martes, 16 de diciembre de 2025

Realidad e idealidad en el acontecer mundial.

La realidad es la condición de ser una "cosa"; Una cualidad de lo que es tangible o existente por sí mismo. Cosa que no sucede con el ideal. El ideal es una abstracción. Un modelo o patrón de perfección que solo existe en la mente y no por sí misma. La existencia, pues, es falible, limitada y finita. La abstracción, infalible, ilimitada e infinita. 

La angustia no consciente de nuestra finitud y de la finitud de las cosas, nos ha llevado a tergiversar la realidad a través del lenguaje, de tal suerte que nos es muy fácil hacernos a la idea de que lo que no existe es real. Permítame ilustrar lo anterior a través de dos ejemplos: la teoría de la conspiración y el globalismo.

La conspiración, en cuanto a ente real, es falible, limitada y finita. Ya que es imposible que los conspiradores puedan controlar todas las variables (falible), todos los recursos (limitada) y todas las voluntades (finita). Cosa que no acaece con el conspiracionismo o teorías de la conspiración. Estas, como toda abstracción, son: infalibles, ilimitadas e infinitas. Son una construcción de la mente que la concibe y una aceptación de las mentes que la siguen. Y entre más atrás en el tiempo sea su aparente concepción, mejor. 

El éxito de las teorías de la conspiración se debe al hecho de que estas son el medio por el cual el Hombre Masa justifica su propia medianía. A través de estas les explica a los otros (y a sí mismo) la razón de sus fracasos, en donde estos no obedecen a él, sino al proceder de mentes oscuras que se orquestan para impedir que tenga éxito. 

Lo mismo acaece con dos términos símiles, pero distintos: globalización y globalismo. La globalización es incluyente. Y lo es más allá de las filias, fobias y creencias. El Globalismo, por el contrario, está en las antípodas. Este es divisivo y excluyente. Se nutre de las filias, fobias y creencias de todos aquellos que lo único que desean es entronizar sus ideas sobre las de los demás, lo que ineluctablemente termina separando a los individuos y a las naciones.

Me voy a extender en esta última para explicar lo que está acaeciendo y los riesgos que pueden devenir de esto.

En la vida lo mismo que te lleva al éxito te lleva al fracaso.
El mundo entro de lleno a la globalización al caer la Unión Soviética. Sin embargo, esto, que se festejó con bomba y platillo en todo Occidente, hizo que Estados Unidos, ante la ausencia de un contendiente que pudiera acotarlo, cometiera el mismo error que han cometido todos los imperios: extender su influencia cultural y operativa más allá de su propia geografía, lo que al paso del tiempo termino colisionando con las formas de hacer de cada una de las naciones con las que este trabaja y comercia (no puedes obligar a ser igual a los desiguales).

Este sobre extender las formas, influencias y modos de operar, demandó de una estructura gubernamental, militar y política que terminó excediendo las capacidades económicas del país, generando graves fisuras al interior e irreparables al exterior. Fisuras que están capitalizando aquellos países a los que ayudo y capacito para que le compitieran, lo que lo sitúa en un escenario en el que: o se resigna a una pérdida parcial de su poder o a una pérdida total del mismo.

El antecedente inmediato lo tenemos en el imperio Británico. Este, en aras de no perder ni un ápice del poder que tenía, perdió la totalidad de este. Hoy Estados Unidos está ante la disyuntiva de aceptar una perdida parcial, pero significativa de su influencia, o la totalidad de esta.

La estrategia de seguridad nacional de 2025 publicada recientemente por la Casa Blanca, migra del principio de globalización que estableció a finales de la Segunda Guerra Mundial, en donde la exigencia primera a los países que comerciaban con él, es que instituyeran la democracia como sistema de gobierno, a uno en donde a conveniencia de los intereses de EE.UU, se respetan las distintas formas de gobierno, al tiempo que se exime de la responsabilidad de correr con el gasto y la acción de defender a aquellos que antaño defendía.

Este cambio de paradigma le va a permitir canalizar al interior de su país los recursos que usaba en el extrarradio. Y lo hará con la intención de fortalecer su industria, economía, tecnología y defensa. Objetivos: reducir su gasto (déficit), maximizar su influencia en el continente americano y neutralizar o bloquear la influencia de China en el continente, cosa que se antoja difícil por la fuerte presencia que esta tiene en varios países (Brasil, Perú).

Vacíos y excesos.
A la naturaleza no le gustan los vacíos y cuando estos se generan, los llena con excesos. El problema de esta acción es el vacío y desesperación que está generando en esas naciones en las que por décadas fortaleció su presencia e influencia a través de ingentes apoyos económicos, políticos y militares. Países que al dar por sentado que Estados Unidos jamás dejaría de asumir la responsabilidad de su defensa, invirtieron sus recursos en un sistema de gobierno que al paso del tiempo se hizo obeso e ineficiente.

El problema que enfrentan hoy y que enfrentarán en los años por venir, no solo es la acusada pérdida demográfica y de influencia en el acontecer mundial, sino que además los pone en una situación de vulnerabilidad ante un ataque de un enemigo exterior, con el que primero comerciaban y después guerreaban (siempre provocas lo que temes).

Esta fragilidad los puede llevar a llenar el vació con excesos, al grado que podrían considerar la opción bélica como el único medio por el cual pudieran blindarse de influencias o intervenciones extranjeras, al tiempo que posicionan un área geográfica de control ajena a la de otras naciones que también están haciendo lo propio (EE. UU, Rusia y China).

La paradoja que enfrenta la Unión Europea es que al tiempo que sus países miembros necesitan de la energía barata que les provee ese al que hoy ven como su principal enemigo, le estarían proporcionando, al comprarle a él, los recursos económicos que necesita para fortalecer su defensa ante un posible estallido bélico por parte de ellos. La otra opción es que le compren a Estados Unidos una energía que es 40% más cara con tal de que los recursos que pagan por ella no lleguen a manos de su enemigo, aun cuando esto vaya en detrimento de su ya muy disminuida competitividad, lo que a la postre, terminaría hundiéndoles más.

Si a lo ya mencionado le sumamos el crecimiento de los partidos nacionalistas en los parlamentos y congresos de los países que integran la UE (pasaron de 270 a 380 escaños) y el endurecimiento de las políticas migratorias, el panorama de la Unión Europea se antoja difícil, volátil y de alta inestabilidad.

Probablemente lo que defina el futuro inmediato de la UE y las esferas de influencia de China, Rusia y Estados Unidos, sea la forma en que se resuelva el tema de Ucrania. Si esta se resuelve dándole a Rusia lo que pide, la UE se vera sensiblemente debilitada en lo bélico, económico y político.

Si la resolución del conflicto se hace a través de un arreglo en el que Rusia; Estados Unidos y la Unión Europea estén de acuerdo, es posible que el nivel de riesgo se atenué algunos años y que el comercio sea la vía por la cual los países lleguen a un arreglo que propicie la paz, estabilidad y prosperidad de las partes…, cosa que sabremos en muy poco tiempo.

En el intertanto de que esto ocurre, nos seguimos leyendo aquí.

 

lunes, 1 de diciembre de 2025

La burbuja que viene.

Si en el año 2000 usted hubiese invertido un dólar en la Bolsa de Valores de España, hoy (veinticinco años después) estaría obteniendo un rendimiento nominal de $1.30 USD. Si lo hubiese invertido en la Bolsa de Valores de Japón, el rendimiento nominal sería de $2.80 USD y en la de Estados Unidos, $4.70 USD.

Esto no solo nos habla de la importancia cuantitativa y cualitativa de los empresarios de dichos países y del tamaño de la inversión que estos hacen para expandir sus mercados y obtener mayores beneficios, sino también de la productividad de sus empresas.

Financieramente hemos pasado por muchas crisis y pasaremos por muchas más. Y cada una de estas presenta oportunidades para aquellos que tienen una parte de sus ahorros en dinero líquido, ya que les permitirá comprar a precios de oportunidad algunas acciones que al paso del tiempo generarán un rendimiento muy atractivo.

Cuando estallo la burbuja Punto.com, la caída del mercado ofreció oportunidades únicas de inversión. Lo mismo acaeció cuando devino la crisis de la burbuja inmobiliaria.

Ambas crisis generaron caos, la segunda mucho mayor que la primera debido a que esta no tenía los elementos de apalancamiento y subsidio gubernamental de la segunda, pero ambas generaron oportunidades de compra cuando las Bolsas cayeron. Compras que a largo plazo fueron muy rentables.

El múltiplo que en la actualidad los inversionistas están dispuestos a pagar por los activos es sensiblemente menor que el que se pagaba antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, pero aun así es muy alto, lo que hace que el nivel de inversión requiera no solo de dinero líquido, sino también de mucha resiliencia y tolerancia a la frustración para resistir los vaivenes del mercado.  

Hoy estamos ante varios factores de volatilidad y nerviosismo que pueden cambiar de un día a otro lo que está pasando en los mercados bursátiles… Y si hay un indicador que debemos considerar en el gran mercado que es la Bolsa de Valores de Estados Unidos, es el de los puestos sin cubrir en el mercado laboral.

Por ejemplo, en el año 2000 había 5.5 millones de puestos sin cubrir. Lo cual significa que en ese entonces la economía iba muy bien. Se incrementaban las vacantes laborales, subían los salarios, el consumo y la economía, lo que justificaba el múltiplo que los inversionistas estaban dispuestos a pagar por el precio de un activo.

Lo que hoy inquieta es que normalmente el múltiplo que los inversionistas están dispuestos a pagar por un activo va de la mano con el número de puestos sin cubrir del mercado laboral. Sube este (síntoma de que la economía va bien), sube el múltiplo. El tema que nos inquieta es que el múltiplo sigue subiendo aun cuando la curva es inversa a la de los puestos por cubrir.

La tendencia de los puestos sin cubrir en el mercado laboral de EE. UU ha ido a la baja desde su pico máximo de 11 millones en 2022 a 7.2 millones en 2025 (-35%), mientras que el múltiplo (Ratio Precio-Beneficio) ha subido de 17 en 2022 a 23 en 2025 (+35%). En otras palabras, tenemos una curva inversa que el mercado está minimizando en aras de unos beneficios que la Inteligencia Artificial va a generar en un futuro no determinado.  

Fragilidad del Mercado.
Aunado a esto es menester considerar la ignorada fragilidad del mercado. A principios de este siglo la empresa líder del mercado era General Motors. La capitalización de esta representaba el 3% del PIB de Estados Unidos. Hoy la empresa líder es Nvidia y la capitalización de esta representa el 15% del PIB de EE. UU. En otras palabras, si los resultados de General Motors no cumplían con las expectativas del mercado, el impacto en estos era, aunque importante, manejable, ya que la empresa no representaba más del 3% del PIB de pais.

Hoy, si los resultados de Nvidia no cumplen las expectativas del mercado o si las ventas no son las estimadas dado que sus clientes primarios (empresas tecnológicas) no tienen la demanda que esperaban, debido a que el uso de la Inteligencia Artificial no crece a la velocidad que ellos estimaron, los resultados se sentirían en toda la economía, dado que la capitalización de esta equivale al 15% del PIB.

Cierto que los ingresos netos de Nvidia no han hecho más que crecer, pasando de $9.75 mil millones de dólares en 2022 a $72.88 mil millones en 2025 (647%), debido a que las empresas tecnológicas están invirtiendo fuertemente en el desarrollo de su Inteligencia Artificial y centro de datos… Lo que se prevé es que sus ingresos netos sigan creciendo los siguientes tres años con una dinámica ligeramente menor, sin embargo, el riesgo de que se rompa la tendencia o surja un competidor es muy alta y se acentuará en el trienio mencionado.

Para entender mejor lo que pasaría si estallara la burbuja de la Inteligencia Artificial, es menester que regresemos la mirada a lo que paso en las anteriores burbujas.

La burbuja Punto.com tuvo un componente tecnológico que no afecto al mercado inmobiliario, ni al crediticio ni al gubernamental. Esta creció con dinero de los inversionistas, sin apalancamiento de crédito y sin apoyos, ayudas o incentivos del gobierno. En otras palabras, el mercado accionario era lo más parecido a una montaña rusa con subidas y bajadas, pero sin afectar el patrimonio de la población en general ni la economía en lo sustancial. El impacto de esta se concentró en el mercado de capital, es decir, los accionistas.

La del ciclo inmobiliario no tuvo un componente tecnológico, pero sí tuvo un alto componente inmobiliario y uno muy grave en el crediticio (el cien por cien del crecimiento fue con dinero prestado), amén de un alto subsidio gubernamental para la titulación de las hipotecas (la vivienda es un renglón que siempre genera votos). En esta burbuja se endeudaron los hogares, las empresas e incluso los mismos bancos, amén claro está, del subsidio gubernamental (déficit y deuda).

La burbuja de la Inteligencia Artificial sería, de ocurrir, la más impactante de todas… Esta tiene un fuerte componente tecnológico que se suma a un componente inmobiliario de gran envergadura debido a la construcción de los centros de datos y la red energética que estos demandan, amén del apalancamiento bancario que el desarrollo de estos requiere, al grado que en este momento están comprometidos créditos de alrededor de un trillón de dólares. A esto, hay que sumarle el estratégico e indispensable involucramiento del Gobierno con las empresas que la están desarrollando (Nvidia; Amazon; Meta; Microsoft; Google; Andropic) para apoyarlas y no dejarlas caer, ya que le son esenciales para poder competir con China.

Obviamente estas empresas aprendieron de lo que paso en la crisis inmobiliaria. De tal suerte que para no poner en riesgo los balances de sus empresas, crearon subsidiarias en las que invirtieron algo de capital y a través de las cuales consiguieron el apalancamiento que necesitan de los Bancos, Fondos de Inversión e Inversionistas privados.

Amazon se comprometió a invertir $100 mil millones de dólares; Microsoft $80 mil; Google $78 mil; META $75 mil y Andropic $55 mil. Sin embargo, los ingresos que estas empresa generan en este momento con el negocio de la Inteligencia Artificial no representan ni el 3% de lo que se está invirtiendo en ella.

No hay duda de que a futuro cuando la IA sea la norma en los gobiernos, empresas y hogares, los ingresos serán sorprendentes, pero en este momento no lo son. Es decir, el apalancamiento de todos estos miles de millones de dólares esta soportado por una promesa de futuro que no sabemos cuándo llegará.  

Otra variable por considerar de esta nueva economía es que la obsolescencia es de muy corto plazo. En otras palabras, la necesidad de apalancamiento va a ir a más y lo harán en el ánimo de seguir invirtiendo para lograr una Dominancia que en estricto sentido puede variar de un día a otro. Esto quiere decir que el apalancamiento y el apoyo gubernamental no harán más que crecer y lo harán en aras de algo que en un futuro no determinado les va a generar altos rendimientos a las empresas y posiciones de poder al pais respecto a China, quien, obviamente, también está haciendo lo suyo.

Un último punto por considerar es que la revolución tecnológica y la geopolítica van de la mano. Sin lugar a dudas la geografía de un territorio es determinante en la geopolítica, sin embargo, la nueva realidad nos indica que por muy importante que sea la geografía de un país, si esta no va acompañada de una revolución tecnológica que le permita competir en la nueva economía, su influencia en el concierto de las naciones estará circunscrita al sector primario de la economía (extractivo).

En síntesis, la posibilidad de que la burbuja de la Inteligencia Artificial estalle en un momento dado, debido a que a los ingresos de las empresas en ese rubro no llegan ni al 3% de los miles de millones de dólares que se está invirtiendo en ella y que tampoco se tiene claro cuando llegarán a sustentar su inversión, es muy alta…

La pregunta, no obstante, es cuando. Pregunta que está subordinada al tiempo que los Bancos, Fondos de Inversión, Inversionistas privados y Gobierno puedan soportar antes de que esta financieramente se sustente o estalle.

Nos queda claro que, si bien es cierto que en este momento está en una posición de alto riesgo, también lo es que los gobiernos no la van a dejar caer, no en los siguientes tres años, por lo que es posible que de aquí a ese entonces lo que veamos son fuertes inyecciones de capital y crecimiento de la bolsa, con sus respectivas subidas y bajadas, pero crecimiento al fin. 

Nos leemos en el siguiente artículo.