos efectos del socialismo del siglo XXI anuncia una vuelta de tuerca en donde las fuerzas sociales, económicas y de poder buscarán regresar a ese pasado mítico (ucronía) en el que la sociedad tenía estructura y orden. Será un regreso fallido en el caso de que no entiendan el impulso de las nuevas generaciones Y positivo si las formas de orden y estructura contemplan e integran las nuevas formas de ser y hacer de las generaciones en curso.
 

De una forma u otra lo que vamos a ver en el devenir de este cuartil es el enfrentamiento entre la utopía y la ucronía. Los que ayer ostentaban el dominio y control bajo la bandera de una utopía que iba contra natura, buscarán por todos los medios conservar algunos espacios de poder que les permita conservar sus privilegios, al tiempo que los lideres que impulsan el regreso a las formas del pasado (ucronía), harán todo lo necesario para minimizar o eliminar a los primeros. 

Esto no quiere decir que el enfrentamiento que se dé entre ambas fuerzas (utopía y ucronía) termine forzosamente en un tema militar (distopía), no obstante, y sin descartar la posibilidad de un conflicto bélico, lo que si va a acaecer y de manera inmediata es un choque entre ambas fuerzas. 

Es posible que en los países de América Latina en los que no hay elecciones libres (Cuba; Nicaragua), veamos una colisión entre sociedad y gobernantes, pero también es factible que en los países en donde si hay elecciones libres veamos un giro de tuerca que frene de tajo el avance de la utopía que se buscó imponer.

La mal llamada derecha (el nombre correcto sería nacionalistas) mostro un crecimiento moderado en el intervalo 2015 -2020, sin embargo, es en el último lustro donde el crecimiento estallo a nivel mundial. Primero en Europa central (Alemania; Inglaterra; Francia, Italia, Países Bajos, Austria), pasando después a Europa del este (Polonia; Hungría; Rumania; Republica Checa; Bulgaria) y posteriormente a América del Sur, América Central y EE. UU.  
 

No deja de llamar la atención que el nacionalismo de los últimos cinco años este mostrando un comportamiento similar en cuanto a radicalismos que el que mostro en el mismo periodo la derecha de hace un siglo. Esto no quiere decir que vamos a vivir una guerra como la de ese entonces (las circunstancias son diferentes), pero si un fuerte enfrentamiento económico y comercial, con fuertes restricciones al comercio y al tránsito de personas. 

Estamos, pues, entrando a un enfrentamiento que nos va a llevar a una distopia política, comercial y económica que puede ralentizar el desarrollo social y económico los próximos cinco años. 

Enfrentamiento que se pudiera llegar a atemperar si la Unión Europea y Rusia llegarán a un acuerdo. La UE pensaba que, al derrotar a Rusia, las indemnizaciones de guerra que esta tendría que pagar le ayudaría a subsanar su déficit, sin embargo, la realidad les está haciendo ver que eso no va a pasar. 

Lo que más le conviene a las partes y al mundo, es que dejen atrás sus diferencias y formen una alianza comercial y económica. Esto le permitiría a la UE volver a competir en los mercados al tener acceso a energía barata, al tiempo que Rusia expandiría su comercio e influencia en toda Europa.

Cierto que EE. UU no vería con buenos ojos este acuerdo, pero también es cierto que el futuro de EE. UU está en América, en cuanto al abasto de materias primas y raras, petróleo, litio y recursos hídricos y agrícolas. Variables que le permitirían ofrecer a su propio mercado, al de la UE y socios asiáticos, recursos y productos más competitivos en cuanto a costo y calidad.

En el inter tanto de los acuerdos o desacuerdos que se dé entre las utopías y ucronías en conflicto, vamos a vivir cinco años de mucha agitación política, financiera, comercial con fuertes restricciones al tránsito de las personas entre naciones, amén de un cierto riesgo de conflictos regionales que mal manejados, pudieran llegar a algo más.

En el inter de este devenir…, nos seguimos leyendo aquí.